Reconozco que soy uno de esos que alguna vez ha pensado: tengo años de entrenamientos, potencia, frecuencia cardiaca, sueño, HRV, carga, carreras y un montón de datos guardados… ¿por qué no dárselos todos a una inteligencia artificial y ver qué me cuenta?
Y sí, después de montar conectores, pelearte con alguna API y preparar un prompt estupendo, muchas veces consigues que la IA utilice miles de datos para llegar a una conclusión revolucionaria: estás cansado porque llevas tres días entrenando fuerte.
Pero bromas aparte, alrededor de esa posibilidad está creciendo todo un pequeño ecosistema de aplicaciones, scripts, entrenadores automáticos y proyectos personales. Y lo que acaba de ocurrir con Garmin demuestra que ese ecosistema depende de algo que solemos dar por hecho: que los datos puedan viajar de una plataforma a otra.
Garmin ha endurecido las condiciones bajo las que los datos obtenidos mediante su programa oficial para desarrolladores pueden volver a compartirse con terceros. No significa que Garmin haya dejado de mandar tus actividades a Intervals.icu. Tampoco que ya no puedas descargar tus propios entrenamientos.
El problema está en el siguiente salto.
1. Garmin
Reloj o ciclocomputador
2. Garmin Connect
Recibe la actividad
3. Plataforma
Intervals.icu, por ejemplo
4. Tercero
App, script o entrenador con IA
Los tres primeros pasos pueden seguir funcionando exactamente como hasta ahora. La duda está entre el tercero y el cuarto.
Intervals Pro ha sido la primera consecuencia real
Intervals Pro era un buen ejemplo de lo que empezaba a construirse encima de este ecosistema. El servicio utilizaba la información almacenada en Intervals.icu para ofrecer un entrenador basado en inteligencia artificial capaz de consultar el historial del deportista y utilizar datos de entrenamiento y recuperación para responder y proponer decisiones.
El 7 de octubre todavía estaba anunciando mejoras en su entrenador y explicando cómo sus nuevos modelos podían utilizar el historial real del deportista.
Cinco días después, el 12 de octubre, cerró.
La propia web de Intervals Pro explica que la decisión se debe a que los datos procedentes de Garmin dejarán de estar disponibles para su entrenador a través de Intervals.icu. La facturación se ha detenido, el tiempo pagado y no utilizado se devuelve automáticamente y los usuarios pueden descargar sus conversaciones hasta el 19 de octubre.
Es importante matizar una cosa: no estamos ante Garmin pulsando un botón y desconectando directamente Intervals Pro. El servicio decidió cerrar ante el cambio de condiciones y la incertidumbre sobre el acceso futuro a los datos del que dependía.
Lo que no ha ocurrido: Garmin no ha desconectado Intervals.icu. Tus actividades Garmin pueden seguir llegando allí. Lo que está en discusión es si Intervals.icu puede volver a proporcionar mediante su propia API los datos recibidos desde Garmin a otra aplicación que no haya sido aprobada por Garmin.
La frase del acuerdo que explica el problema
El acuerdo del Garmin Connect Developer Program accesible actualmente establece una limitación especialmente relevante. Entre los usos prohibidos figura desarrollar una API propia que proporcione los datos del usuario a páginas web, aplicaciones, plataformas, servicios o productos de terceros que no hayan sido aprobados por Garmin por escrito.
Traducido del idioma de los contratos al de cualquiera que haya montado alguna chapuza tecnológica en casa: si una plataforma recibe oficialmente datos desde Garmin, no necesariamente puede convertirse después en una tubería para entregárselos a cualquiera.
Intervals.icu es precisamente una plataforma con una API pública. Podemos autorizar otras aplicaciones, utilizar una clave personal o construir herramientas que consulten nuestro calendario, actividades y métricas. De hecho, esa apertura es una de las cosas que la han hecho especialmente atractiva para los usuarios más aficionados a experimentar.
Hasta ahora era relativamente sencillo construir algo siguiendo esta cadena:
Garmin → Intervals.icu → mi aplicación, mi script o mi IA.
El nuevo escenario puede obligar a que ese último servicio tenga su propia relación con Garmin, en lugar de obtener indirectamente los datos Garmin que ya estaban almacenados en Intervals.icu.
Y aquí entramos los frikis de andar por casa
Puede parecer un problema reservado a desarrolladores. No lo es del todo.
Cada vez hay más deportistas que hemos hecho nuestros pinitos conectando plataformas. Exportamos entrenamientos, hacemos pequeñas automatizaciones, pedimos a una IA que analice varias semanas, cruzamos sueño con carga o montamos un conector para no tener que copiar veinte métricas a mano.
En mi caso, como entrenador y como triatleta, resulta especialmente tentador. Si tengo varios años de datos, ¿por qué limitarme a preguntarle a una IA por la sesión de ayer? Lo interesante empieza cuando puede mirar meses o temporadas completas y buscar relaciones que nosotros tardaríamos bastante más en encontrar.
Luego habrá que interpretar lo que diga. Y seguramente seguirá siendo capaz de analizar diez mil registros para confirmarnos con enorme seguridad algo que ya sabíamos mirando TrainingPeaks durante treinta segundos. Tener más datos no convierte automáticamente a una IA en un buen entrenador.
Pero una cosa es que una herramienta sea mejor o peor y otra bastante distinta que podamos experimentar con ella.
Ahí es donde este cambio puede resultar importante.
No es lo mismo utilizar tus datos que redistribuir datos de Garmin
Este matiz es probablemente el más importante de toda la historia.
Resulta muy fácil resumirla diciendo que “Garmin no te deja utilizar tus propios datos”. A día de hoy eso sería demasiado.
Garmin mantiene una Activity API que permite a plataformas autorizadas recibir información detallada de las actividades registradas por sus dispositivos, incluidos archivos FIT, GPX y TCX. También continúa existiendo la sincronización directa con servicios compatibles.
Por tanto, si has conectado Garmin con Intervals.icu, el problema del que se está hablando no está en esa conexión directa.
Tampoco se ha anunciado que Garmin vaya a impedir al usuario exportar sus archivos desde Garmin Connect.
La restricción afecta al tratamiento posterior de los datos obtenidos mediante el programa de desarrolladores. Es la plataforma que los recibe la que tiene unas condiciones sobre qué puede hacer después con ellos.
Puede parecer una diferencia jurídica menor. Tecnológicamente es enorme.
Un ejemplo muy sencillo
Imaginemos que grabo una salida en bicicleta con un Garmin.
Garmin Connect la recibe y la envía oficialmente a Intervals.icu. Allí tengo potencia, pulso, carga y mi histórico de entrenamientos. Hasta aquí, nada especialmente extraño.
Después creo una pequeña herramienta que consulta la API de Intervals.icu y manda automáticamente mis últimas seis semanas a un entrenador con inteligencia artificial.
Yo he dado permiso a las dos plataformas. Los datos son de mi actividad. Pero parte de esa información llegó a Intervals.icu utilizando la integración oficial de Garmin.
Precisamente ese segundo uso es el que ahora entra en conflicto con las condiciones del programa si el servicio de destino no cuenta con la aprobación correspondiente de Garmin.
La cronología demuestra lo rápido que ha cambiado todo
7 de octubre
Intervals Pro presenta nuevas mejoras de su entrenador con IA y destaca su capacidad para utilizar el historial real de Intervals.icu.
9 de octubre
David Tinker, desarrollador de Intervals.icu, avisa de que las condiciones de Garmin han cambiado y que probablemente tendrá que bloquear próximamente el acceso mediante su API a datos procedentes de Garmin.
12 de octubre
Intervals Pro cierra su servicio ante la perspectiva de perder una parte esencial de los datos de los que depende su entrenador.
14 de octubre
Intervals.icu añade una actualización importante: los cambios forman parte de la reapertura prevista del Garmin Connect Developer Program y habrá una vía más sencilla para que particulares y aplicaciones accedan a datos de dispositivos Garmin.
Este último punto cambia bastante el tono de la historia.
Garmin también parece estar preparando una apertura
Sería fácil interpretar todo esto únicamente como Garmin cerrando su ecosistema. Pero los datos disponibles ahora mismo aconsejan ser más prudentes.
La propia web del Garmin Connect Developer Program muestra actualmente un aviso anunciando próximas novedades. Y, desde el 14 de octubre, Intervals.icu señala expresamente que la revisión de las condiciones está vinculada a la reapertura prevista del programa y que existirá un camino más sencillo para particulares y aplicaciones.
Eso podría solucionar precisamente parte del problema que estamos describiendo: que un pequeño desarrollador no tenga que depender obligatoriamente de los datos que otra plataforma obtuvo primero de Garmin.
El problema es que todavía no conocemos con suficiente detalle cómo funcionará ese acceso, qué requisitos tendrá y hasta dónde llegará.
Por eso no sabemos si dentro de unos meses estaremos hablando de un ecosistema más cerrado o simplemente de uno en el que Garmin quiere que cada aplicación acceda directamente y acepte sus condiciones.
Garmin tiene ahora todavía más motivos para que miremos esto con atención
Hay además un contexto difícil de ignorar. Este verano Garmin compró TrainingPeaks y TrainHeroic, incorporando a su grupo dos plataformas directamente relacionadas con la planificación y el análisis del entrenamiento.
Eso no demuestra que estos cambios de API tengan como objetivo beneficiar a TrainingPeaks. No hay información que permita afirmarlo y sería especular.
Pero sí significa que Garmin ya no es únicamente la empresa que fabrica el reloj desde el que salen nuestros datos. También controla una de las plataformas de entrenamiento más importantes del deporte de resistencia.
Por eso cualquier cambio en las reglas de circulación de esos datos merece ahora bastante más atención.
Garmin tampoco es el primero en poner límites
Conviene añadir otro matiz para no convertir esta historia en una película de buenos y malos.
Intervals.icu ya explica en la documentación de su API que los datos procedentes de Strava no están disponibles a través de ella debido a las condiciones impuestas por Strava.
Es decir, el problema de la redistribución de datos entre plataformas no nace esta semana ni es exclusivo de Garmin.
Cuantos más servicios conectamos, más complicado resulta responder a una pregunta aparentemente muy sencilla: ¿quién puede hacer qué con el entrenamiento que acabo de grabar?
El atleta puede haber autorizado a Garmin. Después a Intervals.icu. Después a una tercera herramienta. Pero eso no significa necesariamente que los contratos entre todas esas empresas permitan recorrer la cadena completa.
La inteligencia artificial hace que esta discusión sea mucho más importante
Hace un par de años hablar de inteligencia artificial aplicada al entrenamiento podía sonar casi a experimento. Ahora empiezan a aparecer servicios cuyo argumento principal es precisamente conocer todo lo posible sobre nosotros.
No quieren únicamente saber qué potencia hicimos ayer. Quieren consultar nuestro historial, descanso, HRV, sueño, carga acumulada, próximas competiciones y respuesta a diferentes sesiones para generar una recomendación personalizada.
Eso requiere datos. Muchos datos.
Y cuantos más datos necesita una herramienta, más importante resulta quién controla la tubería por la que llegan.
Esta es la parte que me parece realmente interesante: estamos discutiendo muchísimo sobre lo inteligente que será el próximo entrenador con IA, pero quizá una de las mayores diferencias entre unas herramientas y otras no esté en el modelo de inteligencia artificial. Puede estar simplemente en los datos que tengan permiso para leer.
¿Qué cambia hoy para un usuario normal de Garmin?
Probablemente, muy poco.
Si tu preocupación es que una actividad grabada esta tarde deje de aparecer en Intervals.icu, esto no es lo que se ha anunciado.
Si utilizas Garmin Connect, TrainingPeaks, Intervals.icu u otra plataforma con una integración directa aprobada, no hay motivo ahora mismo para desmontar nada.
Donde sí prestaría atención es si utilizas una aplicación pequeña, un entrenador con IA o alguna automatización que obtiene tus datos Garmin indirectamente desde otra plataforma.
Y si eres de los que tiene scripts propios, conectores o pequeños inventos caseros, probablemente seas precisamente el tipo de usuario que debería seguir esta historia durante las próximas semanas.
Lo ocurrido con Intervals Pro es casi más importante que Intervals Pro
Intervals Pro era una aplicación pequeña. Puede desaparecer y la inmensa mayoría de usuarios de Garmin ni siquiera se enterará.
Pero eso es precisamente lo interesante.
Las grandes plataformas pueden negociar integraciones, mantener equipos de desarrollo y adaptarse a requisitos técnicos y contractuales. Un desarrollador que intenta construir una idea nueva sobre otra API tiene mucho menos margen.
Y buena parte de la innovación tecnológica empieza exactamente ahí: alguien ve unos datos, piensa que podría hacer algo interesante con ellos y monta una pequeña herramienta.
Puede que la futura reapertura del programa para desarrolladores facilite ese proceso y que dentro de unos meses el acceso directo a Garmin resulte incluso mejor que depender de un intermediario.
O puede que acceder a esos datos termine requiriendo un nivel de aprobación que deje fuera muchos experimentos pequeños.
Todavía no lo sabemos.
Lo que sí sabemos es que una aplicación que hace una semana presentaba las mejoras de su entrenador con IA cerró cinco días después porque consideró que su modelo de acceso a los datos Garmin dejaba de ser viable.
Y para quienes llevamos un tiempo jugando a conectar relojes, plataformas, APIs y ahora inteligencias artificiales, eso debería servir para recordar algo bastante básico: podemos tener veinte años de entrenamientos guardados y el mejor prompt del mundo, pero si se cierra una tubería en mitad del camino, la IA se queda sin nada que analizar.
Salvo, claro, que le copiemos los datos a mano.
Y para que me diga que estoy cansado porque entrené demasiado ayer, casi prefiero ahorrarme el trabajo.











