La carrera masculina del Dubai T100 dejó una de las imágenes más desconcertantes de la temporada: un caos en el conteo de vueltas, clasificaciones revisadas y críticas encendidas hacia la Organización de Triatletas Profesionales (PTO) y la T100 World Tour Series. En medio de la polémica, dos voces del pelotón han pedido perspectiva. Will Draper y Filipe Azevedo han salido en defensa de la organización, subrayando que el proyecto sigue siendo necesario para el triatlón profesional y que aún se encuentra en pleno desarrollo.
La prueba, afectada por errores de dirección en el segmento de ciclismo y por un final precipitado que confundió a buena parte del grupo, terminó otorgando la victoria al estadounidense Morgan Pearson, por delante del alemán Mika Noodt y del italiano Gregory Barnaby. Draper fue 11º en la clasificación final revisada y Azevedo ocupó la novena posición.
Una serie en construcción
Draper, británico y uno de los primeros en reaccionar, admitió que los fallos fueron graves, aunque recalcó que las críticas desmedidas no ayudan al crecimiento del circuito. Recordó que la serie T100 apenas lleva dos temporadas operando de forma oficial, mientras que estructuras consolidadas como IRONMAN o Challenge han necesitado años para estabilizar formatos y protocolos.
“Cometieron un error serio con el conteo de vueltas y deben mejorar. Confío en que lo harán. Lo que no entiendo es por qué tanta gente parece celebrar que la T100 falle.”
En su mensaje, Draper subrayó que la serie ha traído más oportunidades profesionales y mayor visibilidad para atletas emergentes gracias a retransmisiones globales y a un calendario sólido.
Una estructura que aporta al triatlón
El portugués Filipe Azevedo compartió esta visión. Para él, la T100 ha elevado su nivel organizativo en comparación con sus primeras ediciones y sigue aportando una estructura clave al triatlón profesional.
“Esta organización solo tiene tres o cuatro años. Los profesionales necesitan una estructura así, así que debemos seguir apoyándola.”
Azevedo destacó que los avances son visibles y que el deporte necesita organismos capaces de ofrecer apoyo financiero y competitivo a quienes compiten en la élite.
Un día complicado para la PTO y la T100
Las críticas más duras llegaron desde el propio pelotón, en especial de Marten Van Riel, uno de los grandes perjudicados por el desorden en la T2, y de numerosos aficionados en redes sociales, que plantearon cómo era posible que una competición con financiación importante y una estructura global incurriera en un error básico de dirección y cronometraje.
Aun así, Draper llamó a la calma e invitó a analizar el episodio como un tropiezo del que aprender: más allá del enfado lógico del momento, consideró que lo ocurrido no debería eclipsar el impacto global que ya ha tenido la serie.
El británico recordó que el lanzamiento del T100 ha inyectado más dinero en el deporte y ha provocado que existan más oportunidades para que los triatletas compitan al más alto nivel. “La PTO ha aumentado enormemente las oportunidades de ingresos para los atletas profesionales. IRONMAN también lanzó la Pro Series en 2024 como respuesta, lo que nos brinda otra vía competitiva, estructurada y económicamente significativa”.
“Los errores ocurren. Lo que más importa es el progreso”
Draper cerró su mensaje pidiendo una visión más amplia del momento que atraviesa el triatlón profesional: un deporte que vive un crecimiento acelerado y que necesita estabilidad, inversión y margen para corregir errores.
Avances y mirada puesta en las finales de Qatar
Azevedo también puso el acento en la evolución de la serie desde sus primeras carreras hasta el actual T100 World Tour. “Tuve la oportunidad de competir en una de las primeras carreras de T100 y, ahora que he vuelto, puedo ver que han avanzado en todos los aspectos a un nuevo nivel de profesionalismo”.
La PTO aplicó ajustes en Dubái para la carrera femenina apenas dos horas después del desenlace de la prueba masculina, con el objetivo de mejorar la claridad en el conteo de vueltas y la comunicación con los atletas.
Mientras tanto, la atención se desplaza ahora hacia las Finales del Campeonato Mundial T100, que se celebrarán el próximo mes en Qatar. La organización confía en que el episodio de Dubái quede como un punto de inflexión para reforzar protocolos y recuperar la confianza tanto de los atletas como del público.
En un contexto en el que el triatlón profesional vive una transformación profunda —con la llegada de la IRONMAN Pro Series y el crecimiento del T100—, las palabras de Draper y Azevedo apuntan a un mensaje común: el deporte necesita estabilidad, inversión y margen para corregir errores. El reto será que lo ocurrido en Dubái se traduzca en más rigor y en un circuito más sólido.











