Lionel Sanders, el icónico triatleta canadiense de 37 años, demostró una vez más por qué es uno de los triatletas más queridos. Este sábado, en IRONMAN 70.3 Oceanside, Sanders superó un habitual déficit en la natación y desplegó una carrera magistral para vencer a un selecto grupo de rivales, incluidos los noruegos Kristian Blummenfelt y Gustav Iden, logrando así su cuarta victoria en esta prueba.
Una remontada épica
Sanders, conocido por sus remontadas en ciclismo y running, salió del agua con un retraso de 3:11 minutos y, tras el segmento de ciclismo, seguía 2:47 minutos detrás de los líderes. Sin embargo, en lugar de desesperarse, aplicó una estrategia basada en la confianza y la preparación mental.
«Volví a la vieja escuela: no me obsesioné con el déficit en natación. No me conformo con eso, pero es solo un número. Sabía que tendría que sufrir más en la bici y en la carrera», explicó Sanders tras la prueba
Su media maratón final fue demoledora, permitiéndole superar a Rudy Von Berg y Gustav Iden, cerrando con un tiempo total de 3:43:38 y reafirmando su dominio en Oceanside.
La clave: mente fría y conocimiento del circuito
Sanders atribuyó su éxito a un cambio de mentalidad esta temporada:
«Me preparé como nunca. No había miedo, competí con toda mi fuerza. Incluso al bajarme de la bici, sabía que seguía en el juego».
Además, su experiencia previa en el circuito (ganador en 2016, 2017 y 2022) fue crucial en los kilómetros finales.
«Cuando me acerqué al grupo líder, sabía que debía alcanzarlos antes de ciertas curvas clave. En el último tramo, apreté al máximo para que no creyeran que podían alcanzarme», reveló.
Un mensaje para sus rivales
Con esta victoria, Sanders envía un aviso a sus competidores de cara a futuras pruebas: no importa cuánto pierda en el agua, su resistencia y estrategia lo mantienen siempre en la pelea.
¿Será este el inicio de una temporada dominante para el canadiense? Por ahora, Oceanside volvió a ser testigo de su grandeza.











