Comprender cómo el déficit energético relativo impacta en la salud y el rendimiento de triatletas, ciclistas y corredores de larga distancia. Recientemente el triatleta canadiense Lionel Sanders puso de moda esta palabra.
¿Qué es el RED-S?
El Relative Energy Deficiency in Sport (RED-S) es un desequilibrio entre la energía que un atleta consume y la energía que gasta en entrenamiento, competición y funciones vitales. Identificado por la IOC en 2014, el concepto amplía el conocido Síndrome de la Tríada Femenina para incluir a hombres y a todos los sistemas fisiológicos, desde hormonal y óseo hasta inmunitario y metabólico.
Claves: El déficit energético puede ser explícito (restricción calórica voluntaria) o implícito (no ajustar la alimentación a cargas altas de entrenamiento).
Cómo afecta a los deportistas de resistencia
El RED-S tiene efectos multisistémicos que impactan directamente en el rendimiento y la salud:
Metabolismo y composición corporal
Pérdida de masa muscular y disminución de reservas energéticas que afectan la fuerza y la recuperación.
Función hormonal
Alteraciones en estrógenos y testosterona que pueden provocar amenorrea en mujeres y disminución de libido en hombres.
Salud ósea
Mayor riesgo de fracturas por estrés y osteoporosis prematura, especialmente crítico en atletas de alto volumen de entrenamiento.
Sistema inmunitario
Mayor susceptibilidad a infecciones y recuperación más lenta tras entrenamientos y competiciones.
Rendimiento deportivo
Caída de la resistencia, fuerza y capacidad de recuperación, aumentando el riesgo de sobreentrenamiento y lesiones.
Prevalencia en deportistas de resistencia
Los estudios destacan que los atletas de resistencia están entre los más afectados:
- 62% de triatletas de élite muestran signos de déficit energético (Mountjoy et al., 2018).
- En corredores de larga distancia, la incidencia de síntomas puede alcanzar el 50%, incluyendo alteraciones hormonales y fatiga crónica.
- El principal riesgo es la combinación de alta carga de entrenamiento y una ingesta calórica insuficiente.
Señales de alerta
- Fatiga constante o caída en el rendimiento.
- Pérdida de peso no planificada.
- Lesiones frecuentes, especialmente fracturas por estrés.
- Alteraciones hormonales (amenorrea en mujeres, libido reducido en hombres).
- Problemas digestivos o psicológicos relacionados con la alimentación.
Prevención y manejo del RED-S
La estrategia para evitar y corregir el RED-S se centra en alimentación, monitoreo y ajustes de entrenamiento:
- Evaluación energética: calcular gasto calórico real y ajustar la alimentación.
- Nutrición estratégica: asegurar suficientes carbohidratos, proteínas y grasas para entrenamientos y recuperación.
- Monitoreo médico: controles hormonales, densidad ósea y análisis de sangre periódicos.
- Educación: entrenadores y atletas deben conocer los riesgos y síntomas del RED-S.
- Ajuste del entrenamiento: planificar cargas progresivas evitando déficit energético crónico.
Conclusión
El RED-S es un riesgo silencioso para deportistas de resistencia. Afecta tanto la salud a largo plazo como el rendimiento. Detectarlo a tiempo y aplicar estrategias de nutrición y monitoreo adecuado puede marcar la diferencia entre un rendimiento óptimo y problemas graves de salud.
Referencias:
- Mountjoy, M., Sundgot-Borgen, J., Burke, L., et al. (2018). IOC consensus statement on relative energy deficiency in sport (RED-S): 2018 update. British Journal of Sports Medicine, 52(11), 687-697. Leer aquí
- De Souza, M.J., Nattiv, A., Joy, E., et al. (2014). 2014 Female Athlete Triad Coalition Consensus Statement. British Journal of Sports Medicine, 48(4), 289–289.
- Loucks, A.B. (2004). Energy availability, not body fatness, regulates reproductive function in women. Exercise and Sport Sciences Reviews, 32(3), 131-136.











