Hubo algo que llamó la atención nada más ver correr a Andreas Almgren por las calles de Nueva York: aquellas zapatillas negras parecían altísimas. No era una ilusión óptica. El sueco ganó el Maratón de Nueva York en 2:06:01, en su debut sobre la distancia, utilizando las nuevas Nike Apex, unas zapatillas que aprovechan los 40 milímetros máximos permitidos por el reglamento no solo en el talón, sino también en el antepié.
Eso último cambia completamente su aspecto. Estamos acostumbrados a ver superzapatillas con 40 milímetros detrás y bastante menos delante. Las Apex mantienen los 40 mm prácticamente de un extremo al otro, creando una enorme plataforma de drop cero que visualmente parece incluso superar los límites de World Athletics.
No los supera.
Simplemente los utiliza de una forma bastante poco habitual.
Andreas Almgren ganó Nueva York con ellas en su primer maratón
Antes de hablar de las zapatillas merece la pena detenerse un momento en quién las llevaba. Andreas Almgren no es precisamente un corredor desconocido, pero hasta este domingo todavía no había corrido un maratón.
El sueco, campeón mundial de medio maratón en 2026 y atleta con pasado en los 800 metros, llegó a Nueva York para descubrir la distancia y terminó ganando una de las carreras más importantes del mundo. Esperó dentro del grupo hasta los kilómetros finales y se marchó de Yemaneberhan Crippa en el último tramo para cruzar la meta en 2:06:01, trece segundos por delante del italiano.
Además, se convirtió en el primer hombre europeo que gana Nueva York desde 1996.
Y lo hizo con unas zapatillas que todavía no podemos comprar.
Las Nike Apex no son unas Alphafly 4 pintadas de negro
La primera tentación al verlas puede ser pensar que estamos delante de una nueva evolución de Alphafly. Hay similitudes evidentes: espuma ZoomX, placa de carbono y cápsulas Air Zoom en el antepié. Pero Nike ha decidido separar claramente ambos productos.
La propia compañía presenta las Apex como su zapatilla más extrema para buscar el máximo rendimiento, mientras que las Alphafly 4 quedan como una opción de maratón destinada a un espectro más amplio de corredores.
Dentro del nuevo catálogo de competición de Nike, Apex ocupa el extremo de rendimiento. No intenta ser necesariamente la zapatilla más fácil, cómoda o universal. Está pensada para quien quiera arañar cualquier segundo posible.
La razón por la que parecen tan altas está delante
World Athletics establece actualmente un máximo de 40 milímetros de grosor de suela para pruebas de carretera. Las marcas llevan años acercándose a ese límite porque disponer de más volumen permite introducir más espuma de alta resiliencia y desarrollar geometrías más complejas.
Lo normal, sin embargo, es utilizar esos 40 milímetros aproximadamente bajo el talón y bajar varios milímetros cuando llegamos al antepié. Una zapatilla con 40 mm detrás y 32 mm delante tendría, por ejemplo, un drop de 8 mm.
Nike ha tomado otro camino.
Las Apex tienen 40 mm en el talón y 40 mm en el antepié. Por eso, cuando las ves lateralmente, especialmente mientras el corredor está en el aire, parecen muchísimo más gruesas que otras superzapatillas que cumplen exactamente el mismo límite reglamentario.
El resultado es un drop de cero milímetros. El pie no queda geométricamente elevado por el talón respecto al antepié, aunque todo el conjunto se encuentre a cuatro centímetros del suelo.
Y ésa es probablemente la característica más curiosa de estas zapatillas.
Cuatro Air Zoom bajo el antepié
La segunda explicación de ese volumen aparece cuando miramos dentro de la mediasuela.
Nike ha colocado dos pares de unidades Air Zoom apiladas en el antepié. En términos prácticos estamos hablando de cuatro cámaras Air Zoom trabajando dentro de la plataforma.
Es la mayor cantidad de Air que Nike ha utilizado hasta ahora en esa zona de una zapatilla de running de competición.
Las unidades están diseñadas para comprimirse durante el apoyo, almacenar parte de esa energía y devolverla durante el despegue. No trabajan solas: alrededor encontramos la nueva espuma ZoomX LT y una placa Flyplate de fibra de carbono completamente rediseñada.
La placa presenta además una geometría ondulada que intenta coordinar el funcionamiento de la espuma y las cámaras de aire mientras aporta rigidez longitudinal y estabilidad.
Hasta han eliminado la plantilla para ahorrar peso
Otro detalle interesante está escondido dentro de la zapatilla. Nike ha eliminado la plantilla convencional para reducir material y conseguir aprovechar la máxima altura reglamentaria manteniendo el peso bajo.
El resultado declarado es de aproximadamente 176 gramos en una talla 42. Es una cifra extraordinariamente baja para una zapatilla con semejante volumen de mediasuela, cuatro unidades Air Zoom, placa de carbono y una suela preparada para correr un maratón.
La parte superior utiliza Flyknit X, un tejido muy ligero con una estructura radial diseñada para sujetar el pie en distintas direcciones sin añadir demasiado material. Alrededor del tobillo aparece además una zona tipo calcetín para mantener el ajuste.
También debemos tener en cuenta quién lleva estas zapatillas. Andreas Almgren es un corredor de élite, con una técnica muy depurada y una mecánica de carrera desarrollada durante años de entrenamiento al máximo nivel. Eso no significa que solo alguien como él pueda aprovechar las Nike Apex, pero tampoco podemos suponer que cualquier corredor obtendrá los mismos beneficios. La investigación sobre superzapatillas ha demostrado que la mejora en economía de carrera varía considerablemente entre individuos y modelos, probablemente por diferencias biomecánicas, musculares y en la forma de interactuar con la espuma y la placa. En unas zapatillas con 40 milímetros de altura, drop cero y una construcción tan particular en el antepié, esta cuestión resulta especialmente relevante. Puede que Almgren aproveche extraordinariamente bien su diseño, mientras que otro corredor, incluso siendo rápido, encuentre una respuesta menos favorable. La zapatilla más avanzada no tiene por qué ser la más eficiente para todos.
¿Y por qué eran negras?
Este fue el otro detalle que me llamó la atención viendo la carrera. En las grandes maratones estamos acostumbrados a ver superzapatillas blancas, fluorescentes o con combinaciones de colores muy visibles. Las de Almgren eran prácticamente negras.
En este caso no parece haber ningún misterio tecnológico detrás.
Negro/Carmesí brillante/Volt/Blanco es precisamente la combinación de colores que Nike ha elegido para presentar comercialmente las Apex. Es el modelo que aparece actualmente en la web oficial española de Nike y el que llegará al mercado a comienzos de 2027.
Las cámaras Air Zoom visibles introducen los tonos rojos y verdes en medio de una mediasuela prácticamente negra, lo que probablemente ayuda también a que el elemento tecnológico destaque muchísimo más visualmente.
Pero no estamos ante una zapatilla experimental pintada de negro para ocultar el modelo. Nike ya ha presentado oficialmente las Apex y tiene incluso abierta su ficha comercial.
El dato del 40 % necesita una explicación
Aquí es donde debemos tener bastante cuidado con el marketing.
Nike asegura que las Apex proporcionan hasta un 40 % más de retorno de energía que las Alphafly 3 en sus mediciones para una talla concreta.
Eso suena espectacular.
Pero no significa que vayamos a correr un 40 % más rápido. Ni que nuestra economía de carrera vaya a mejorar un 40 %. Ni siquiera que la zapatilla completa sea un 40 % “mejor”.
El retorno energético es una propiedad mecánica del sistema y depende de cómo se mide. Después hay que traducir ese comportamiento a un corredor real que pesa, corre, aterriza y genera fuerzas de una determinada manera.
Un 40 % más de retorno de energía no equivale a un 40 % de mejora del rendimiento. Son magnitudes completamente diferentes y conviene no mezclarlas.
La evidencia científica sobre las superzapatillas sí muestra una ventaja real, pero mucho más modesta. Las revisiones recientes sitúan habitualmente las mejoras de economía de carrera de la tecnología avanzada alrededor del 2-4 %, con una traducción aproximada al rendimiento del orden del 1-3 %, dependiendo del corredor y del modelo.
En Trigloberos ya hemos visto que ese beneficio tampoco es una propiedad fija de cualquier zapatilla. Cambia con el corredor, la velocidad, el terreno y la propia construcción del calzado.
Drop cero no significa que vaya a funcionar igual para todos
Y ésta es posiblemente la cuestión que más curiosidad me genera de las Apex.
Una zapatilla de competición con una plataforma completa de 40 milímetros y drop cero es una propuesta bastante diferente a las superzapatillas que muchos corredores llevan años utilizando.
La investigación sobre el drop muestra que cambiar la diferencia de altura entre talón y antepié puede modificar la biomecánica, el patrón de apoyo y la distribución del trabajo entre articulaciones. Un estudio reciente comparando diferentes drops encontró incluso diferencias en coste metabólico, aunque utilizar zapatillas experimentales no nos permite trasladar directamente esos porcentajes a las Apex.
Tampoco podemos afirmar que un drop cero vaya a provocar automáticamente problemas en Aquiles o gemelos. La biomecánica es bastante más compleja que eso.
Lo que sí parece razonable es no estrenar un sistema tan diferente el día de un maratón simplemente porque lo lleve el ganador de Nueva York.
Como ocurre con cualquier cambio importante de geometría, espuma o rigidez, el cuerpo necesita tiempo para descubrir cómo responde.
Precisamente hemos analizado también en Trigloberos cómo las superzapatillas pueden cambiar determinadas cargas biomecánicas sin que eso permita concluir que sean más o menos lesivas de manera universal.
¿Cómo puede correr Almgren con unas zapatillas que todavía no se venden?
Que las Nike Apex todavía no estén disponibles al público no significa automáticamente que sean ilegales.
El reglamento de World Athletics contempla expresamente los llamados Development Shoes. Los fabricantes pueden solicitar la aprobación de modelos todavía en desarrollo para utilizarlos durante un periodo limitado en determinadas competiciones del World Ranking.
El modelo debe ser aprobado y aparecer en la lista correspondiente de World Athletics. Las zapatillas de desarrollo no pueden utilizarse en los Juegos Olímpicos ni en determinados campeonatos organizados directamente por World Athletics, pero sí existe un procedimiento que permite probarlas en otras carreras internacionales.
Por tanto, ver a un atleta patrocinado utilizando una zapatilla todavía no disponible comercialmente en una gran maratón no es ninguna anomalía dentro del reglamento actual.
Nike quiere separar las Apex de las Alphafly
| Nike Apex | Nike Alphafly 4 | |
|---|---|---|
| Posicionamiento | Máximo rendimiento / élite | Maratón de alto rendimiento para un público más amplio |
| Stack | 40 mm delante y detrás | Geometría tradicional con diferencia talón-antepié |
| Drop | 0 mm | Superior a 0 mm |
| Air Zoom | Dos pares apilados | Sistema Air Zoom específico Alphafly |
| Espuma | ZoomX LT | ZoomX LT |
| Placa | Flyplate de carbono específica | Flyplate de carbono |
| Objetivo | Arañar cada segundo posible | Velocidad de maratón con una experiencia más accesible |
No significa necesariamente que las Apex sean mejores para todo el mundo. De hecho, ésa podría ser justo la razón por la que Nike mantiene ambos modelos.
Una zapatilla puede ofrecer más retorno de energía en laboratorio y ser peor elección para un determinado corredor porque no se adapta a su mecánica, porque resulta inestable, porque no tolera su geometría o simplemente porque se encuentra más cómodo con otro modelo.
349,99 euros y lanzamiento en enero de 2027
Las Nike Apex todavía no están disponibles para comprar, pero Nike España ya ha publicado su ficha comercial.
El precio será de 349,99 euros y la marca anuncia su llegada para enero de 2027 a través de Nike.com y determinados distribuidores.
¿Son el futuro de las superzapatillas?
Probablemente lo más interesante de las Apex no sea ninguna de sus tecnologías por separado.
Ya conocíamos ZoomX. Ya conocíamos las placas de carbono. Ya conocíamos Air Zoom. Y llevamos años viendo zapatillas rozando los 40 milímetros permitidos por el reglamento.
La novedad está en cómo Nike ha decidido combinarlo todo.
En lugar de colocar la máxima cantidad de espuma únicamente bajo el talón, utiliza los 40 milímetros también bajo el antepié, donde concentra además cuatro unidades Air Zoom. Después reduce peso con ZoomX LT, Flyknit X, una suela mínima y hasta la eliminación de la plantilla convencional.
Es casi una demostración de ingeniería alrededor de una pregunta muy concreta: si el reglamento nos deja utilizar 40 milímetros, ¿por qué no utilizar los 40 milímetros prácticamente en toda la zapatilla?
Reconozco que las zapatillas de Almgren fueron una de las primeras cosas que me llamaron la atención viendo Nueva York. Eran negras, parecían enormes y, especialmente en el antepié, daba la sensación de que había muchísimo más material que en una superzapatilla convencional.
La explicación resulta todavía más interesante que la imagen: Nike no ha superado el límite de 40 mm. Lo ha llevado también delante, creando una zapatilla de drop cero con cuatro unidades Air Zoom bajo el antepié, placa de carbono y solo 176 gramos.
Que Andreas Almgren haya ganado Nueva York en 2:06:01 en su primer maratón no demuestra que las Apex sean automáticamente las zapatillas más rápidas del mundo. Pero desde luego no podría haber elegido Nike un escaparate mucho mejor para presentarnos hacia dónde quiere llevar su próxima generación de superzapatillas.











