El mundo del triatlón profesional está lleno de retos, y no solo en el aspecto deportivo. Cuando una lesión limita las oportunidades de competir, las finanzas pueden tambalearse. Este es el caso de Ruth Astle, quien compartió su experiencia financiera durante un difícil 2024, un año marcado por la falta de carreras y altos costos.
Ingresos: un panorama complicado
Con solo una carrera disputada en el año, la británica logró generar un total de £50,277.71. Los ingresos provinieron de diversas fuentes:
- Ingresos base por patrocinadores: £32,045. Este monto fue posible gracias a contratos de dos años que aún estaban vigentes, aunque se enfrentan a complicadas renegociaciones para el próximo año.
- YouTube: £2,627. Los ingresos por la creación de contenido en esta plataforma fueron un aporte adicional.
- Venta de equipamiento: £6,086. La venta de una bicicleta, ruedas y otros elementos sumó de manera significativa.
- Premios en efectivo: £6,833. Este ingreso provino de una única carrera, ayudado por un aumento en los premios de Ironman en ciertos eventos.
- Bonos por podio: £2,685. Incluyeron bonificaciones por el podio y logros como el mejor tiempo en ciclismo.
Los costos: el gran reto
El gasto total del año ascendió a £48,827. Estos fueron algunos de los mayores desembolsos:
- Coaching: £4,597. Incluyó el pago a entrenadores, retenciones mensuales y un porcentaje de premios.
- Fisioterapia: £3,752. Este gasto aumentó debido a lesión y tratamientos adicionales.
- Costos de piscina: £2,337. A pesar de acuerdos favorables, el entrenamiento en instalaciones como Font-Romeu elevó este gasto.
- Viajes: £2,659. Incluyó vuelos, alojamientos, alquiler de coches y transporte de bicicletas, incluso para carreras que no pudo disputar.
- Salud y gastos médicos: £4,217. Comprendieron pruebas de sangre, la eliminación de un lunar y un procedimiento de epidural.
Balance final
Después de cubrir todos los gastos, el saldo restante fue de solo £1,450.71, una cantidad que no alcanzaría para cubrir siquiera un mes de necesidades básicas. Este déficit subraya la importancia de contar con ahorros y fuentes de ingresos complementarias.
Lecciones aprendidas y ajustes para el futuro
Ruth reconoce que este año ha sido un recordatorio de lo complicado que puede ser sobrevivir financieramente en el deporte profesional sin competir regularmente. Sin embargo, también subraya la importancia de invertir en su carrera con la esperanza de un mejor 2025.
Entre los ajustes contemplados para el próximo año están la reducción de costos en viajes y un enfoque más estratégico en la gestión de sus finanzas. Asimismo, espera que un regreso consistente a las carreras y buenos resultados en competiciones como la IRONMAN Pro Series le permitan recuperar estabilidad económica.
Reflexión final
“Es justo no ser recompensado si no compito, pero también es un recordatorio de lo frágil que puede ser esta profesión”. Con patrocinios en proceso de renegociación y una visión optimista, espera que 2025 marque el inicio de un nuevo ciclo, tanto en lo deportivo como en lo financiero.











