Hay pruebas que necesitan varias ediciones para encontrar su sitio y otras que, casi sin hacer ruido, terminan convirtiéndose en un fijo del calendario madrileño. El Duatlón Popular Villa de Vallecas celebrará el próximo 14 de marzo de 2027 su quinta edición y en Trigloberos podemos hablar de él con conocimiento de causa: hemos estado presentes desde la primera.
Detrás de la carrera está VK Triatlón, un club 100 % vallecano que entrena habitualmente en el CDM Cerro Almodóvar y en el CDM Juan de Dios Román. Germán es una de esas caras que muchos participantes ya relacionan con la prueba y, junto al resto del equipo, ha conseguido algo que parece sencillo hasta que te toca organizar: montar una competición que crece sin perder esa sensación de estar hecha por gente que conoce y quiere este deporte.
La quinta edición volverá a disputarse sobre distancia sprint, con 5 kilómetros de carrera, 20 kilómetros de bicicleta y otros 2,5 kilómetros a pie por el Ensanche de Vallecas. Está abierta tanto a federados como a no federados y permite participar con bicicleta de carretera, montaña o gravel, algo especialmente interesante para quienes quieren probar por primera vez un duatlón sin tener que empezar comprando material.
*Precio base de inscripción individual indicado por la organización. Los participantes no federados deben añadir 5 € correspondientes al seguro de accidentes y la plataforma puede aplicar gastos de gestión.
Una de esas pruebas que recomendamos para empezar
Si alguien nos pregunta por una carrera para estrenarse en duatlón, Vallecas suele aparecer rápidamente en la conversación. El circuito está cerrado al tráfico, se permite drafting y no necesitas llegar con una bicicleta de carretera de varios miles de euros: puedes hacerlo perfectamente con una bicicleta de montaña. Eso elimina una de las primeras barreras con las que se encuentra alguien que viene del running o simplemente quiere probar un deporte combinado.
Pero “popular” no significa que sea una carrera para ir de paseo. En la misma salida puedes encontrar gente que va a disputar cada posición, clubes madrileños con bastante nivel y deportistas que afrontan su primera transición. Precisamente esa mezcla es una de las cosas que mejor funcionan: puedes ir a darte un buen calentón o simplemente descubrir qué se siente intentando correr después de bajarte de la bicicleta.
Vallecas ha conseguido algo bastante difícil: ser una prueba accesible para quien empieza sin dejar de resultar atractiva para quien quiere competir de verdad.
De la primera edición a convertirse en un fijo de Madrid
Trigloberos estuvo allí cuando comenzó la aventura. En la primera edición grabamos precisamente cómo VK Triatlón intentaba acercar el duatlón al deportista popular, una filosofía que cinco años después continúa siendo reconocible.
Volvimos en la segunda y ya se empezaba a ver cómo la prueba iba creciendo, ganando participantes y haciéndose un hueco propio entre las competiciones de comienzo de temporada.
En 2025 la propia Junta Municipal hablaba ya de récord de participación con cerca de 500 deportistas y señalaba la intención de consolidar el evento como una cita fija del calendario deportivo madrileño. A estas alturas creemos que esa fase ya está bastante superada: el Duatlón de Vallecas se ha ganado ese sitio.
Y se lo ha ganado sin necesidad de artificios
En los últimos años estamos viendo carreras que anuncian grandes cifras, cierres de inscripciones y sold out cada vez más espectaculares. Luego, cuando conoces un poco cómo funciona el sector, descubres que no siempre todos esos dorsales han pasado exactamente por caja.
Vallecas nos gusta también por eso. No parece necesitar regalar un buen puñado de dorsales para después presumir de haber cerrado inscripciones. Ha ido creciendo edición tras edición, principalmente porque quienes participan hablan bien de ella y vuelven. No hay una campaña gigantesca detrás, sino un club que ha ido ganándose el cariño de los aficionados haciendo las cosas con mimo.
Y el efecto ya se nota fuera de Madrid. Cada año vemos participantes que vienen desde otras comunidades para aprovechar el fin de semana, competir y llevarse ese calentón de marzo que empieza a convertirse en tradición.
Y luego está el pollo asado
Porque una carrera popular también se recuerda por estas cosas. En meta no termina todo con una botella de agua y una pieza de fruta: el avituallamiento final con pollo asado se ha convertido ya en otro de los clásicos de Vallecas. Incluso las crónicas de participantes de ediciones anteriores hablan del pollo y el jamón como parte del premio después de pelearse con el viento y las avenidas del Ensanche.
Puede parecer una tontería, pero son precisamente estos pequeños detalles los que diferencian una carrera organizada únicamente para sacar adelante un expediente de otra en la que el participante percibe que alguien ha pensado qué experiencia quiere ofrecerle.
Vienes a correr 5 km, pedalear 20, volver a correr otros 2,5 y, si todo sale según la tradición, terminas celebrándolo con pollo asado. Hay planes bastante peores para una mañana de marzo.
Ojo: el precio cambia después del 31 de octubre
Hasta el 31 de octubre de 2026, la inscripción individual tiene un precio base de 20 €. Para los no federados hay que añadir 5 € correspondientes al seguro de accidentes.
Desde el 1 de noviembre el precio base subirá a 25 € y posteriormente alcanzará los 27 €. En relevos, la tarifa actual es de 30 € y pasa a 35 € después del 31 de octubre.
Así que quien ya tenga claro que quiere participar en la quinta edición tiene ahora una buena excusa para no dejar la inscripción en la típica pestaña abierta del navegador durante otras tres semanas.
INSCRIBIRME EN EL V DUATLÓN DE VALLECAS
Los circuitos, reglamento y resto de información están disponibles también en la web oficial del Duatlón Popular Villa de Vallecas.
Después de cuatro ediciones, Vallecas ya no necesita presentarse como una prueba que aspira a consolidarse. Es uno de los fijos del calendario madrileño y uno de esos eventos que demuestran que una carrera popular puede crecer sin perder su identidad.
VK Triatlón ha conseguido reunir al que viene a pelear por delante, al club que convierte la mañana en una pequeña competición interna y al deportista que aparece con su bicicleta de montaña para hacer su primer duatlón.
Nosotros estuvimos en la primera, en la segunda y hemos seguido regresando desde entonces. Así que en la quinta edición seguramente volverá a ocurrir lo mismo: un buen calentón, mucha gente conocida y, si mantienen las buenas costumbres, pollo asado en meta.











