Competir en dos triatlones de primer nivel en solo siete días y ser competitivo en los dos en es un gran desafío, pero el belga Marten Van Riel no solo lo logró, sino que consiguió podio en ambos (Marta Sánchez también hizo los dos). Su historia es un ejemplo de fortaleza mental.
La semana infernal: IRONMAN Sudáfrica
La agotadora semana de Van Riel comenzó en el IRONMAN Sudáfrica, donde tuvo obstáculos tras obstáculos:
- Perdió todos sus bidones en el duro circuito de ciclismo, lo que lo obligó a ajustar su estrategia de hidratación.
- Una intoxicación alimentaria grave lo dejó sin dormir, sin energía y con el cuerpo destrozado días antes de la carrera.
- Para el día de la prueba, no estaba al 100%, pero aun así se plantó en la salida.
A pesar de todo, Van Riel tuvo un gran segmento de natación, escapándose temprano y saliendo del agua con 15 segundos de ventaja. En el ciclismo, cometió un error táctico al dejar que Yonas Shamberg se alejara, y luego se quemó intentando seguir a Magnus Ditlev, quien más tarde lo superó con una actuación demoledora.
En la carrera a pie, mantuvo el segundo puesto pero no pudo recortar la ventaja de Ditlev, terminando 4.5 minutos detrás. Aunque inicialmente frustrado, luego reconoció:
«Al final, me sentí aliviado… con la intoxicación y todo lo que pasó, simplemente estaba contento de asegurar mi plaza para Kona.»
Directo a Singapur: La apuesta del T100
Con casi nada de recuperación, Van Riel voló a Singapur para el T100, sintiéndose como un «zombi». Su preparación fue caótica:
- Un control antidopaje a las 10:30 PM la noche previa lo mantuvo despierto hasta la 1 AM.
- Los problemas logísticos lo dejaron exhausto, pero dormir 11 horas el viernes lo recuperó justo a tiempo.
Llegó a la carrera esperando quedar entre 5º y 6º, pero su mentalidad competitiva tomó el control:
«Siempre creo que puedo ganar… apago al realista y enciendo al tipo quizás delirante que cree que aún puede ganar.»
El día de la carrera, fue inteligente:
- Se conservó en la bici, manteniéndose entre el 6º y 8º puesto.
- Atacó en la carrera a pie, superando uno a uno a rivales fatigados—incluyendo a Rico Bogen—para asegurar el 3er lugar.
El resultado: Un impulso clave para la temporada
Van Riel admite que no recomendaría hacer un IRONMAN y un T100 seguidos, pero los resultados hablan por sí solos:
- 2º en el IRONMAN Sudáfrica (con plaza para Kona asegurada).
- 3º en el T100 Singapur (sumando puntos valiosos para el circuito).
Ahora, se prepara en un entrenamiento en altitud en Sierra Nevada, con la mira puesta en los próximos T100 de San Francisco y Vancouver.
Lecciones clave de su semana épica
- Adaptarse o abandonar – Perdió bidones, se enfermó, pero supo ajustarse sobre la marcha.
- La mente manda – Incluso destrozado físicamente, su creencia en la victoria lo impulsó.
- Ritmo inteligente – En Singapur, la paciencia en la bici le permitió brillar en la carrera.
La doble hazaña de Van Riel demuestra que talento + determinación = imparable. El mundo del triatlón estará atento a su próxima actuación.
¿Qué sigue? El T100 San Francisco en junio, donde se medirá de nuevo contra Ditlev, Bogen y otros. ¿Podrá mantener el ritmo? Habrá que esperar











