El campeón olímpico noruego desvela los secretos de su última victoria en el podcast «The Norwegian Method»
Bajo el sol francés de Aix-en-Provence, Kristian Blummenfelt volvió a demostrar por qué es uno de los grandes nombres del triatlón mundial. Horas después de cruzar la meta en primer lugar, y sin tiempo ni siquiera para recoger su trofeo en el podio, el atleta de 30 años analizaba con detalle cada aspecto de su carrera en el último episodio de su podcast The Norwegian Method.
Una victoria con sabor a preparación
«Elegimos esta carrera específicamente por su parecido con el circuito de Niza», confesó Blummenfelt al micrófono. Aunque reconoció que el recorrido no era idéntico, las subidas cortas pero intensas y los rápidos descensos le sirvieron como banco de pruebas para el gran objetivo de su temporada: el Campeonato del Mundo IRONMAN en la Costa Azul.
El noruego, conocido por su meticulosidad, reveló cómo gestionó cada segmento:
- Natación: Salir del agua a solo 12 segundos del líder le permitió unir rápidamente al grupo principal de ciclistas.
- Bici: «Fueron 90 km de puro ajedrez», describió. Con 20 corredores compactos, alternó entre ataques en las subidas y prudencia en los descensos.
- Transiciones: Criticó con ironía el diseño del área: «Tuvimos que vestirnos como sardinas en lata».
El arte del engaño (y la cerveza)
En la carrera a pie, Blummenfelt recurrió a un viejo truco: «Dejé que Simon [Bian] llevara el ritmo mientras yo fingía estar sufriendo». La estrategia dio sus frutos cuando, en el kilómetro final, aceleró «como si tuviera un motor eléctrico» – según describieron los comentaristas – para dejar atrás a sus rivales.
La celebración fue igual de memorable. Entre risas, recordó cómo bañó con cerveza a su compañero Casper Stornes (tercer clasificado) en el podio: «Huele horrible, pero después de una carrera así, ¡hasta refresca!».
Mirando hacia Frankfurt (y más allá)
Con esta victoria, Blummenfelt suma puntos valiosos para las Pro Series, pero su mirada está puesta en el futuro inmediato: «Frankfurt será diferente; llegaré con más peso y menos kilometraje específico». El noruego adelantó que competirá con una nueva bicicleta Cadex, bromeando sobre la superstición: «Si Michael Jordan usaba zapatillas nuevas cada partido, ¿por qué no una bici por carrera?».
Entre confidencias sobre entrenamientos polarizados y anécdotas de carrera, el episodio revela la mente calculadora detrás del atleta. Como él mismo resume: «Ganar es bueno, pero lo importante es que cada carrera te acerque a tu gran objetivo».











