Fenella Langridge, ganadora de Challenge London, ha compartido un testimonio impactante sobre un problema de salud que ha afectado su rendimiento en los últimos años. La británica, ha revelado que ha estado lidiando con niveles extremadamente bajos de ferritina, lo que ha comprometido su capacidad de entrenar y competir al máximo nivel.
Langridge explicó que, pese a haber seguido todos los protocolos habituales de suplementación y alimentación, no lograba mejorar sus niveles de hierro. «Hemos probado de todo, pero mis niveles seguían cayendo», afirmó la triatleta. La situación llegó a un punto crítico cuando, a pesar de tomar suplementos en altas dosis, su cuerpo no los absorbía correctamente, impidiéndole mantener la energía necesaria para rendir en el triatlón de élite.
El problema la llevó a buscar respuestas más profundas y, tras varias pruebas, se descubrió que su organismo simplemente no estaba asimilando el hierro como debería. «No es solo una cuestión de tomar más hierro, sino de entender por qué mi cuerpo no lo retiene», señaló. Esta situación la ha obligado a replantear su estrategia de recuperación y nutrición, trabajando junto a especialistas para encontrar una solución efectiva.
Langridge también destacó la importancia de hablar abiertamente sobre estos problemas de salud en el deporte profesional. «No siempre se trata de entrenar más duro; a veces hay factores internos que nos limitan y que requieren una atención diferente». Su testimonio pone de relieve la necesidad de un enfoque más personalizado en la salud de los atletas, más allá de las recomendaciones generales de suplementación.
A pesar de estos desafíos, Fenella Langridge sigue decidida a regresar con fuerza a la competición, confiando en que, con el tratamiento adecuado, podrá volver a su mejor versión en los próximos meses.











