Antes que nada dejar claro que no soy nutricionista y que lo que me funciona a mí no tiene por qué funcionar a otros, simplemente quiero contar mi experiencia y lo que a mí me funciona en un triatlón de corta distancia en cuanto a nutrición se refiere.
Suelo desayunar un par de horas o tres antes, ya sabemos que los nervios hacen que durmamos poco esos días de prueba, y no hago ningún experimento con el desayuno. Me tomo un café con un par de tostadas de humus y un plátano, ése es mi desayuno.
Durante el trayecto, suelo llevar un bidón con bebida isotónica y agua para ir bebiendo y una hora antes más o menos de la prueba no suelo beber más, a no ser que haga mucho calor.
Durante la prueba me tomo un gel, en la mayoría de los casos sin cafeína, aunque es verdad que dependiendo del momento, a veces tomo uno con ella, sobre todo entre el kilómetro 5 y 10 de la bici.
En la carrera a pie soy de los que para en todos los avituallamientos, cojo todo lo que haya para beber y, si ponen algo de fruta o frutos secos, también.
Al finalizar la prueba sigo hidratándome con agua y bebida isotónica y si nos dan pasta o fruta en la línea de meta, ¡pues a comer!
Una vez ya en casa, suelo comer un buen plato de proteínas acompañados de hidratos como la patata cocida que me gusta mucho y sobra decir que sigo hidratándome.











