Diego Méntrida y Helene Alberdi son los nuevos campeones de España de larga distancia. Los resultados oficiales también dicen que Pello Osoro terminó segundo, Sergio López tercero, Georgina Cánovas fue subcampeona y Anna Noguera completó el podio femenino. Eso es sencillo de consultar al día siguiente y no tendría demasiado sentido que Trigloberos intentase ahora reproducir una crónica convencional de una carrera que no pudimos seguir.
No estuvimos en Matalascañas y, desde fuera, hacer una cobertura real del Campeonato de España resultó prácticamente imposible. Había cronometraje y puntos de control, pero no una retransmisión que permitiera comprender qué ocurría durante las más de cinco horas de competición. Una clasificación puede decirnos que alguien ha recuperado tres minutos entre dos puntos; no puede contarnos cómo, cuándo atacó, qué problemas tuvo o qué estaba pasando en la carrera en ese momento.
Por eso hemos preferido esperar y escuchar a quienes sí estuvieron dentro. Los resultados sirven como estructura; las declaraciones de Helene Alberdi, Pello Osoro, Sergio López y Georgina Cánovas permiten completar una historia que tuvo bastante más detrás que dos nuevos campeones: solo 43 participantes élite, una natación que varios deportistas sitúan cerca de los cuatro kilómetros, oleaje en el Atlántico, la élite sin neopreno mientras algunos grupos de edad podían utilizarlo y dos remontadas enormes para alcanzar el podio.
hombres comenzaron el Nacional élite.
mujeres tomaron la salida élite.
temperatura oficial del agua.
43 deportistas élite para decidir dos títulos nacionales
La primera cifra merece detenerse un momento. Tomaron la salida 31 hombres y 12 mujeres en las pruebas élite. El Andalucía Desafío Doñana reunió 319 inscritos contando el conjunto de modalidades, por lo que no estamos hablando de un evento sin participación; la pregunta es otra: qué capacidad tiene actualmente el Campeonato de España de larga distancia para concentrar una parrilla élite potente, especialmente en categoría femenina. La propia previa oficial hablaba de una lista masculina de algo más de treinta nombres. La organización había anunciado 319 participantes en el conjunto del evento.
Hace apenas unos días preguntábamos a los propios participantes si el Campeonato de España de larga distancia debería ser un full. Uno de los argumentos en favor del formato C era precisamente que podía resultar más accesible a deportistas procedentes de la media distancia. Los números finales no resuelven aquel debate, pero sí dejan otro encima de la mesa: además de decidir cuántos kilómetros debe tener, quizá haya que pensar cómo hacer que el Campeonato atraiga a más especialistas y tenga mayor repercusión.
Oficialmente eran 3.000 metros; los protagonistas cuentan otra historia
Sobre el papel, la prueba comenzaba con 3.000 metros de natación. Sin embargo, varias de las personas con las que hemos hablado después de la carrera sitúan sus mediciones bastante más cerca de los cuatro kilómetros. No tenemos una medición oficial posterior que permita afirmar que el Campeonato tuvo exactamente 3.800, 3.900 o 4.000 metros, por lo que los GPS no pueden sustituir al dato homologado, pero una discrepancia cercana a un kilómetro merece al menos ser explicada.
Helene Alberdi, que acabaría proclamándose campeona de España, lo resume con bastante claridad:
Helene Alberdi: “Ha sido una carrera durísima, durísima. Yo diría top tres de las carreras más sufridas. Una natación muy complicada; neopreno prohibido, creo que hemos hecho mil metros más, con algo de oleaje.”
Los tiempos también muestran que el primer segmento tuvo poco de trámite, aunque por sí solos no sirvan para medir la distancia. Guillem Rojas fue el mejor nadador masculino con 56:03, mientras Alberdi necesitó 1:02:03 para completar el sector femenino. Oleaje, navegación, corriente y ausencia de neopreno pueden incrementar mucho los tiempos, así que lo correcto sigue siendo hablar de 3.000 metros oficiales y de una percepción generalizada entre varios participantes de que la distancia real fue considerablemente mayor.
No era simplemente “mar”: era el Atlántico
Georgina Cánovas tampoco salió del agua pensando que aquello hubiera sido una natación convencional. Matalascañas está abierta al océano Atlántico, en el Golfo de Cádiz, y el sábado las condiciones tuvieron un peso evidente en la competición.
Georgina Cánovas: “La natación ha sido toda una aventura. Había un poco de oleaje y me costaba ver las boyas, así que se me ha hecho larguita.”
En aguas abiertas, además, una boya que cuesta localizar no supone únicamente algunos metros adicionales. Cada error de orientación obliga a corregir trayectoria, rompe el ritmo y multiplica el problema cuando el campo está movido. En una prueba que ya comenzaba con una distancia considerable, el Atlántico acabó seleccionando la carrera bastante antes de llegar a las bicicletas.
23,3 grados y dos reglas diferentes sobre el neopreno
Los documentos oficiales de resultados registran 23,3 ºC en el agua y 20 ºC en el aire. Con esa temperatura, la élite debía competir sin neopreno de acuerdo con el límite habitual para pruebas superiores a 1.500 metros, mientras que los grupos de edad hasta 45-49 podían utilizarlo hasta 24,6 ºC. El Reglamento de Competiciones contempla incluso que, a partir de 50-54, pueda utilizarse independientemente de la temperatura. La situación de ver élite sin neopreno y GGEE con él, por tanto, tiene explicación reglamentaria.
Lo discutible es cómo se combinan esas reglas con unas salidas tan juntas. La élite masculina comenzó a las 8:15 y la femenina a las 8:16, y según nos trasladan las participantes la primera salida de grupos de edad llegó inmediatamente después. Doce mujeres nadando sin neopreno tenían prácticamente encima un grupo más numeroso en el que sí había deportistas que podían utilizarlo.
Hay además un detalle interesante dentro del propio reglamento: en pruebas superiores a 1.500 metros con salidas separadas de élite y GGEE, el Delegado Técnico puede autorizar que la referencia de temperatura para la élite sea precisamente la de grupos de edad, es decir, la más alta. No sabemos si esa posibilidad se valoró en Doñana, así que no tendría sentido especular sobre la decisión; sí parece razonable preguntarse si, con una parrilla femenina tan reducida y salidas tan próximas, la situación podría gestionarse de otra manera en el futuro.
Pello Osoro: una carrera que empezó diez minutos demasiado atrás
Pello Osoro nos envió sus impresiones después de terminar segundo y lo primero que aparece en su relato es la natación. No intenta maquillarla: considera que nadó mal y salió del agua demasiado retrasado. Los parciales oficiales cuantifican exactamente el tamaño del problema: cedía 10:11 respecto a Guillem Rojas y compartía esa zona de la clasificación con Víctor Arroyo.
En su mensaje postcarrera explica que a partir de ahí le tocó hacer una carrera completamente diferente a la que habría deseado, centrada en ir recuperando posiciones. Sobre la bicicleta empezó a encontrarse mucho mejor y fue recortando la enorme diferencia que había dejado el agua, algo que los parciales confirman: terminó firmando el mejor sector ciclista de toda la prueba.
Pello Osoro, después de la carrera: nos cuenta que la natación le salió muy mal y le dejó muy lejos, pero que en la bicicleta comenzó a encontrarse bien, pudo ir remontando y la carrera cambió por completo. Después, ya a pie, volvió a tener buenas piernas y siguió recuperando hasta terminar segundo.
Y todavía quedaba la carrera a pie. Lejos de pagar el esfuerzo de la remontada en bicicleta, Osoro volvió a marcar el mejor parcial absoluto en los 30 kilómetros finales. Terminó en 5:32:12, solo 2:10 por detrás de Méntrida. Traducido de otra manera: después de comenzar el ciclismo con más de diez minutos perdidos respecto a la cabeza, llegó a meta a poco más de dos.
Su declaración posterior tiene por eso bastante más valor que limitarse a escribir que “fue segundo”. Pello habla de una mala natación que le obligó a reconstruir toda la prueba y de unas sensaciones mucho mejores después, mientras el cronómetro demuestra hasta dónde llegó aquella remontada. Mejor bici, mejor carrera a pie y subcampeonato de España después de empezar prácticamente fuera de la pelea.
Méntrida tuvo que conservar hasta el final lo que había construido antes
Diego Méntrida llegaba a la bicicleta en una situación completamente distinta. Había cedido únicamente 2:47 respecto a Guillem Rojas, alcanzó posteriormente la cabeza y construyó el margen con el que afrontaría los últimos 30 kilómetros. Osoro recortó buena parte de la diferencia, pero el madrileño consiguió conservar 2:10 y cruzó la meta en 5:30:02. La victoria confirma además algo que ya habíamos visto en las declaraciones previas: era probablemente el nombre que más se repetía cuando preguntamos a los propios participantes por el favorito.

Sergio López: “un podio que todavía estaba asimilando”
Si la carrera de Pello estuvo marcada por tener que recuperar lo perdido en el agua, la de Sergio López fue mucho más regular. Su natación le permitió salir dentro del grupo que perseguía a Rojas y Méntrida, junto a varios de los hombres que llegaban con opciones reales de podio, y desde ahí permaneció toda la jornada en la pelea.
El audio que nos envió después de la carrera es mucho más que una celebración del tercer puesto. Sergio repasa una prueba que califica como muy dura, desde una natación complicada hasta una carrera a pie que terminó exigiendo mucho más de lo que podían sugerir simplemente sus 30 kilómetros. El cansancio de varias horas de competición, el terreno y las condiciones terminaron haciendo del último sector una prueba de resistencia real.
Sergio López, después de la carrera: se muestra especialmente contento por haber podido terminar en el podio y repasa una carrera muy dura en la que consiguió mantenerse siempre dentro de la pelea. El tercero de Doñana supone además su primer podio en un Campeonato de España de larga distancia.
Finalmente cruzó la meta en 5:35:48, a 3:36 de Osoro y 5:46 del nuevo campeón, manteniendo por detrás a Xandre Álvarez y Miguel Ledesma. Es un resultado especialmente relevante porque Sergio todavía no ha construido su carrera alrededor de las distancias completas y, hasta ahora, no había competido en un Ironman.
Eso permite añadir una reflexión que ya es nuestra, no suya. Después de subir por primera vez al podio de un Campeonato de España de larga distancia, ojalá Doñana le haya dejado al menos un poco de curiosidad por probar algún día un full. No sabemos si entra en sus planes y evidentemente será él quien decida si alguna vez quiere hacerlo, pero el sábado demostró que cuando la competición se alarga sigue teniendo mucho que decir.
Helene Alberdi: ganar por nueve minutos también puede ser sufrir hasta el final
En la carrera femenina hubo menos cambios en cabeza porque Alberdi comenzó mandando desde el agua y terminó haciendo lo mismo en meta. Sin embargo, su propio relato desmonta la tentación de interpretar nueve minutos de diferencia como una jornada controlada y cómoda.
Helene Alberdi: “Lo de la carrera a pie ha sido criminal, muy, muy, muy duro. Era una sola vuelta y yo no sabía muy bien el margen que tenía, así que hasta el último metro he ido dándolo todo, mirando atrás y sufriendo mucho. Ahora estoy muy contenta, pero ha sido muy duro.”
Alberdi terminó en 6:08:46 y añadió el título nacional de larga distancia al de media conseguido durante esta misma temporada. El resultado puede parecer contundente visto desde una clasificación; escuchándola hablar inmediatamente después de la meta, la percepción es bastante diferente.
Georgina Cánovas también tuvo que construir su podio desde atrás
Georgina Cánovas protagonizó la gran remontada femenina. Llegó a la segunda transición en quinta posición y con cerca de catorce minutos perdidos respecto a Alberdi, pero los 30 kilómetros finales cambiaron por completo su clasificación. Corrió en 2:07:50, el mejor parcial femenino, y terminó segunda en 6:17:37. Anna Noguera cruzó la meta únicamente nueve segundos después.
Georgina Cánovas: “Los primeros 15 km eran por una especie de pinares y prácticamente corrías sola, así que mentalmente se hacía un poco duro. Y después llegaba la fiesta: correr por la arena, con el calor que hacía y sin conseguir beber toda el agua que me habría gustado, pero por suerte mis piernas seguían funcionando.”
El subcampeonato tampoco figuraba entre los resultados que esperaba conseguir cuando tomó la salida:
“Estoy súper contenta con el resultado. Sinceramente, no me esperaba quedar subcampeona de España, así que estoy muy feliz y agradecida. Poder compartir carrera y podio con chicas de tanto nivel ha sido todo un honor.”
La clasificación permite reconstruir la carrera; no permite verla
Las historias de Pello y Georgina son precisamente un buen ejemplo del problema de cobertura. Mirando un cronometraje podemos descubrir después que ambos protagonizaron grandes remontadas. Podemos comprobar que Pello salió a más de diez minutos y terminó a poco más de dos, o que Georgina comenzó los 30 kilómetros quinta y acabó segunda. Lo que no podemos saber desde una tabla es cómo se produjeron esos movimientos, cuándo comenzaron a creer en ellos o qué sucedía entre los puntos de control.
La FETRI publicó al terminar su correspondiente crónica, con los campeones, podios y clasificaciones. Los resultados confirman a Alberdi y Méntrida como campeones y a Osoro y López completando el podio masculino. El problema no es la información posterior, sino la dificultad para seguir una competición nacional mientras está sucediendo.
No tiene sentido escribir una crónica detallada fingiendo que vimos lo que no pudimos ver. Si queremos que el Campeonato de España de larga distancia tenga mayor repercusión, facilitar herramientas para que aficionados y medios puedan seguirlo parece una parte bastante básica del trabajo.
No todos los medios pueden desplazarse a todas las pruebas. En un fin de semana en el que además coincidían Challenge Peguera Mallorca e IRONMAN 70.3 Málaga, depender exclusivamente de tener una persona físicamente al lado del circuito limita enormemente la cobertura que puede recibir el propio Campeonato.
La pregunta de los 3.000 metros sigue abierta
También queda una cuestión concreta que sería interesante aclarar: cuánto se nadó realmente. El dato oficial sigue siendo 3.000 metros y no deberíamos sustituirlo por el GPS de un reloj. Al mismo tiempo, tampoco parece razonable ignorar que la propia campeona habla de aproximadamente mil metros adicionales y que otros participantes trasladan mediciones cercanas a los cuatro kilómetros.
Podría haber diferencias de trazada, corriente, deriva de las boyas o simplemente una distancia superior a la prevista. Sin una medición oficial posterior no podemos saber cuál de esas explicaciones es correcta. Precisamente por eso merece la pena preguntarlo, en lugar de convertir una percepción en un hecho o fingir que la discrepancia no existe.
Además, el propio reglamento diferencia los tiempos máximos de permanencia para segmentos de 1.501 a 3.000 metros y para los comprendidos entre 3.001 y 4.000. La diferencia de casi un kilómetro, si finalmente hubiera sido real, no sería un pequeño error de medición.
Doñana deja dos campeones y unas cuantas historias que los resultados no explican solos
Diego Méntrida y Helene Alberdi aparecen en la primera línea de la clasificación y merecidamente se llevan los dos títulos. Pero un día después, cuando la noticia del ganador ya está publicada en todas partes, quizá sean otras cosas las que merece la pena contar.
Pello Osoro salió del Atlántico con una carrera prácticamente nueva por delante y acabó segundo después de marcar los mejores parciales de bicicleta y carrera. Sergio López consiguió su primer podio en un Nacional de larga distancia. Georgina Cánovas corrió desde la quinta plaza hasta la plata. Alberdi, pese a dominar desde el agua, define el día como uno de los tres más duros que recuerda.
Y junto a ellos quedan las otras preguntas: 43 élite en la línea de salida, doce mujeres, una natación cuya distancia real merece aclararse, salidas muy próximas con reglas diferentes sobre el neopreno y un Campeonato de España extraordinariamente difícil de seguir desde fuera.
Los resultados sirven para saber quién ganó. Las declaraciones de quienes estuvieron dentro nos permiten, al menos, empezar a entender la carrera que hubo detrás.











