La triatleta australiana Ashleigh Gentle ha confirmado su regreso progresivo a los entrenamientos con la mirada puesta en la temporada 2026, después de un periodo de pausa marcado por un aborto espontáneo sufrido a finales de 2025. La propia deportista explicó que necesitaba tiempo para “recalibrar” tanto a nivel físico como mental antes de volver a plantearse nuevos objetivos deportivos.
Gentle, una de las atletas más regulares del circuito T100, anunció en diciembre la pérdida de su embarazo y, ya entonces, dejó entrever que se tomaría un descanso tras cerrar la temporada. Pese a ello, protagonizó uno de los episodios más duros y a la vez más significativos del curso al competir en la Gran Final del Campeonato Mundial T100 en Qatar apenas unos días después de hacer pública la noticia, logrando un meritorio sexto puesto.
Ese resultado, más allá de la clasificación, le permitió asegurar la cuarta posición en la general del T100, culminando una campaña 2025 marcada por la constancia. La australiana firmó siete resultados entre las diez primeras en ocho carreras del calendario, con victorias destacadas en la Riviera Francesa en agosto y un segundo puesto en Wollongong en octubre.
“Enero ya pasó, pero siento que la temporada empieza para mí en este momento. Después de un embarazo temprano, una pérdida, competir en la Gran Final del T100 y dar tiempo a mi cuerpo y a mi mente, necesitaba parar y siento que ese tiempo ha sido bien aprovechado”, explicó en un mensaje publicado recientemente en su cuenta de Instagram.
A sus 34 años, la triatleta reconoce que dar un paso atrás le ha servido para reconectar con el deporte. “Alejarme del triatlón a pleno rendimiento me ha recordado cuánto lo sigo amando y me da energía para perseguir grandes objetivos en los próximos años”, escribió, dejando claro que su mirada está puesta más allá del corto plazo.
Antes de la final mundial, Gentle ya había compartido públicamente la situación que atravesaba: “Participaré en la Gran Final del T100 en Qatar tras sufrir un aborto espontáneo la semana pasada, con unas siete semanas de embarazo. No es algo que le desee a nadie”. La australiana también reconoció entonces que no sabía si podría ser competitiva y pidió comprensión ante una realidad personal compleja.
Tras la prueba, admitió que un sexto puesto no habría sido motivo de celebración en otras circunstancias, pero que, dadas las circunstancias, se sentía satisfecha de haber podido competir. Su pareja, el triatleta Josh Amberger, destacó públicamente el coraje de Gentle mientras él competía en el Patagonman Xtri en Chile, subrayando la dificultad de vivir ese contraste a distancia.
Con el regreso a los entrenamientos ya en marcha, Ashleigh Gentle afronta 2026 con prudencia, pero también con ambición. El calendario internacional vuelve a esperar a una de las referencias del triatlón de media y larga distancia, en un año que se perfila como un proceso de reconstrucción personal y deportiva.











