Mientras equilibra los exigentes entrenamientos de triatlón, Sam Laidlow ha encontrado en la cocina un aliado clave para su rendimiento. En un reciente video, el triatleta demostró cómo preparar cuatro platos versátiles en menos de una hora, ideales para deportistas con poco tiempo pero que no quieren sacrificar la calidad nutricional.
El desafío: Alimentación saludable entre entrenamientos
Laidlow reconoce que, pese a ser meticuloso con su dieta, los problemas digestivos han sido un obstáculo en su carrera. Sin embargo, insiste en que una buena planificación puede marcar la diferencia. «Muchos atletas llegan exhaustos y optan por comidas rápidas pero pobres en nutrientes», explica. Su solución: preparar con antelación platos equilibrados que solo requieran calentarse o mezclarse al momento.
Las 4 recetas esenciales
- Arroz con pollo al curcuma: Una combinación de carbohidratos y proteínas, con la curcuma como antiinflamatorio natural.
- Ensalada de brócoli y feta: Aporta fibra, calcio y grasas saludables, con almendras para un extra de energía.
- Ensalada de repollo rojo con miso: Fermentados y crucíferos para la salud intestinal, con un aderezo de mostaza y vinagre de sidra.
- Overnight oats: Preparado con semillas de chía, frutos rojos y cacao nibs para un desayuno o snack recuperador.
Claves del método Laidlow
- Tecnología básica: Un rice cooker (olla arrocera) garantiza arroz perfecto sin supervisión. «Antes no tenía una, y ahora es mi mejor inversión», admite.
- Marinar con inteligencia: Usa curcuma fresca, lima y jengibre para potenciar sabor y beneficios antiinflamatorios.
- Ensaladas que mejoran con el tiempo: Como la de repollo, que al macerarse desarrolla sabores más complejos.
- Flexibilidad ante todo: «No mido gramos ni sigo recetas al pie de la letra. Se trata de adaptarse», destaca.
Más allá de la nutrición: La cocina como conexión
Criado en el sur de Francia, Laidlow heredó de su familia —incluida su madre, chef— la creencia de que la comida es un ritual social. «En mi casa, siempre fue un momento para compartir». Hoy, aunque su enfoque es más funcional, mantiene ese espíritu: «Una buena alimentación no solo nutre el cuerpo, también une a las personas».
Menos excusas, más nutrientes
El mensaje de Laidlow es claro: dedicar una hora semanal a preparar estos platos puede simplificar la vida de cualquier atleta. «No se necesita ser un chef, solo ganas de comer bien y ahorrar tiempo«.











