Hayden Wilde, el favorito previo a la carrera, no logró brillar en la Copa del Mundo de Triatlón Indoor T1 Lievin, terminando en un inesperado quinto puesto el sábado por la noche. El neozelandés conocido por sus legendarias remontadas, no pudo desplegar su icónico gesto de alas esta vez, viendo cómo el alemán Henry Graf se alzaba con la victoria.
A pesar del resultado, Wilde, actual número uno en distancias cortas y ganador del WTCS en Abu Dhabi, mantuvo la calma. Su verdadero objetivo esta temporada es la serie T100 de media distancia, con Singapur como próxima parada.
Un formato que no jugó a su favor
En un post en su Instagram oficial, Wilde reconoció: «¡Vaya día! Disfruté mucho este espectáculo, un formato súper divertido». Sin embargo, admitió que el circuito indoor —con una natación de 200m en piscina, 2,8 km en bici y 1 km de carrera— no se adaptaba a sus fortalezas: «Sé que soy mejor en aguas abiertas que en piscina, y eso se notó».
Los «reyes de la piscina», como llamó a Graf, el francés Antoine Duval y el holandés Mitch Kolkman, dominaron desde el inicio, dejando a Wilde sin margen para recuperarse. «Cuando estás atrás en un formato tan corto, es casi imposible remontar», explicó.
Mirando hacia adelante: Cambio de estrategia en 2025
Wilde, subcampeón olímpico en París, no se amilana. A sus 27 años, ve esta experiencia como un aprendizaje: «Me presenté para mejorar mis habilidades, aunque no sea mi especialidad».
El kiwi ya había anunciado que reducirá su participación en distancias cortas este año para enfocarse en pruebas de media distancia. Tras su triunfo en Abu Dhabi, no volverá al circuito WTCS hasta octubre, priorizando el T100.
«Esto fue solo un paso más. Singapur es la verdadera batalla», cerró, demostrando que, más allá de los resultados, su mentalidad competitiva sigue intacta.











