Lionel Sanders se ha convertido en una especie de laboratorio abierto del triatlón moderno. Desde su garaje-gimnasio en Arizona, comparte entrenamientos, ideas y errores con una transparencia poco frecuente en el alto rendimiento. En su vídeo más reciente, “Getting Older in Triathlon… and Smarter”, reflexiona sobre cómo el paso del tiempo ha transformado su forma de entrenar y competir.
Del “no hay días libres” al “no todo vale”
Durante años, Sanders fue un ejemplo de volumen extremo: natación, ciclismo y carrera casi cada día. El descanso era un lujo que rara vez se permitía.
Ese enfoque le dio grandes resultados, pero también llegó un momento en el que su cuerpo comenzó a pasar factura: lesiones, fatiga acumulada y dificultades para progresar.
Hoy, el canadiense reconoce que escuchar al cuerpo no es un signo de debilidad, sino una forma de preservar el rendimiento en el tiempo.
La filosofía de los 30-40 días: la construcción de la forma
La idea que ha recuperado de su “Windsor Wall” resume su evolución: no importa entrenar como una estrella un día, sino ser capaz de entrenar bien durante semanas enteras.
- Controlar la intensidad para no agotarse en cada sesión
- Priorizar el sueño como herramienta de rendimiento
- Ajustar la carga según sensaciones
- Integrar la recuperación en la planificación
- Evitar los cambios bruscos de volumen
En Sanders, esta filosofía también conecta con lo que practican las nuevas potencias del triatlón: procesos medibles, disciplina y un alto grado de control del entrenamiento.
Comer más para rendir más
Sanders fue sincero al reconocer que durante años entrenó en déficit energético constante. Eso dañó su salud hormonal y su recuperación.
Ahora apuesta por una estrategia muy diferente:
- Mayor ingesta de calorías diaria —hasta 6.000 kcal en algunas fases—
- Más carbohidratos por hora en sesiones intensas (hasta ~150 g/h)
- Analíticas mensuales para vigilar sus hormonas
- Control de la agresividad competitiva: vuelve en positivo
Un recordatorio claro para el triatleta veterano: el progreso no se construye desde la falta de energía.
La cinta como aliada para una carrera más larga
La carrera a pie es el segmento más lesivo del triatlón. Por eso, Sanders ha adoptado la cinta como uno de los pilares de su entrenamiento.
- Menor impacto
- Control preciso de potencia y ritmo
- Menos variabilidad tras lesiones
- Progresiones más seguras tras molestias como su reciente problema de glúteo
“Demasiado de cualquier cosa no es bueno”, advierte. Pero la cinta se ha vuelto un instrumento estratégico para su longevidad deportiva.
¿Desventaja o ventaja táctica con la edad?
Sanders asegura que con los años ha perdido algo de “elasticidad”, pero ha ganado algo muy valioso: capacidad de juicio.
Admira incluso a los triatletas de grupos de edad que equilibran familia, trabajo y deporte: entrenan con eficiencia porque no tienen más remedio.
Aplicado a un profesional, ese enfoque puede ser demoledor.
Lo que Sanders enseña a quienes suman años en el triatlón
- Calidad > cantidad: lo importante es que las sesiones clave salgan bien
- Movilidad y fuerza: el cuerpo necesita más cuidados
- No entrenar en déficit: porque la energía sostiene la adaptación
- Usar entornos controlados: menos riesgo, más constancia
- Vida equilibrada: si el triatlón te quema, no te hará mejor
La versión madura de Lionel Sanders demuestra que la edad no es un límite infranqueable. Es un recordatorio de que la inteligencia competitiva puede ganar carreras cuando la fuerza bruta deja de ser suficiente.











