El lactato que Tadej Pogačar y el UAE Team Emirates-XRG han estado utilizando durante la temporada ya puede comprarse. Enervit ha llevado al mercado su C2:1PRO Lactate Gel Mix, una formulación que combina 90 gramos de carbohidratos con 10 gramos de lactato de sodio y que llega acompañada de una propuesta fisiológica realmente interesante. El problema aparece cuando pasamos de explicar cómo podría funcionar a demostrar que realmente nos hace rendir más.
El producto se comercializa en paquetes de cuatro unidades por unos 34 euros, lo que sitúa cada toma en aproximadamente 8,50 euros. La asociación con Pogačar, con uno de los equipos más potentes del ciclismo mundial y con nombres relevantes de la investigación sobre el metabolismo del lactato hace que el producto tenga todos los ingredientes para convertirse rápidamente en uno de los suplementos más comentados del pelotón.
Pero aquí es donde conviene separar la nota de prensa de la evidencia científica. Sabemos que el lactato puede utilizarse como combustible, sabemos que su metabolismo es mucho más complejo de lo que aprendimos durante décadas y existen estudios en los que su ingesta ha producido mejoras de rendimiento. También existen otros en los que, aun provocando cambios fisiológicos claros, los deportistas no fueron más rápidos.
La cuestión que merece realmente la pena responder es si ingerir lactato permite producir más potencia, retrasar la fatiga o completar más rápido una prueba. Y ahí la literatura científica todavía está bastante lejos de ofrecer una respuesta definitiva.
Qué lleva realmente el nuevo producto de Enervit
El C2:1PRO Lactate Gel Mix contiene por bolsa 90 gramos de carbohidratos en proporción 2:1 de glucosa y fructosa y 10 gramos de lactato de sodio. Según las indicaciones de Enervit, sus 130 ml no están pensados para consumirse directamente como un gel convencional, sino para diluirse en un bidón de entre 500 y 750 ml de agua y beberse progresivamente durante el ejercicio.
La marca plantea su utilización especialmente durante las últimas horas de esfuerzos prolongados e intensos y explica la base fisiológica del producto en su documentación sobre el C2:1PRO Lactate Gel Mix.
La idea no consiste simplemente en añadir un ingrediente llamativo a un gel. El lactato puede ser transportado entre tejidos y reutilizado como sustrato energético, mientras que administrarlo como una sal también puede modificar el equilibrio ácido-base. Es precisamente esa combinación de combustible potencial y posible efecto alcalinizante la que hace que la hipótesis resulte interesante.
Tomar lactato no significa “meter ácido láctico” en el cuerpo
Antes de hablar de suplementos conviene desterrar una idea que todavía aparece con demasiada frecuencia. El lactato no es simplemente un residuo inútil que se acumula hasta provocar fatiga y tampoco es correcto utilizarlo como sinónimo de ese supuesto “ácido láctico” responsable de que las piernas terminen ardiendo.
El organismo produce lactato continuamente y puede transportarlo entre células y tejidos para reutilizar su carbono. Músculo, corazón y otros tejidos pueden oxidarlo como combustible, mientras que también puede participar en procesos de gluconeogénesis y señalización metabólica. Buena parte del cambio de paradigma procede del trabajo de George Brooks y del desarrollo de la denominada Lactate Shuttle Theory.
Esto tampoco debe confundirse con la medición del lactato sanguíneo que utilizamos para conocer la respuesta de un deportista al ejercicio. En nuestro caso, por ejemplo, empleamos el test de lactato para ajustar zonas de entrenamiento, algo completamente diferente a ingerir lactato como suplemento.
El estudio que encontró alrededor de un 4 % más de potencia
Uno de los trabajos más interesantes apareció en 2024. Quince participantes completaron un ensayo cruzado, doble ciego, aleatorizado y controlado con placebo en el que utilizaron un suplemento oral de lactato antes de diferentes pruebas sobre cicloergómetro.
La dosis fue relativamente pequeña, alrededor de 19 mg de lactato por kilogramo de peso corporal, mediante un producto que contenía lactato de calcio y magnesio. El suplemento no produjo cambios significativos en VO₂peak, umbral ventilatorio o potencia en el umbral de lactato.
Sin embargo, durante una contrarreloj de 20 minutos apareció el dato que convirtió el estudio en especialmente llamativo: la potencia media pasó aproximadamente de 197 a 204 vatios, una mejora cercana al 4 %. Once de los quince participantes rindieron mejor con lactato y cuatro rindieron peor. El estudio completo puede consultarse en PubMed.
Un 4 % sería una diferencia enorme en deporte de resistencia, pero debemos contextualizarla. Solo participaron quince personas, la muestra no estaba formada exclusivamente por ciclistas altamente entrenados y el producto utilizado tampoco era la nueva formulación de Enervit.
Otro estudio de 2024: más bicarbonato, menos esfuerzo percibido… pero ningún rendimiento extra
Otro ensayo publicado prácticamente en el mismo periodo proporciona una fotografía bastante menos espectacular. En este caso participaron 16 ciclistas masculinos de resistencia entrenados, con un VO₂max medio próximo a 59 ml/kg/min, una población bastante más específica para responder a una pregunta relacionada con rendimiento ciclista.
Los investigadores utilizaron una dosis mucho mayor: 120 mg/kg de lactato, administrado como lactato de calcio unos 70 minutos antes del ejercicio. Para un ciclista de 70 kg equivaldría aproximadamente a 8,4 gramos.
El protocolo intentaba además aproximarse mejor a las demandas del ciclismo de carretera mediante algo más de dos horas de ejercicio y diferentes esfuerzos de uno y cuatro kilómetros. El lactato produjo efectos fisiológicos: aumentó el bicarbonato sanguíneo y redujo la percepción subjetiva del esfuerzo. Sin embargo, los ciclistas no fueron más rápidos.
El tiempo total fue prácticamente idéntico entre lactato y placebo y tampoco aparecieron mejoras significativas en los esfuerzos de uno o cuatro kilómetros. Además, aumentaron algunos síntomas gastrointestinales, otro detalle especialmente relevante para cualquier producto destinado al deporte de resistencia. Los resultados pueden consultarse en el estudio publicado en 2024.
Y once ciclistas sí habían mejorado un 17 %
La historia se complica todavía más cuando retrocedemos hasta un trabajo anterior realizado con once ciclistas. Los investigadores utilizaron también alrededor de 120 mg/kg de lactato antes de una prueba sobre cicloergómetro y encontraron un aumento del bicarbonato acompañado de una mejora aproximada del 17 % en el tiempo hasta el agotamiento.
Es uno de los resultados que mejor sostienen la posibilidad de un efecto ergogénico y puede consultarse igualmente en PubMed. Sin embargo, vuelve a tratarse de una muestra diminuta y, sobre todo, de un test hasta el agotamiento.
Esto último importa bastante. Una prueba hasta el agotamiento puede ser útil en investigación, pero presenta más variabilidad y reproduce peor una competición que una contrarreloj sobre una distancia o cantidad de trabajo definida. Mejorar un 17 % el tiempo durante el que podemos mantener una carga concreta no significa que vayamos a recorrer una etapa o un triatlón un 17 % más rápido.
Cuando ponemos los tres estudios juntos aparece el verdadero problema
15 participantes
Dosis: ≈19 mg/kg
Test: contrarreloj 20′
≈4 % más potencia
16 ciclistas entrenados
Dosis: 120 mg/kg
Test: esfuerzos repetidos tras >2 h
Sin mejora del rendimiento
11 ciclistas
Dosis: 120 mg/kg
Test: tiempo hasta agotamiento
≈17 % más duración
Por eso tampoco resulta correcto resumir la evidencia diciendo simplemente que unos estudios dicen que funciona y otros que no. En realidad, estamos comparando experimentos bastante diferentes en población, dosis, forma química del lactato, momento de ingesta y prueba de rendimiento.
| Estudio | Participantes | Dosis | Protocolo | Resultado |
|---|---|---|---|---|
| 2024 | 15 físicamente activos | ≈19 mg/kg | 20 min contrarreloj | ≈4 % más potencia |
| 2024 | 16 ciclistas entrenados | 120 mg/kg | >2 h + esfuerzos 1 y 4 km | Sin mejora |
| 2011 | 11 ciclistas | 120 mg/kg | Tiempo hasta agotamiento | ≈17 % más duración |
Y aquí aparece otra cuestión: ninguno de esos estudios probó este producto
Probablemente esta sea una de las partes más importantes de toda la historia. El ensayo que encontró aproximadamente un 4 % más de potencia empleó una dosis baja y un compuesto de lactato de calcio y magnesio. Los trabajos con 120 mg/kg utilizaron también otra forma y administraron el suplemento antes del ejercicio.
El producto que Enervit acaba de llevar al mercado proporciona, en cambio, 10 gramos de lactato de sodio junto a 90 gramos de carbohidratos y está pensado para diluirse y consumirse progresivamente durante el ejercicio.
La pregunta no es simplemente si “el lactato funciona”. Lo interesante sería comparar esta formulación concreta frente a otra bebida con los mismos carbohidratos, el mismo sodio y la misma cantidad de líquido, pero sin lactato añadido. Solo así podríamos empezar a aislar qué aporta realmente el nuevo ingrediente.
A día de hoy no tenemos publicado ese ensayo. Por tanto, extrapolar directamente cualquiera de los porcentajes anteriores al C2:1PRO Lactate Gel Mix sería ir bastante más lejos de lo que permiten los datos.
Hay otro dato importante dentro del bidón: alrededor de 2.050 mg de sodio
El protagonismo del lactato puede hacer que pase algo desapercibido un detalle importante: una bolsa proporciona aproximadamente 2.050 mg de sodio. No significa automáticamente que sea una cantidad excesiva, porque las necesidades individuales dependen de la tasa de sudoración, la concentración de sodio en el sudor, la temperatura, la duración del ejercicio y el resto de la estrategia nutricional.
Lo que sí significa es que no podemos añadir esta bebida como si no modificase el resto del plan. Si ya utilizamos bebida con electrolitos, cápsulas de sal y otros productos con sodio, esos más de dos gramos deben formar parte del cálculo total.
En pruebas largas sabemos además que la estrategia no puede analizarse aislando un único ingrediente. Condiciones como el calor, el viento o una exigencia superior a la prevista pueden cambiar completamente las necesidades del deportista, algo que vivimos de primera mano en el IRONMAN Vitoria-Gasteiz 2026, una edición marcada por el calor, el viento y la necesidad de adaptar la estrategia.
Que lo utilice Pogačar es interesante, pero no es una prueba científica
La asociación con Tadej Pogačar tiene una fuerza comercial enorme y resulta también interesante desde el punto de vista del alto rendimiento. Que UAE Team Emirates-XRG haya utilizado la formulación durante la temporada demuestra que el producto ha despertado suficiente interés como para ser introducido en una estructura profesional donde cualquier pequeño porcentaje puede tener valor competitivo.
Pero existe una diferencia fundamental entre que un equipo profesional considere que merece la pena probar una estrategia y que esa estrategia tenga ya una eficacia demostrada mediante ensayos independientes. Un equipo puede aceptar incertidumbre si la intervención tiene una base fisiológica razonable, el coste es irrelevante y la posible recompensa, aunque sea pequeña, puede decidir una carrera.
Para un ciclista profesional, una posibilidad de obtener unas décimas puede justificar muchas pruebas. Para un aficionado que paga aproximadamente 8,50 euros por cada toma, la relación entre evidencia, coste y beneficio merece probablemente algo más de atención.
Entonces, ¿funciona realmente el lactato como suplemento?
Con la evidencia disponible, la respuesta más rigurosa no puede ser un simple sí o no. La base fisiológica es buena: el lactato es un metabolito reutilizable como combustible y determinadas formas de suplementación pueden provocar cambios en el bicarbonato y en el equilibrio ácido-base.
También existe una señal de posible efecto ergogénico, porque algunos ensayos han encontrado mejoras apreciables. Sin embargo, esa señal no aparece de forma consistente cuando cambiamos de población o de protocolo, y el estudio realizado con ciclistas entrenados y un diseño más próximo a las demandas reales del ciclismo no observó ninguna mejora del rendimiento.
Qué podemos afirmar hoy
- El lactato no es simplemente un residuo metabólico: puede reutilizarse como combustible.
- Existe una hipótesis fisiológica coherente para su suplementación.
- Algunos estudios pequeños han encontrado mejoras de rendimiento.
- Otros ensayos no han encontrado ninguna ventaja pese a observar cambios fisiológicos.
- Las muestras disponibles son muy pequeñas.
- Dosis, sales de lactato y protocolos cambian mucho entre estudios.
- No existe todavía un ensayo publicado que demuestre que esta formulación comercial concreta mejore el rendimiento frente a una estrategia equivalente sin lactato.
Ni revolución ni humo: de momento, una hipótesis muy interesante
Presentar el C2:1PRO Lactate Gel Mix como “el secreto de Pogačar” sería tan exagerado como descartarlo automáticamente como marketing. La fisiología que hay detrás es real, el lactato desempeña funciones mucho más interesantes de las que se le atribuyeron durante décadas y algunos resultados experimentales justifican seguir investigando.
Lo que todavía no tenemos es la pieza que más interesa al deportista: una demostración sólida, reproducible e independiente de que consumir esta formulación concreta permita rendir mejor que utilizar una estrategia convencional bien diseñada de carbohidratos, líquidos y sodio.











