El drafting es probablemente uno de los temas que más discusiones genera después de una carrera de triatlón. Basta una foto, un vídeo de unos segundos o ver pasar un grupo durante la bici para que inmediatamente aparezcan acusaciones, explicaciones y discusiones sobre quién estaba haciendo trampas y quién simplemente se encontró donde no quería estar.
Y la realidad es bastante más complicada.
En Trigloberos llevamos años defendiendo que en las pruebas sin drafting debería estudiarse aumentar la distancia de los actuales 12 metros hasta los 20. Pero también resulta difícil pedir más distancia cuando en muchas carreras seguimos viendo que ni siquiera somos capaces de respetar los 12 metros actuales.
Eso tampoco significa que todo grupo que veamos sea automáticamente drafting. Una carrera no es una fotografía. Hay adelantamientos, desnivel, giros, avituallamientos, diferencias de ritmo, circuitos saturados y momentos en los que simplemente resulta casi imposible no encontrarse en medio de otros deportistas.
No todo lo que parece drafting en una imagen lo es. Pero tampoco podemos mirar hacia otro lado cuando un grupo rueda durante kilómetros aprovechándose claramente del trabajo de quienes van delante. Para el que está compitiendo limpio, verlo resulta especialmente frustrante.

Una foto no cuenta toda la carrera
La imagen anterior es un buen ejemplo. Varios deportistas aparecen juntos y, vista fuera de contexto, alguien podría señalar inmediatamente que están haciendo drafting.
Pero falta mucha información. No sabemos si están en una subida, si uno acaba de adelantar, si otro está dejándose caer para recuperar la distancia, si llevan así diez segundos o diez kilómetros, ni qué densidad de corredores tiene ese tramo.
Especialmente en una subida, donde las velocidades disminuyen y las diferencias entre deportistas pueden cambiar de forma brusca, es relativamente fácil acabar momentáneamente dentro de un grupo. Además, a menor velocidad la importancia relativa de la aerodinámica también disminuye mucho.
Eso no convierte las subidas en zonas libres de drafting. La norma sigue existiendo salvo que el Delegado Técnico haya establecido alguna excepción. Pero sí sirve para recordar que una fotografía o un vídeo corto difícilmente cuentan toda la historia.
Otra cosa es estar compitiendo y ver cómo te adelanta un grupo perfectamente formado que continúa rodando junto durante kilómetros. Eso es mucho más difícil de justificar y resulta especialmente molesto para quien está intentando cumplir las reglas.
En Grupos de Edad duele porque todos queremos competir en igualdad. Y si hablamos de élite, puestos de honor, premios económicos, clasificaciones o plazas para campeonatos, el asunto adquiere todavía más importancia. Hay atletas que han preparado durante meses una carrera y cuyo resultado puede depender de unos pocos minutos.
Qué dice FETRI: 12 metros para todos
El Reglamento de Competiciones FETRI 2026 es bastante claro cuando una competición se disputa con drafting no permitido.
La zona de drafting tiene 12 metros lineales desde el extremo de la rueda delantera. Un deportista puede entrar en esa zona para adelantar, pero tiene un máximo de 25 segundos para completar la maniobra.
Y hay un detalle que conviene remarcar: el propio reglamento habla de la distancia de la zona de drafting “para todos los deportistas”.
Por tanto, dentro de una competición FETRI sin drafting, los 12 metros son los mismos para un élite y para un Grupo de Edad. Todos deberíamos cumplirlos o, en aquellas situaciones donde el tráfico hace muy difícil hacerlo de manera instantánea, hacer todo lo razonablemente posible por recuperar la posición correcta.
| Situación | Regla FETRI 2026 |
|---|---|
| Distancia entre deportistas | 12 metros. |
| Tiempo máximo para adelantar | 25 segundos desde que se entra en la zona. |
| Distancia respecto a una moto | 15 metros. |
| Distancia respecto a un vehículo | 35 metros. |
¿Qué tienes que hacer exactamente cuando te adelantan?
Esta es probablemente una de las normas que más dudas provoca.
FETRI considera completado un adelantamiento cuando la rueda delantera del deportista que adelanta supera la rueda delantera del deportista adelantado.
Desde ese momento, el deportista que ha sido superado debe salir inmediatamente de la zona de drafting del nuevo ciclista que tiene delante.
En la práctica significa dejarse caer hasta recuperar los 12 metros. No puedes simplemente pegarte a su rueda porque ahora va ligeramente más rápido.
Y tampoco puedes intentar devolverle inmediatamente el adelantamiento.
Primero tienes que abandonar completamente su zona de drafting. Una vez estás de nuevo fuera de esos 12 metros, puedes iniciar un nuevo adelantamiento si tienes ritmo suficiente.
Te adelantan: ¿qué haces?
1. En cuanto su rueda delantera supera la tuya, estás oficialmente adelantado.
2. Debes dejarte caer y abandonar inmediatamente su zona de drafting.
3. Recupera los 12 metros.
4. Solo entonces puedes intentar volver a adelantar.
Intentar volver a superar al deportista antes de haber salido previamente de su zona es, según FETRI, una infracción por drafting.
Los 12 metros no crean una pared de aire limpio
Aquí aparece la parte que hace especialmente interesante este debate.
El aire no sabe dónde termina el reglamento.
Un ciclista desplaza aire y genera detrás de él una estela. Esa perturbación se va reduciendo conforme aumenta la distancia, pero no desaparece mágicamente al llegar al metro doce.
Por eso podemos estar en una posición perfectamente legal y seguir obteniendo algún beneficio aerodinámico.
Esto no significa que circular a 12 metros sea hacer trampas. Significa que el reglamento tiene que colocar en algún sitio la frontera entre una ventaja considerada aceptable y una ventaja ilegal.
¿Son suficientes 12 metros?
La respuesta depende de lo que queramos conseguir.
Si pretendemos que el deportista de atrás ruede exactamente como si no tuviera absolutamente a nadie delante, probablemente no.
Precisamente por eso ha existido durante años una discusión sobre aumentar las distancias en el triatlón de larga distancia. T100 y diferentes pruebas profesionales llevan tiempo utilizando 20 metros y, desde 2026, IRONMAN también ha elevado de 12 a 20 metros la zona para sus profesionales.
IRONMAN tomó esa decisión después de realizar pruebas específicas junto a RaceRanger y el especialista en aerodinámica Marc Graveline. Se probaron distancias de 12, 16 y 20 metros en condiciones controladas. Según la información publicada por IRONMAN, pasar de 12 a 16 metros no cambió de forma importante el beneficio aerodinámico; a 20 metros sí apareció una reducción significativa.
En Grupos de Edad IRONMAN mantiene los 12 metros. Una de las razones prácticas resulta evidente: meter miles de participantes en un circuito manteniendo 20 metros entre cada uno multiplica enormemente el espacio necesario.
Y ahí aparece una paradoja que conocemos bien: llevamos años reclamando más distancia, pero en muchas carreras todavía vemos grupos que ni siquiera intentan mantener los 12 metros actuales.
¿Cuántos vatios se ahorran realmente?
Aquí conviene separar lo que sabemos de lo que simplemente podemos calcular.
Hay numerosos estudios científicos que demuestran el enorme beneficio del drafting cuando los ciclistas circulan cerca. Por ejemplo, investigaciones de campo han encontrado reducciones superiores al 30% en resistencia aerodinámica cuando los deportistas ruedan a distancias cortas. En triatlón también se han medido reducciones en consumo de oxígeno, frecuencia cardiaca y ventilación cuando un deportista rueda pegado a otro.
Pero eso no significa que podamos coger esos porcentajes y aplicarlos directamente a 12 metros.
No existe una cifra universal que podamos afirmar del tipo “a 12 metros y 40 km/h siempre ahorras 15 vatios”. Dependerá del tamaño del ciclista que llevas delante, de tu propia aerodinámica, del viento, del ángulo del viento, de la posición, del terreno y de cuántos deportistas haya en la fila.
Las pruebas realizadas por IRONMAN en 2025 sí encontraron una ventaja medible a 12 metros a velocidades profesionales, suficiente para justificar el cambio a 20 metros. El especialista que participó en esas pruebas ha explicado además que a 12 metros puede aparecer un efecto acumulativo cuando hay varios deportistas en fila.
Entonces, ¿por qué se habla tanto de la velocidad?
Porque la resistencia aerodinámica aumenta de manera muy rápida conforme aceleramos.
La potencia necesaria para vencer el aire puede aproximarse mediante:
Potencia aerodinámica ≈ ½ × densidad del aire × CdA × velocidad³
Es decir: la velocidad aparece elevada al cubo. Por eso pasar de 30 a 40 km/h cambia enormemente el peso de la aerodinámica.
Para visualizarlo podemos hacer un ejemplo teórico con un triatleta de 80 kg, un CdA de 0,28, aire a nivel del mar y un coeficiente de rodadura de 0,004.
Esta tabla no dice cuánto ahorra exactamente un deportista a 12 metros. Sirve para mostrar cuánto vale el mismo porcentaje de reducción aerodinámica a dos velocidades diferentes.
| Velocidad | Potencia aero aprox. | Potencia total aprox. | Si el drag aero baja 5% | Si baja 10% |
|---|---|---|---|---|
| 30 km/h | ≈ 99 W | ≈ 125 W | ≈ 5 W menos | ≈ 10 W menos |
| 40 km/h | ≈ 235 W | ≈ 270 W | ≈ 12 W menos | ≈ 24 W menos |
El mensaje importante no son los vatios exactos del ejemplo, sino la diferencia: el mismo porcentaje de ventaja aerodinámica vale mucho más a 40 km/h que a 30 km/h.
Y todavía mucho menos si estamos subiendo a 15 o 20 km/h, donde el peso y la pendiente ganan protagonismo y la resistencia aerodinámica representa una parte menor del esfuerzo.
Eso ayuda también a entender por qué encontrarse temporalmente apelotonado en una subida no tiene el mismo impacto deportivo que rodar durante 80 kilómetros protegido en un grupo a 40 o 45 km/h.
¿Da lo mismo ir segundo que quinto?
No necesariamente.
Durante años tendíamos a imaginar el drafting como una relación sencilla entre dos ciclistas: uno delante genera una estela y otro detrás se beneficia.
Pero cuando aparecen varios deportistas en línea, las estelas pueden interactuar.
Eso es precisamente una de las cosas interesantes que detectaron las pruebas realizadas por IRONMAN antes de cambiar su normativa profesional. Según explicó posteriormente el especialista en aerodinámica Marc Graveline, a 12 metros aparecía un fenómeno de stacking, o acumulación del beneficio, a medida que aumentaba el número de ciclistas en la fila.
En sus estimaciones conservadoras, habló aproximadamente de unos 5 W para el primer deportista situado detrás del líder, alrededor de 12 W para el siguiente y unos 20 W para el tercero. Más atrás el efecto podía seguir aumentando.
Estos números deben interpretarse con cuidado. Proceden de unas pruebas específicas a velocidades profesionales y no son una tabla universal aplicable a cualquier carrera, deportista o velocidad. Pero sí sirven para explicar por qué una larga fila perfectamente ordenada a 12 metros puede ser aerodinámicamente diferente a rodar completamente solo.
En las mismas pruebas, cuando la distancia aumentaba hasta 20 metros, ese efecto acumulativo prácticamente desaparecía: podía seguir existiendo una pequeña ventaja, pero ya no crecía del mismo modo al avanzar posiciones dentro de la fila.
Legal no significa exactamente lo mismo que ir solo
Y esta es posiblemente la clave de todo.
Un deportista puede estar respetando perfectamente los 12 metros y, aun así, tener un entorno aerodinámicamente algo más favorable que alguien que circula solo.
No está haciendo nada ilegal.
Simplemente está compitiendo dentro de las reglas existentes.
El problema aparece cuando esos doce metros se convierten en ocho, luego en cinco, después en tres y finalmente tenemos grupos que ya no guardan ninguna apariencia de competición sin drafting.
En élite y en GGEE la obligación es la misma
Si estamos hablando de una competición regida por FETRI y declarada como drafting no permitido, los 12 metros son los mismos para todos.
Da igual que estés luchando por ganar una prueba élite, por un podio de tu grupo de edad o simplemente intentando terminar tu primer triatlón.
Las circunstancias de carrera pueden ser diferentes y todos podemos encontrarnos alguna vez dentro de una situación complicada. Lo importante es qué hacemos después.
Si la carretera se comprime, intenta abrir espacio. Si alguien te adelanta, déjate caer. Si alcanzas al siguiente, decide: o lo adelantas dentro del tiempo permitido o recuperas distancia.
No siempre podremos hacerlo de forma perfecta al segundo, especialmente en recorridos saturados. Pero hay una enorme diferencia entre intentar cumplir la norma y utilizar deliberadamente un grupo para ahorrar energía.
No se trata de correr con una cinta métrica. Se trata de entender el espíritu de una prueba sin drafting y hacer todo lo posible por competir de manera individual.
El problema de las carreras masivas
Ahora llevemos la teoría a una prueba con cientos o miles de participantes.
Cien ciclistas separados exactamente 12 metros necesitan alrededor de 1,2 kilómetros de carretera para formar una sola fila.
Trescientos necesitarían aproximadamente 3,6 kilómetros.
Y eso suponiendo una fila perfecta, todos a la misma velocidad y sin ningún adelantamiento.
Una carrera real tiene gente a 28 km/h, otros a 32, otros a 36, otros a 40. Tiene subidas, bajadas, giros, avituallamientos y deportistas adelantando continuamente.
Por eso el número máximo de participantes debería tener relación con la capacidad real del circuito.
Y si además hay varias vueltas…
Las vueltas multiplican el problema.
En un recorrido largo de una sola vuelta, normalmente los participantes se van extendiendo con los kilómetros.
En un circuito corto de varias vueltas ocurre justo lo contrario. Los más rápidos alcanzan a deportistas más lentos, se mezclan salidas diferentes, aparecen adelantamientos constantes y determinadas zonas terminan acumulando mucha gente.
Hay momentos en los que un deportista de GGEE puede verse atrapado literalmente entre bicicletas sin haber buscado esa situación.
El recorrido importa muchísimo.
¿Qué puede hacer una organización?
- Limitar el número de participantes a la capacidad real del circuito.
- Separar suficientemente las oleadas para reducir el número de deportistas que coinciden en los primeros kilómetros.
- Utilizar rolling start cuando el tipo de prueba lo permite.
- Evitar demasiadas vueltas en competiciones sin drafting.
- Diseñar recorridos donde sea posible adelantar sin provocar situaciones peligrosas.
- Evitar cuellos de botella, giros cerrados o tramos muy estrechos en zonas donde coinciden muchos deportistas.
- Colocar oficiales en las zonas realmente problemáticas en lugar de repartirlos sin tener en cuenta dónde se forman los grupos.
- Explicar las normas claramente en el briefing, especialmente qué debe hacer un deportista después de ser adelantado.
Pero los oficiales también cuestan dinero
A veces la respuesta fácil ante una carrera con mucho drafting es pedir “más jueces”. Y sí, aumentar la presencia de oficiales ayuda.
Pero tampoco es gratis.
Un oficial tiene un coste. También hay que disponer de una moto, conductor, combustible, seguros y toda la logística asociada para poder moverlo por el circuito.
Multiplicar el número de motos puede mejorar el control, pero también incrementa el presupuesto de la organización y, de una forma u otra, eso acaba influyendo en el coste de una inscripción.
Además, tampoco podemos llenar un circuito con motos. A partir de cierto punto aparecen nuevos problemas de seguridad y, paradójicamente, también de aerodinámica: las propias motos generan estela.
Los oficiales tampoco pueden verlo todo
El drafting es especialmente difícil de arbitrar porque no basta con observar dos bicicletas juntas.
El oficial debe valorar la distancia, entender si uno está adelantando, comprobar durante cuánto tiempo permanece dentro de la zona y distinguir una situación puntual de una infracción real.
Mientras hace eso, hay cientos de deportistas repartidos por kilómetros de carretera.
Y ocurre otra cosa que cualquiera que haya competido conoce: se escucha perfectamente cuando una moto se acerca. Un grupo puede abrirse justo cuando aparece el oficial y volver a cerrarse unos segundos después.
Por eso la tecnología resulta cada vez más interesante.
RaceRanger: ¿es la solución?
RaceRanger utiliza dispositivos electrónicos instalados en las bicicletas para medir con gran precisión la distancia entre deportistas.
El sistema puede indicar visualmente si el ciclista está demasiado cerca y proporcionar información a los oficiales. Según sus desarrolladores, en el rango de 0 a 30 metros su error medio de medición es de alrededor de 10 centímetros o menos, actualizando las mediciones varias veces por segundo.
En la élite ya se utiliza en IRONMAN, T100, Challenge Roth y pruebas World Triathlon. El salto complicado es llevarlo a los cientos o miles de bicicletas de una prueba de Grupos de Edad.
En 2025 ya se realizó una prueba con unos 280 deportistas y para 2027 están previstos dos eventos de más de 800 participantes en Nueva Zelanda donde RaceRanger estará instalado en todo el pelotón.
¿Es caro? Hoy no podemos responder con una cifra concreta porque la propia compañía todavía no publica una tarifa definitiva para uso masivo. Su intención es integrar el coste del servicio dentro de la inscripción y aseguran que debería ser razonable, pero todavía están trabajando en fabricación, logística y escalabilidad.
Y tampoco eliminaría a los oficiales. RaceRanger puede decirnos con enorme precisión que dos bicicletas están demasiado cerca y durante cuánto tiempo, pero la decisión deportiva continúa necesitando contexto. Un adelantamiento, una zona de seguridad, un giro o una situación excepcional siguen necesitando interpretación.
Más que sustituir al juez, parece una herramienta para que el juez deje de tener que adivinar si entre dos ciclistas hay diez, doce o catorce metros mientras ambos circulan a 40 km/h.
¿Entonces 20 metros para todos?
Desde el punto de vista puramente aerodinámico, aumentar de 12 a 20 metros parece una evolución lógica si queremos acercarnos más a un verdadero esfuerzo individual.
Los datos que han llevado a IRONMAN a modificar la distancia profesional apuntan en esa dirección.
Pero llevar 20 metros a una prueba con 1.500 o 2.000 Grupos de Edad obliga también a hacerse otra pregunta: ¿cabe físicamente esa carrera en el recorrido?
Con 20 metros, cien deportistas necesitarían aproximadamente dos kilómetros de carretera para rodar en una única fila.
Antes de ampliar una norma tenemos que ser capaces de diseñar competiciones donde pueda cumplirse.
Y mientras tanto, tenemos 12
Ese es el reglamento FETRI actual.
Podemos debatir si deberían ser 15, 18 o 20 metros. Podemos pedir circuitos mejores, menos vueltas, más oficiales y RaceRanger. Todo eso tiene sentido.
Pero mientras la norma sean 12 metros, lo mínimo es intentar respetarlos.
Habrá momentos en los que sea difícil. Habrá subidas donde el grupo se comprima, adelantamientos donde durante unos segundos varias bicicletas estén demasiado cerca y circuitos donde la organización haya metido más participantes de los que probablemente debería.
Eso forma parte de una carrera real.
Lo que no debería formar parte de ella es ver un grupo organizado haciendo kilómetros a rueda en una competición que supuestamente es sin drafting.
Porque para quien lleva horas intentando guardar su distancia, controlar sus propios vatios y llegar a la carrera a pie con lo que ha sido capaz de producir por sí mismo, ver pasar ese grupo fastidia.
Y mucho.
Podemos discutir si doce metros son suficientes. Lo que resulta bastante más difícil de discutir es que, si queremos una competición justa, al menos deberíamos intentar respetarlos.










