T100 Dubái · Crónica Trigloberos
La penúltima cita de la Serie T100 en Dubái dejó una de las escenas más confusas y comentadas del año. Mika Noodt cruzó la meta como presunto ganador, pancarta en mano y gesto de desconcierto. Sin embargo, tres horas después, el jurado confirmó que el vencedor oficial era el estadounidense Morgan Pearson, quien no había sido el primero en llegar a la línea de meta.
La Organización de Triatletas Profesionales (PTO) explicó que la clasificación debía fijarse tras la séptima vuelta, debido a “problemas técnicos con el contador de vueltas”. La decisión recolocó el podio: Pearson primero, Noodt segundo y el italiano Gregory Barnaby tercero.
Para Pearson, de 32 años, esta representa su primera victoria en el circuito T100. Para Noodt, en cambio, es su tercer segundo puesto de la temporada después de Wollongong y Londres. El alemán, de 25 años, sigue firme en la general: ocupa el tercer lugar por detrás de Hayden Wilde y Jelle Geens. La clasificación final se decidirá el 13 de diciembre en Catar.
El caos que cambió la carrera
La prueba comenzó sin incidentes. Pearson lideró la natación junto a un grupo de seis triatletas, entre ellos el favorito Marten van Riel y los alemanes Jonas Schomburg y Wilhelm Hirsch. En el ciclismo, Hayden Wilde —quien partía con un minuto de retraso— recuperó terreno y formó un trío destacado junto a van Riel y Mathis Margirier.
Sin embargo, el desarrollo previsto se truncó al término de la octava vuelta. Wilde, lejos de dirigirse a la T2, continuó pedaleando. Van Riel y Margirier le siguieron sin dudar. Los tres completaron una vuelta adicional, ajenos a las indicaciones desde la línea de meta. Mientras tanto, Dickinson y Noodt entraban en la transición con evidente desconcierto: las bicicletas de sus rivales no estaban donde correspondía.
Esa vuelta extra costó once minutos a Wilde, Margirier y van Riel, quienes iniciaron la carrera a pie desde posiciones rezagadas. Aun así, Wilde protagonizó una remontada intensa, adelantando a casi una decena de triatletas.
Un final desconcertante
En cabeza, Noodt tomó ventaja sobre Dickinson mientras Morgan Pearson recortaba diferencias. A siete kilómetros de meta, el estadounidense rebasó al alemán y se encaminó hacia una victoria aparentemente cómoda.
Pero la confusión regresó en el tramo final. La retransmisión mostró de repente a Noodt cruzando la meta, alzando la pancarta y preguntando al público qué estaba ocurriendo. Detrás fueron llegando Luis, Dickinson, Schomburg y Wilde, todos aparentemente en posiciones de podio. Más tarde se comprobó que habían completado una vuelta menos, recorriendo aproximadamente 15 kilómetros en lugar de los 18 previstos.
Barnaby y Jason West sí realizaron la octava vuelta completa, por lo que sus posiciones reales acabaron siendo tercero y cuarto. Pearson, que cruzó la línea más tarde, lo hizo sorprendido ante la presencia de tantos atletas ya “finalizados”. «¡¿Qué demonios?! ¡Esto es una locura!», exclamó. Wilde, frustrado, añadió: «¿Se supone que esto es una carrera profesional? Entonces debería haber contadores de vueltas».
El cierre de temporada en Catar será determinante no solo en lo deportivo sino también en lo organizativo, con la necesidad de reforzar los sistemas de control en una serie que se juega su prestigio en cada detalle.
Final de temporada · 13 de diciembre · Qatar











