El medallista de plata olímpico y subcampeón del Mundial 70.3 Hayden Wilde ha dado un giro inesperado en su carrera al finalizar su relación profesional con Craig Kirkwood, el entrenador que lo acompañó durante los últimos ocho años. La noticia, confirmada tras el Campeonato Mundial Ironman 70.3 en Taupō, marcó el cierre de una asociación que produjo logros memorables.
«Fue una sorpresa para mí», admitió Kirkwood en una entrevista con el Sunday Star-Times. «Nuestra relación no solo era profesional, sino también de amistad cercana. A pesar de que seguimos siendo amigos, el final de este vínculo laboral deja un vacío difícil de llenar».
Según Wilde, la decisión no obedeció a desacuerdos ni a un descenso en su rendimiento, sino a una necesidad de asegurarse de no dejar asuntos pendientes en su trayectoria deportiva. «Quiero sentir que he hecho todo lo posible para exprimir mi potencial. Este es un paso para superar cada desafío que encuentre», explicó el triatleta.
Este cambio llega en un momento de transición para Wilde. Hace unas semanas, el neozelandés anunció que, debido a la ausencia del triatlón en los Juegos de la Commonwealth de 2026, se tomará un descanso de la distancia olímpica durante dos años antes de retomar su preparación para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Durante este tiempo, su enfoque estará más relajado en la Series Mundiales. «Es más un descanso mental. Probablemente participe en una o dos pruebas al año para mantener mi clasificación alta, pero no me obsesionaré con el circuito», comentó en el programa Morning Report.
Wilde cierra 2024 en la cima del ranking masculino, reafirmando su posición como uno de los triatletas más destacados del mundo. Ahora, emprende un nuevo camino que, según él, está diseñado para maximizar su potencial en los próximos desafíos.











