Los campeones mundiales de triatlón Gustav Iden y Kristian Blummenfelt, junto con el especialista en rendimiento Dr. David Litman, continúan su preparación para la temporada en el campamento de altitud de Sierra Nevada. Este entrenamiento, parte de su enfoque conocido como «el método noruego«, ha estado marcado por condiciones climáticas extremas y sesiones intensivas tanto en interiores como al aire libre.
Entrenamiento en Bergen: Ajustes y recuperación
Antes de llegar a Sierra Nevada, los atletas pasaron dos semanas en Bergen, Noruega, donde Gustav aprovechó para realizar pruebas de rendimiento y ajustar su posición en la bicicleta utilizando tecnología avanzada como el Viento Master. «Jugué un poco con la posición del manillar para reducir el coste de oxígeno y mejorar la eficiencia», comentó Iden. Por su parte, Blummenfelt se enfocó en recuperarse de la fatiga acumulada en campamentos anteriores, reduciendo el volumen de entrenamiento y aumentando la intensidad progresivamente.
Desafíos climáticos en Sierra Nevada
El campamento en Sierra Nevada ha presentado condiciones climáticas impredecibles, con nevadas y temperaturas bajo cero que han obligado a los atletas a adaptar sus planes de entrenamiento. Durante una sesión de intervalos en bicicleta, los triatletas enfrentaron una mezcla de lluvia y nieve mientras ascendían a más de 2.300 metros de altitud. «Fue una de las sesiones más duras que he hecho», admitió Iden, quien registró su tercera mejor potencia en una hora durante el entrenamiento.
A pesar del frío y las condiciones adversas, los atletas han mantenido un enfoque positivo. «Es parte del método noruego: un poco de incomodidad y adversidad para prepararnos mental y físicamente», explicó Blummenfelt.
Entrenamiento en interiores y avances científicos
Debido al clima extremo, gran parte del entrenamiento se ha trasladado a las instalaciones interiores del centro de alto rendimiento de Sierra Nevada. Los atletas han aprovechado la piscina cubierta, el gimnasio y los rodillos para bicicleta, manteniendo un volumen semanal de entre 20 y 25 horas de entrenamiento.
Además, el grupo de entrenamiento incluye a investigadores y especialistas en rendimiento, como Mario Mola, quien está realizando un máster en metabolismo de carbohidratos. «Mantiene las conversaciones en la mesa muy interesantes», bromeó Iden. Este enfoque científico ha permitido a los atletas analizar datos y ajustar sus estrategias de entrenamiento de manera más precisa.
Preparación para los próximos desafíos
Con la temporada de triatlón en pleno apogeo, tanto Iden como Blummenfelt se sienten optimistas respecto a su forma física. «Estamos en el camino correcto para los próximos desafíos», afirmó Blummenfelt, quien también destacó la importancia de la adaptación a la altitud para mejorar el rendimiento en competiciones a nivel del mar.
Mientras tanto, Gustav continúa ajustando su posición en la bicicleta y trabajando en su movilidad para mejorar su eficiencia en las tres disciplinas. «Cada pequeño detalle cuenta cuando buscas ganar segundos en una carrera», señaló.











