La triatleta canadiense Paula Findlay cerró su temporada 2024 con una actuación destacada en el Mundial 70.3 de Taupo, terminando en sexta posición. A continuación, repasamos los detalles y sensaciones que la propia Paula compartió sobre su experiencia en Nueva Zelanda.
Un viaje sin contratiempos
El viaje desde Portland hasta Taupo resultó ser más sencillo de lo esperado. Gracias a una organización impecable y el apoyo de Air Canada, Paula y su equipo lograron llegar descansados y sin problemas con el equipaje. “Fue un viaje sin dramas”. Tras aterrizar, recogieron un coche de alquiler y recorrieron las tres horas hasta Taupo, adaptándose rápidamente al cambio de horario y comenzando su preparación con una sesión de carrera ligera esa misma noche.
Reconocimiento del terreno y adaptación
El miércoles, Findlay empezó con un completo entrenamiento que incluyó natación, ciclismo y carrera. Reconocieron el circuito de ciclismo temprano en la mañana para evitar el tráfico, aunque las carreteras resultaron ser estrechas y con escaso espacio para bicicletas, algo que calificó como “un poco peligroso”. Sin embargo, en días de carrera, las carreteras estarían cerradas al tráfico, ofreciendo condiciones más seguras.
El circuito de ciclismo, de una sola vuelta, presentó superficies de chip seal, que disminuyen la velocidad pese a mantener la misma potencia, y un terreno ondulado. Para afrontar los tramos más exigentes, Paula optó por una configuración de doble plato, lo que le permitió gestionar mejor las subidas iniciales.
Una natación idílica pero desafiante
La canadiense disfrutó de las aguas cristalinas del lago Taupo, que describió como “insanamente hermoso”. Durante la semana previa, todas sus sesiones de natación se realizaron en el lago, aprovechando su cercanía al alojamiento. La temperatura perfecta y las condiciones cambiantes entre días planos y otros más movidos hicieron de este entrenamiento uno de sus momentos favoritos de la semana.
Enfoque detallado en el entrenamiento
Durante los días previos a la carrera, la triatleta de S-Work y su equipo se concentraron en afinar detalles técnicos y logísticos. La estrategia incluyó un entrenamiento en el segmento de ciclismo enfocado en reconocer las áreas más complicadas del circuito y ajustar su equipo a las condiciones del terreno. Para Paula, la superficie de chip seal y el viento constante requerían adaptaciones importantes para optimizar su rendimiento sin desgastar energía innecesaria. En sus palabras, “estas condiciones no te permiten ser tan rápido como quisieras, pero cada esfuerzo cuenta”.
En la natación, el grupo optó por evitar las piscinas y concentrarse en las aguas abiertas del lago, lo que permitió un entrenamiento realista bajo condiciones variables. Esto también facilitó sesiones conjuntas con otros triatletas, generando un ambiente más relajado y motivador en la semana previa. En la carrera a pie, se enfocó en mantener un ritmo constante y reservar energía para los últimos kilómetros, aplicando una estrategia de ritmo negativo que luego resultó clave.
Un día de carrera lleno de emociones
El día del Mundial comenzó con una emotiva ceremonia tradicional maorí y un inicio de carrera rápido. Paula tivo dificultades en el segmento de natación debido al sol directo, que complicó la visión de las boyas. Aunque la natación no definió su carrera, debió trabajar intensamente en el ciclismo para recuperar posiciones.
Durante el segmento de ciclismo, Findlay alcanzó el grupo líder tras un exigente remontada de seis minutos, pero perdió la oportunidad de mantenerse con las favoritas en una bajada crítica. Esta decisión afectó su posición final, ya que las líderes ampliaron su ventaja. A pesar de la frustración con la dinámica del grupo y las restricciones de distancia impuestas por el sistema Race Ranger, Paula logró mantener su esfuerzo para no ceder terreno.
En la carrera a pie, Paula mostró consistencia y determinación, asegurando el sexto lugar con una estrategia de ritmo negativo.
Reflexiones y planes futuros
Tras cruzar la meta, Paula reflexionó sobre el cierre de una larga temporada, resaltando lo valioso de cada experiencia y el aprendizaje obtenido. Con el 2025 a la vista, Findlay planea tomar un breve descanso antes de decidir sus próximos pasos, valorando opciones como el PTO Tour y el Ironman Pro Series.
“Corro mejor cuando las carreras me emocionan y motivan”.











