El triatleta francés Sam Laidlow, excampeón del mundo de IRONMAN y ganador del Challenge Roth en 2025, tenía previsto iniciar su temporada 2026 con un reto diferente: el Maratón de Barcelona. La idea era sencilla pero ambiciosa, comprobar hasta dónde podía llegar su velocidad en carrera a pie sin el desgaste previo de los 3,8 kilómetros de natación y los 180 kilómetros de ciclismo que forman parte de un triatlón de larga distancia.
Laidlow llegaba a la cita catalana con argumentos sólidos. En la pasada temporada firmó algunos de los parciales de maratón más rápidos dentro del triatlón profesional: 2:37:19 en Roth, 2:41:15 en el IRONMAN Leeds y 2:42:23 en el Campeonato del Mundo de IRONMAN disputado en Niza.
En un momento en el que los tiempos de carrera a pie continúan bajando en el triatlón de media y larga distancia, el francés quería comprobar cuál podía ser su verdadero potencial en una maratón pura.
Un inicio rápido por las calles de Barcelona
Antes de la prueba, Laidlow explicó en redes sociales que manejaba tres posibles estrategias para afrontar el maratón. La primera consistía en correr a un ritmo cercano a las 2 horas y 20 minutos durante el mayor tiempo posible, aun sabiendo que en algún momento podría pagar el esfuerzo. La segunda opción era completar la carrera de forma controlada por debajo de las 2:30. La tercera, encontrar un punto intermedio entre ambas.
Muchos aficionados y triatletas profesionales apostaron por la opción más agresiva. Mantener un ritmo de 2:20 supone pasar los primeros 10 kilómetros en torno a los 33 minutos.
El francés arrancó la carrera muy cerca de ese objetivo. Su primer parcial de 10 kilómetros fue de 33:48, manteniéndose a un ritmo muy exigente desde el inicio por las calles de la capital catalana.
Abandono en el kilómetro 14
Sin embargo, la carrera terminó antes de lo esperado. Laidlow no alcanzó el siguiente punto de control en el kilómetro 15 y se vio obligado a abandonar la prueba tras recorrer 14 kilómetros.
Horas después explicó lo sucedido en su cuenta de Instagram:
“Tuve que abandonar después de solo 14 km. Sufrí calambres muy fuertes prácticamente desde el principio. Supongo que todavía no soy un corredor”.
La preparación para la prueba tampoco había sido sencilla. El propio triatleta explicó que tres semanas antes de la carrera un virus afectó a todo su grupo de entrenamiento.
Desde entonces había sufrido molestias en los pies y tuvo que reducir de forma importante su volumen de entrenamiento, aunque aun así decidió tomar la salida en Barcelona.
El foco vuelve al triatlón
Tras este intento en el Maratón de Barcelona, el francés volverá a centrar su calendario en el triatlón de larga distancia. Entre sus principales objetivos para la temporada destacan la defensa del título en el Challenge Roth y el Campeonato del Mundo de IRONMAN en Kona.
El nivel del maratón dentro del triatlón continúa creciendo. En 2025 el brasileño Manoel Messias rompió por primera vez la barrera de las 2 horas y 30 minutos en un IRONMAN con un tiempo de 2:26:50 en el IRONMAN Brasil.
Ese mismo año, Matt Hanson registró un 2:28:03 en el Challenge Roth, mientras que el noruego Casper Stornes firmó un 2:29:25 para ganar el Campeonato del Mundo de IRONMAN en Niza, una prueba en la que Sam Laidlow terminó en quinta posición.
Aunque su intento en Barcelona terminó antes de lo previsto, el francés continúa siendo uno de los triatletas más rápidos en el segmento de carrera a pie dentro de la larga distancia y volverá a poner el foco en el circuito internacional de triatlón en esta temporada 2026.











