El COROS DURA 2 Solar llega hoy, 3 de noviembre, a las tiendas. Y hacerlo simplemente repasando sus 120 horas de autonomía, su carga solar o su GPS de doble frecuencia sería contar únicamente media historia. Muchas de esas características ya estaban presentes en el primer DURA. Lo realmente interesante es comprobar cuánto ha cambiado el dispositivo en apenas dos años y, sobre todo, si esos cambios justifican que COROS haya pasado de competir por precio a colocar su nuevo ciclocomputador directamente en la gama alta.
El cambio de posicionamiento es considerable, el primer COROS DURA llegó en 2024 por 289 euros e incluía soporte. El nuevo DURA 2 Solar parte de 499 euros únicamente por el dispositivo y sube hasta 549 euros si queremos añadir el nuevo soporte de aluminio.
Comparando las versiones equiparables con soporte, hablamos prácticamente de duplicar el precio. COROS ya no pretende convencer únicamente al ciclista que buscaba mucho ciclocomputador por poco dinero. Ahora quiere competir directamente con los productos de referencia de Garmin, Wahoo y Hammerhead.

Lo primero que hay que aclarar: la batería no es la gran novedad
COROS vuelve a colocar la autonomía en el centro de su comunicación y no es para menos. El DURA 2 ofrece hasta 120 horas de funcionamiento en modo GPS y 70 horas utilizando doble frecuencia y todos los sistemas de satélites. Además, una hora de exposición directa al sol puede proporcionar hasta otras dos horas de autonomía.
Son cifras extraordinarias frente a prácticamente cualquier rival de gama alta. Pero no representan una revolución respecto al primer DURA. Aquel modelo ya anunciaba 120 horas y la misma relación de dos horas adicionales por cada hora de carga solar.
Por tanto, el DURA 2 no debe entenderse como un ciclocomputador que mejora principalmente la batería. COROS ha mantenido una de las grandes virtudes del modelo anterior mientras rehacía prácticamente todo lo que había alrededor.
De 2,7 a 3,5 pulgadas: aquí sí existe un salto evidente
Probablemente el cambio que más se nota nada más verlo sea la pantalla. El DURA original utilizaba un panel MIP táctil de 2,7 pulgadas. El DURA 2 crece hasta las 3,5 pulgadas, exactamente la misma diagonal que encontramos en un Garmin Edge 1050.
COROS mantiene la tecnología MIP, que no busca competir con una pantalla de smartphone en saturación o resolución sino ofrecer buena legibilidad exterior con un consumo energético muy bajo. El nuevo panel SHARP tiene una resolución de 336 × 620 píxeles, formato 17:9 y una frecuencia de refresco declarada de 38 Hz.
La consecuencia práctica es sencilla: más espacio para mapas, perfiles de subida y campos de datos sin sacrificar la autonomía que ya distinguía al primer modelo.
También cambia completamente la construcción
El primer DURA pesaba alrededor de 102 gramos. El nuevo baja ligeramente hasta los 99 gramos, una diferencia que por sí sola sería irrelevante, pero resulta más llamativa teniendo en cuenta que la pantalla ha crecido considerablemente.
COROS consigue ese peso combinando un bisel de aluminio anodizado de la serie 6000 con una trasera de fibra de carbono T700. El perfil superior se queda en apenas 5,7 milímetros y la compañía ha trabajado también en reducir la altura frontal del conjunto.
No esperaría mejoras medibles en nuestros tiempos simplemente por esa supuesta optimización aerodinámica. Lo importante aquí es que el DURA 2 transmite una intención bastante clara de abandonar la imagen de producto económico y acercarse a la construcción de un dispositivo premium.
Adiós a la corona: botones, pantalla y ahora también voz
Otro cambio importante está en la manera de manejarlo. El DURA original recurría a una corona digital acompañada de un botón físico. El DURA 2 adopta dos botones mecánicos laterales, dos botones hápticos situados bajo la pantalla, control táctil y comandos de voz.
Los botones hápticos detectan presión, no simplemente contacto, por lo que pueden utilizarse con guantes. Y COROS especifica que las funciones importantes durante una salida pueden manejarse exclusivamente con botones si la pantalla está completamente mojada o preferimos no utilizarla.
El micrófono y el altavoz permiten iniciar actividades, modificar determinadas configuraciones o utilizar otras funciones por voz. Algunas posibilidades, como buscar destinos de navegación mediante comandos hablados, llegarán posteriormente mediante actualización.
La navegación era uno de los puntos donde COROS tenía más margen
Aquí encontramos probablemente uno de los avances más importantes. El DURA 2 incorpora un procesador más potente, mapas más rápidos, gesto de pellizcar para hacer zoom, nombres de calles y senderos, indicación del tipo de superficie y nuevas opciones de visualización.
También llega la detección de ascensos sin necesidad de cargar previamente una ruta. Es una función especialmente útil si salimos simplemente a rodar y queremos conocer longitud, desnivel y pendiente de las subidas que encontramos por el camino.

El dispositivo incorpora además redireccionamiento offline. Sin embargo, aquí hay un matiz importante que merece explicarse: el cálculo de la nueva ruta no se realiza completamente dentro del DURA 2. Lo hace la aplicación COROS del teléfono y posteriormente envía la ruta al ciclocomputador mediante Bluetooth.
No necesitamos cobertura móvil siempre que hayamos descargado previamente la región correspondiente en la aplicación, pero sí necesitamos llevar el teléfono conectado. Es una diferencia relevante frente a soluciones capaces de recalcular directamente sobre el propio ciclocomputador.
Más pensado para entrenar, y no solo para registrar
COROS también ha reforzado las funciones específicas de entrenamiento. Podemos crear o importar sesiones estructuradas, iniciarlas después de haber comenzado una salida normal y pausarlas temporalmente mientras el dispositivo continúa grabando la actividad.
Esto último puede parecer pequeño, pero para quien entrena en carretera tiene bastante sentido. Podemos pedalear hasta el lugar donde queremos hacer las series, iniciar entonces el entrenamiento y suspender temporalmente el bloque si aparece un semáforo, una bajada o necesitamos reagruparnos.

Además de potencia, frecuencia cardiaca y métricas habituales, encontramos torque, trabajo total, tiempo sentado o de pie, evaluaciones de FTP y potencia máxima, carga de entrenamiento, VO2max y recuperación dentro del ecosistema EvoLab.
Y si utilizamos también un reloj COROS, la marca quiere que ciclocomputador, reloj y aplicación formen un único ecosistema de entrenamiento en lugar de analizar cada actividad de forma aislada.
Control de cámaras, música y hasta timbre virtual
El DURA 2 se acerca también al terreno de los dispositivos más conectados. Puede controlar determinadas cámaras GoPro, DJI e Insta360, gestionar música desde el ciclocomputador y utilizar su altavoz como timbre virtual mediante un doble toque.
También admite radares, luces, potenciómetros, rodillos inteligentes, cambios electrónicos y otros sensores mediante ANT+ y Bluetooth. Shimano y SRAM están soportados y COROS ha anunciado compatibilidad con Campagnolo antes de finalizar 2026.
DURA 2 frente a DURA: mucho más que una pantalla grande
| COROS DURA | COROS DURA 2 Solar | |
|---|---|---|
| Precio lanzamiento | 289 €, soporte incluido | 499 € sin soporte / 549 € con soporte |
| Pantalla | 2,7″ MIP táctil | 3,5″ SHARP MIP táctil |
| Peso | aprox. 102 g | 99 g |
| Autonomía | 120 h | 120 h / 70 h doble frecuencia |
| Solar | hasta +2 h por hora de sol | hasta +2 h por hora de sol |
| Controles | corona + botón + táctil | 2 botones físicos + 2 hápticos + táctil + voz |
| Construcción | convencional | aluminio + carbono T700 |
| Subidas sin ruta | No originalmente | Sí |
| Altavoz / micrófono | No | Sí |
Hay además una decisión importante para quienes ya tienen el primer modelo: COROS ha confirmado que el DURA original deja de venderse, pero continuará recibiendo actualizaciones de software y algunas de las funciones estrenadas con esta segunda generación llegarán también al dispositivo anterior.
Eso significa que no todo lo nuevo justifica necesariamente cambiar de ciclocomputador si ya tenemos un DURA. El motivo principal para dar el salto será el nuevo hardware: pantalla, construcción, procesador, controles y experiencia de navegación.
¿Y frente a Garmin, Wahoo o Hammerhead?
Ahí es donde el nuevo precio cambia completamente la conversación. Por 499 euros ya no basta con ser “el COROS barato con mucha batería”. Tiene que competir contra dispositivos muy maduros.
Frente al Garmin Edge 1050
El Edge 1050 sigue siendo probablemente la referencia si buscamos el ecosistema más completo. Tiene una pantalla de 3,5 pulgadas con una resolución superior de 480 × 800 píxeles, Garmin Pay, creación de rutas directamente en el dispositivo, Connect IQ, información colaborativa sobre peligros en carretera, GroupRide y uno de los ecosistemas de sensores y funciones más extensos del mercado. Garmin lo comercializa con un PVP de 749,99 euros.
El COROS contraataca con tres argumentos muy claros: 250 euros menos, 62 gramos menos y una autonomía incomparablemente mayor. Garmin declara hasta 20 horas en utilización exigente y 60 horas en ahorro; COROS anuncia 120 horas en GPS normal y 70 horas incluso con doble frecuencia.
Para quien quiere absolutamente todas las funciones posibles, Garmin continúa teniendo ventajas. Para un ciclista de larga distancia, bikepacking o alguien que simplemente detesta cargar dispositivos, la balanza cambia bastante.
Frente al Wahoo ELEMNT ROAM 3
Wahoo mantiene otra filosofía. El ROAM 3 apuesta mucho por la sencillez, una interfaz muy limpia y una pantalla táctil de 2,8 pulgadas. Declara hasta 25 horas de batería, GPS de doble banda y un peso aproximado de 108 gramos. Su precio recomendado es inferior al del COROS y, además, incluye soporte en la caja.
Aquí la decisión resulta menos evidente. Wahoo sigue siendo una opción magnífica para quien prioriza facilidad de uso y una plataforma muy madura. El COROS ofrece a cambio una pantalla bastante mayor y una autonomía que juega directamente en otra liga.
Frente al Hammerhead Karoo
Karoo sigue siendo probablemente el rival más cercano a la filosofía de un smartphone sobre el manillar. Su interfaz, los mapas y la creciente biblioteca de extensiones son algunos de sus principales argumentos. En 2026 Hammerhead ha reforzado además su plataforma abierta permitiendo nuevas extensiones y aplicaciones de terceros.
COROS adopta precisamente la estrategia contraria. Ha confirmado que no tiene previsto ofrecer una biblioteca de aplicaciones de terceros. Quiere controlar las integraciones que considera útiles y mantener una experiencia más sencilla.
Karoo es más abierto y ofrece una experiencia visual muy rica; COROS es considerablemente más fuerte en autonomía. Hammerhead habla de unas 15 horas en uso estándar y más de 30 utilizando sus modos de ahorro, frente a las 120 horas anunciadas por el DURA 2.
La autonomía sigue siendo su arma diferencial
Cuando ponemos todos estos ciclocomputadores juntos queda bastante claro dónde quiere colocar COROS el producto. No pretende ganar una guerra de funciones contra Garmin ni convertirse en un pequeño smartphone como Karoo.
Su propuesta combina una pantalla grande, mapas suficientemente completos, entrenamiento integrado y conectividad con sensores con algo que los demás no ofrecen al mismo nivel: poder olvidarnos prácticamente de cargarlo.
Para un triatleta que sale dos o tres veces por semana esa autonomía puede parecer exagerada. Para alguien que hace brevets, ultraciclismo, bikepacking o viajes de varios días empieza a tener mucho más sentido. Y también tiene una ventaja más mundana: el ciclocomputador que siempre está cargado cuando salimos de casa.
Pero 499 euros obligan a pedirle mucho más
El principal problema del DURA 2 quizá no esté en ninguna de sus especificaciones. Está en el precio. Con el primer DURA podíamos perdonar determinadas carencias porque por 289 euros ofrecía una relación prestaciones/autonomía prácticamente imposible de discutir.
A 499 euros la vara de medir cambia. Ya no compite únicamente en valor. Se enfrenta a ecosistemas que llevan muchos años desarrollando navegación, seguridad, aplicaciones, conectividad y experiencia de usuario.
Hay además detalles que debemos conocer antes de decidir. El redireccionamiento offline necesita que el teléfono permanezca conectado por Bluetooth, aunque no necesitemos cobertura si hemos descargado previamente los mapas. No existe una tienda abierta de aplicaciones. Y algunas funciones anunciadas, como múltiples perfiles de bicicleta, compatibilidad ampliada hasta 32 sensores o determinadas opciones de control por voz, llegan mediante actualizaciones posteriores.
Eso no convierte al DURA 2 en peor producto, pero sí evita convertir esta noticia en un catálogo de marketing.
Entonces, ¿para quién tiene sentido?
Sobre el papel, me parece especialmente atractivo para tres perfiles. El primero es evidente: ciclistas de larga distancia, gravel, ultraciclismo o bikepacking que valoren la autonomía por encima de casi cualquier otra cosa.
El segundo sería el usuario que ya utiliza reloj COROS. Tener entrenamiento, recuperación, carga, rutas y actividad dentro del mismo ecosistema añade un valor que desaparece en buena medida si utilizamos cada dispositivo de una marca diferente.
Y el tercero es quien quiere una pantalla grande y un ciclocomputador premium pero no necesita toda la profundidad del ecosistema Garmin ni quiere pagar los 749,99 euros de un Edge 1050.
Para quien priorice aplicaciones, funciones sociales, navegación completamente autónoma o el ecosistema más desarrollado posible, Garmin o Hammerhead pueden seguir resultando más completos. Y para quien simplemente busque un dispositivo sencillo, fiable y bastante más barato, el Wahoo ROAM 3 hace que la decisión tampoco sea automática.
El COROS DURA original era fácil de recomendar porque costaba 289 euros y ofrecía una autonomía absurda para su precio. El DURA 2 es un producto mucho más ambicioso, pero también exige una decisión bastante más difícil.
La batería sigue siendo extraordinaria, pero ya lo era antes. Lo que justifica esta segunda generación está en la pantalla de 3,5 pulgadas, el nuevo procesador, la construcción de aluminio y carbono, unos controles bastante más completos y una navegación mucho más madura.
Por 499 euros deja de ser la alternativa barata y empieza a competir de verdad con los grandes. Y quizá ésa sea precisamente la noticia más importante del DURA 2: COROS ya no quiere tener un ciclocomputador interesante por su precio; quiere tener uno de los mejores ciclocomputadores del mercado.











