Sam Long ya ha elegido su carril para 2026. El estadounidense ha confirmado que centrará gran parte de su temporada en la IRONMAN Pro Series después de reconocer que estaba “casi terminado” con el T100 World Triathlon Tour, un calendario que en 2025 le exigió más de lo que le devolvió en resultados.
La comparación que hace el propio Long es directa. En sus seis participaciones IRONMAN del curso pasado, firmó una línea de regularidad demoledora: tres victorias y dos segundos puestos. Su 14º lugar en el Campeonato Mundial fue la única carrera en la que no se metió entre los dos primeros. En el T100, en cambio, disputó cuatro pruebas y solo pisó el top 10 una vez: 8º en Singapur, antes de encadenar 11º, 12º y 15º en Londres, Vancouver y la Riviera Francesa. Ese contraste es el que marca su hoja de ruta.
Long anunció su decisión en una publicación de Instagram, después de haber dejado una pista en un breve mensaje navideño en su canal de YouTube. En esa publicación, tiró de ironía para resumir el giro: “El año pasado les pregunté si debía correr el T100 o la Ironman Pro Series. Votaron Pro Series… y no les hice caso 😅”.
En su balance, Long fue todavía más claro:
“¿T100? Cuatro carreras… solo quedé entre los 10 primeros una vez. 🧐”
“Así que este año ya sé qué camino tomar. ¿Adivinas cuál es la decisión correcta?”
Pese a esa frase —“ya casi termino con el T100”—, el estadounidense no convierte su salida en un portazo. Se mostró agradecido por la experiencia y por lo que le aportó en un punto que para él ha sido decisivo: la natación. La estructura del T100, con bloques muy agrupados desde el agua, penaliza cualquier fallo de colocación y obliga a ejecutar con precisión desde la primera boya. Long sostiene que ese aprendizaje ya está teniendo efecto en su rendimiento global.
En su mensaje en vídeo, amplió el foco sobre ese progreso: explicó que ha trabajado específicamente cómo se alinea en la salida y cómo traza su camino dentro del grupo para evitar quedar cortado. “Estoy muy agradecido por toda mi experiencia en el T100 este año, porque me ha enseñado cosas importantes”, señaló, convencido de que el salto en natación le está dando más margen para desplegar su motor en distancias IRONMAN y 70.3.
En paralelo, su decisión llega con un matiz que también pesa en el mercado: según explica, no habrá contratos del T100 para la próxima temporada. Eso, lejos de cerrar puertas, le libera el calendario. Long no descarta aparecer en “una o dos” citas del T100, pero deja claro que no quiere condicionantes: “No hay contratos el año que viene, así que eso no quiere decir que no vaya a firmar uno o dos… y ahora puedo concentrarme en la IRONMAN Pro Series”.
Con 2026 en el horizonte, el mensaje es nítido: Sam Long apuesta por el circuito en el que sus números hablan por él. La Pro Series será su prioridad, con la idea de convertir en resultados el salto de nivel que asegura haber dado en el agua durante el último año.











