Alex Yee lleva la velocidad del triatlón al Maratón de Valencia
El campeón olímpico de triatlón Alex Yee ha entrado en la fase de “maranoia”, ese tramo final de dudas, ilusión y control milimétrico de sensaciones que viven muchos fondistas antes de un gran maratón. Tras una preparación tranquila y planificada, el británico afrontará el Maratón de Valencia el próximo 7 de diciembre con la intención de comprobar hasta dónde puede llegar en los 42 kilómetros.
Yee, considerado hoy en día el corredor masculino más rápido del triatlón, aprovechó la temporada posterior a su oro olímpico en París para cumplir una vieja ambición: correr el Maratón de Londres. Allí firmó un 14.º puesto con un tiempo de 2:11:08, en una edición marcada por unas temperaturas inusualmente altas para finales de abril que lastraron los tiempos de élites y grupos de edad, con segundas mitades de carrera claramente más lentas para la mayoría del pelotón.
Aun así, ese debut dejó la sensación de que el británico guarda todavía margen de mejora sobre la distancia reina. De ahí que, meses después, confirmara su presencia en Valencia, uno de los maratones más rápidos del calendario internacional, antes de regresar de lleno a la natación, la bicicleta y la carrera para preparar los próximos objetivos en triatlón.
Un entorno de entrenamiento de máximo nivel
Durante estos meses, Yee ha documentado buena parte de su preparación en su canal de YouTube, mostrando una planificación estructurada y sin grandes sobresaltos. Una de las claves de este bloque ha sido el entorno en el que se ha entrenado: el campeón olímpico ha compartido kilómetros con el maratoniano británico Phil Sesemann, que también estará en la línea de salida en Valencia, y más recientemente con Emile Cairess, cuarto en el maratón de los Juegos Olímpicos de París.
Correr habitualmente con especialistas de maratón puro aporta un contexto de exigencia diferente al que vive en triatlón. La adaptación al ritmo constante de maratón, la gestión de los bloques largos y la precisión en la intensidad de las sesiones se pulen en este tipo de grupos de entrenamiento, algo que Yee está aprovechando en esta última oportunidad sobre 42 kilómetros antes de concentrarse de nuevo en su deporte principal.
La media maratón de Valencia, un aviso del viento
Como parte de esa preparación, el británico corrió la Media Maratón de Valencia a finales de octubre. Cruzó la meta en 1:01:29, un registro que no terminó de satisfacerle, dado que las pruebas previas sugerían que podía estar por debajo de 61 minutos, “quizá cerca de 60:30”, según había comentado.
Sin embargo, el viento tuvo un papel importante aquel día y distorsionó las previsiones. El propio Yee apuntó después de la carrera que las predicciones no dejan de ser eso, predicciones, muy sensibles a factores como las condiciones meteorológicas o la dinámica de grupo durante la prueba. Ese episodio refuerza la idea de que el rendimiento en competición no siempre responde de forma directa a lo que indican los entrenamientos o los modelos de estimación.
Datos, reloj y una maratón en la muñeca
Buena parte de las expectativas sobre lo que puede hacer Yee en Valencia se apoyan en la combinación de sensaciones, volumen de entrenamiento y datos registrados por su reloj. El británico ha completado su mayor bloque de carrera, con cinco semanas acumulando 160 kilómetros semanales, y ha incorporado el nuevo COROS PACE 4 como herramienta de control de carga y predicción de tiempos.
Una de las imágenes compartidas muestra las predicciones de rendimiento para diferentes distancias. El “predictor de carrera” de 5 km marca 13:37, muy cerca de su mejor marca en ruta (13:26 en el Podium 5K de Barrowford en 2020), y de los 13:13 que ha corrido en pista este mismo año en Bélgica sobre 5.000 metros.
Para 10 km, el reloj estima 28:01, de nuevo prácticamente calcado a su mejor registro en ruta (28:05), conseguido también en Valencia antes de Londres. En media maratón, la predicción se sitúa en 1:01:01, un punto por debajo del 1:01:29 de la Media de Valencia, en una jornada condicionada por el viento.
Todo esto desemboca en el dato más esperado: la proyección para maratón. De manera informal se ha manejado un objetivo aproximado en torno a 2:07, pero el modelo del COROS afina todavía más y sugiere un posible 2:05:46.
La referencia del maratón británico
Conviene introducir matices. Cuanto más larga es la distancia, mayor es el margen de variación entre lo que predicen los modelos y lo que realmente sucede el día de la carrera. El maratón concentra en los últimos kilómetros buena parte del desenlace, y factores como la estrategia de paso, la nutrición, la hidratación o el simple desgaste mental pueden modificar por completo el escenario.
Aun con esa cautela, las cifras reflejan un horizonte ambicioso. Para contextualizarlo, el tiempo más rápido de un británico en un maratón es el 2:05:11 de Sir Mo Farah en Chicago 2018, mientras que el propio Emile Cairess se ha situado como segunda referencia con 2:06:46 en Londres. El compañero de entrenamiento de Yee, Phil Sesemann, también ha elevado el nivel con un reciente 2:07:17 en Ámsterdam, un registro que le ha llevado al top 5 británico de todos los tiempos.
Si el campeón olímpico lograra acercarse en Valencia a esos tiempos proyectados por su reloj, se movería en un territorio reservado a los mejores especialistas del país, un dato significativo para un atleta que compite en la élite mundial de un deporte distinto.
Lo que está en juego en Valencia
Más allá del crono final, el Maratón de Valencia representa para Alex Yee una confirmación de su capacidad para trasladar la velocidad y la consistencia del triatlón de alto nivel al maratón puro. El británico llega con una experiencia sólida en Londres, un bloque específico de gran volumen y el respaldo de compañeros de entrenamiento que ya han demostrado estar entre los mejores.
El resultado, en cualquier caso, no solo servirá para alimentar comparaciones con otros fondistas británicos, sino también para reforzar la imagen de un triatleta capaz de competir con garantías en otro escenario de máxima exigencia. Para el entorno del triatlón, su incursión en Valencia es también una oportunidad de visibilizar la versatilidad del deportista de resistencia moderna.
Tras Valencia, Yee tiene previsto volver al agua, la bicicleta y la transición. Pero el rastro que pueda dejar en los 42 kilómetros valencianos añadirá una línea relevante a su trayectoria y ofrecerá una referencia más para quienes, desde el triatlón, se plantean dar el salto al maratón.











