Una semana después del Challenge Roth 2025, Laura Philipp ha compartido sus sensaciones en el podcast KickassRadio junto a su pareja y entrenador Philipp Seipp. En un ambiente más relajado, ambos repasaron lo vivido en una de las pruebas más emblemáticas del calendario de triatlón de larga distancia.
Philipp calificó la experiencia como “gigantesca”, destacando el carácter festivo que ha ido ganando fuerza en los últimos años. “Ya no es solo un fin de semana, sino prácticamente una semana entera. Es una ola que te arrastra y tienes que dejarte llevar”, explicó. La organización de la familia Walchshöfer volvió a poner el listón alto, con más medios de comunicación, nuevas dinámicas y una participación masiva en la feria y eventos paralelos.
A pesar del ambiente, Laura llegó a la cita sin encontrarse al cien por cien. Un leve proceso vírico en los días previos puso en duda incluso su presencia en la línea de salida. Finalmente compitió, y aunque no tenía un objetivo de tiempo claro, volvió a surgir la recurrente pregunta sobre si buscaría bajar de las ocho horas. Philipp fue clara: “Estoy convencida de que es posible, pero depende de muchos factores: la temperatura, el viento, el perfil del circuito, si es con o sin neopreno… Hay demasiadas variables que deben alinearse.”
En cuanto al rendimiento, destacó algunas novedades técnicas en su equipamiento. Probó un nuevo casco desarrollado por Abus con mejoras en ventilación, especialmente útil ante el calor inusual que marcó la jornada. También experimentó con desarrollos más largos en la bicicleta, aunque aún no tiene una conclusión definitiva sobre su eficacia.
Durante el segmento ciclista, Philipp protagonizó una sólida remontada hasta liderar la prueba, entrando en el maratón con ventaja. Reconoció que el tramo final fue exigente, en parte por el calor y por la necesidad de una hidratación constante. “Desde el segundo punto de avituallamiento ya empecé a echarme agua encima”, relató.
El debate sobre el drafting (ir a rueda) también tuvo espacio en la conversación. Laura apuntó a la necesidad de revisar las reglas de distancia mínima entre ciclistas —propuso los 20 metros— y se mostró interesada en soluciones tecnológicas como los dispositivos Race Ranger para monitorizar posibles infracciones.

Mirando al futuro, la atención se centra ya en el Campeonato del Mundo en Kona, una prueba muy distinta a Roth por su natación sin neopreno y condiciones oceánicas. Philipp y su equipo planean ajustar la preparación con sesiones específicas de natación y trabajo técnico para adaptarse al perfil del circuito hawaiano.
El Challenge Roth 2025 deja a Laura Philipp con buenas sensaciones y energía para lo que viene. En sus palabras, fue “un recuerdo lleno de momentos potentes”, donde el calor del público, el apoyo del equipo y la experiencia acumulada siguen marcando el rumbo de su temporada.











