El triatleta profesional Ben Kanute está acostumbrado a equilibrar entrenamientos intensos con la vida cotidiana. Pero cuando llegó el momento de mudarse con su familia de Arizona a Colorado, incluso un atleta experimentado como él se enfrentó a un torbellino de logística, caos y ajustes de último momento, todo mientras intentaba mantener su exigente rutina de entrenamiento.
El Caos de Mudarse y Seguir Entrenando
En un video reciente, Kanute mostró a sus seguidores los desafíos de mudarse sin dejar de entrenar.
«La mitad de nuestra vida está en cajas ahora mismo», dijo entre risas, mostrando pilas de pertenencias empacadas. «Es un ciclo: entreno, vuelvo a casa y empaco, pero no puedes empacar el equipo que necesitas para entrenar. ¡A veces tengo que buscar entre las cajas para encontrar lo que necesito!«
A pesar del caos, Kanute mantuvo su disciplina, completando entre 20 y 22 horas de entrenamiento semanal mientras organizaba la mudanza, cuidaba de su familia e incluso hacía reparaciones improvisadas en casa.
El «Uber de la Vergüenza» y el Apoyo Familiar
Uno de los momentos más divertidos (y cercanos para muchos) fue cuando Kanute se quedó varado a 50 km de casa después de un largo entrenamiento en el desierto.
«Bueno, esto es el Uber de la vergüenza», bromeó al darse cuenta de lo lejos que estaba. Cuando las apps de transporte no funcionaron, su esposa Courtney vino al rescate. «Eso es amor verdadero».
Este momento resaltó una lección importante: hasta los más independientes a veces necesitan ayuda.
Adiós a Arizona, Hola Colorado
La mudanza marcó el fin de una etapa para Kanute, quien aprovechó para despedirse de sus lugares favoritos de entrenamiento en Phoenix.
«Fue divertido recorrer los viejos lugares», reflexionó, parado junto a un canal donde solía entrenar. «El desierto llora porque nos vamos.»
Con la ayuda de su hermano Nick, Kanute cargó un camión de mudanza y emprendió un viaje de 14 horas a Colorado, lleno de nostalgia, paradas para café y algún que otro problema («Nick va abrigado pero con shorts, ¡como en nuestros tiempos en el Medio Oeste!»).
Adaptándose a la Nueva Vida
Una vez en Colorado, comenzó el verdadero trabajo: descargar, organizar y adaptarse a la altitud.
«Subestimé lo estresante que sería mudarse«, admitió Kanute. «Dicen que es uno de los tres eventos más estresantes de la vida, después de perder un ser querido y el divorcio. Pensé que lo manejaríamos fácil, pero fue una locura.»
El entrenamiento pasó a segundo plano durante las primeras semanas, pero pronto retomó su ritmo, preparándose para carreras como el Ironman 70.3 Oceanside y el Ironman Texas.
«Me sorprende lo bien que me he adaptado a la altitud«, «Ahora es cuestión de ser constante, establecer una rutina y enfocarme en mis metas.»
Lecciones de la Mudanza
La experiencia de Kanute deja lecciones valiosas para quienes enfrentan grandes cambios:
- Flexibilidad ante todo – Los planes pueden cambiar, y hay que adaptarse.
- Apóyate en tu gente – La familia y los amigos son clave en momentos difíciles.
- Acepta el caos – El estrés te hace más fuerte si lo enfrentas con mentalidad resolutiva.
Con nuevos desafíos en Colorado, una cosa es clara: ya sea compitiendo contra el reloj o desempacando cajas, la determinación de Kanute no tiene límites.











