El próximo 8 y 9 de noviembre de 2025, la ciudad de Marbella se convertirá en el escenario de un desafío único para los mejores triatletas del mundo. Con una natación en el Mediterráneo, un exigente recorrido ciclista y una media maratón por el paseo marítimo de Puerto Banús, este Campeonato Mundial IRONMAN 70.3 combina el rigor atlético con la belleza del sur de España.
Nadar en el corazón de Puerto Banús
La carrera comienza con un circuito de natación de 1,9 kilómetros en la Playa de Levante, frente al exclusivo puerto deportivo. La salida y la meta se encuentran en puntos distintos de la playa, ofreciendo un recorrido de punto a punto que permite a los espectadores seguir de cerca el progreso de los atletas. La proximidad del público convierte esta primera etapa en un tramo vibrante y muy animado.

Un recorrido ciclista que desafía hasta al más experimentado
El segmento de ciclismo se extiende por 90 kilómetros con 1.670-1.785 metros de desnivel positivo, dependiendo de la fuente. Los primeros seis kilómetros son relativamente llanos y recorren la famosa Milla de Oro antes de girar hacia la A-355, donde inicia la subida hacia Ojén. Este tramo incluye 13 kilómetros de ascenso con 600 metros de desnivel positivo, un desafío que combina fuerza y resistencia mientras ofrece vistas panorámicas del interior de Málaga.
Tras superar la cima, los atletas atraviesan los pueblos de Monda y Coín, regresan al punto más alto y descienden por un tramo largo y técnico de vuelta a Puerto Banús. Comparado con el Campeonato Mundial IRONMAN de Niza, donde los ciclistas enfrentan 2.400 metros de desnivel en 180 kilómetros, Marbella concentra la dureza en la mitad de la distancia, haciendo que el recorrido sea intenso y estratégico de principio a fin.

Media maratón entre el mar y el muelle
El segmento final es una media maratón de dos vueltas (21,1 km) que transcurre por el paseo marítimo de Marbella. El recorrido, mayormente llano con aproximadamente 100 metros de desnivel positivo, permite disfrutar del Mediterráneo a un lado y el puerto a otro, con vistas que pueden alcanzar Gibraltar y la costa marroquí en días despejados. Los atletas se desvían por la Milla de Oro y el muelle, finalizando la prueba cerca de la Playa de Levante, donde comenzó la natación.












