Kristian Blummenfelt ha vuelto a situar su nombre en el centro del debate sobre los límites fisiológicos del rendimiento en el triatlón. El noruego ha compartido en sus redes sociales unos resultados de laboratorio que apuntan al VO2 máximo más alto jamás registrado en pruebas controladas, con una cifra de 101,1 ml/kg/min.
El dato supera el anterior registro de referencia, situado en 97,5 ml/kg/min, que pertenecía a otro atleta noruego de resistencia, Oskar Svendsen. Aunque este tipo de valores siempre deben interpretarse en su contexto, el número refuerza la idea de que Blummenfelt sigue operando en un territorio fisiológico excepcional dentro del triatlón mundial.
Qué mide realmente el VO2 máximo
El VO2 máximo representa la cantidad máxima de oxígeno que un deportista es capaz de utilizar durante el ejercicio intenso. Es uno de los indicadores más utilizados para evaluar la capacidad aeróbica y está estrechamente relacionado con el rendimiento en pruebas de resistencia, especialmente en distancias cortas y esfuerzos de alta intensidad.
En el triatlón de larga distancia, sin embargo, el rendimiento no depende únicamente de este parámetro. Factores como la eficiencia metabólica, la economía de movimiento y la capacidad para sostener un alto porcentaje del VO2 máximo durante varias horas son determinantes. Aun así, disponer de un techo fisiológico tan elevado ofrece un margen de trabajo especialmente valioso.
Relación con su rendimiento en competición
Los resultados recientes de Blummenfelt en competición encajan con este perfil fisiológico. En el Campeonato del Mundo IRONMAN 2025, disputado en Niza, el noruego estuvo implicado en la lucha por el título hasta el tramo final de la maratón, donde terminó tercero tras sufrir calambres en las piernas.
Semanas más tarde, logró la segunda posición en el Campeonato del Mundo IRONMAN 70.3 2025 en Marbella, donde solo cedió la victoria en un ajustado sprint final frente a Jelle Geens. Dos actuaciones que confirman que su capacidad aeróbica sigue siendo una de las más altas del circuito.
Mirando a 2026
Con este nuevo registro de laboratorio, Blummenfelt eleva aún más su techo fisiológico de cara a la temporada 2026. La incógnita, una vez más, estará en cómo logra transformar este potencial en rendimiento sostenido en carrera, especialmente en escenarios de máxima exigencia y en condiciones extremas.
Si consigue trasladar estos valores a la competición con mayor regularidad, el noruego volverá a ser una de las referencias absolutas del triatlón de media y larga distancia en el próximo ciclo competitivo.











