El regreso a la alta competición tras una lesión nunca es sencillo, y menos aún cuando se trata de una fractura de sacro. Este es el escenario al que se enfrenta Lionel Sanders, quien ha explicado en su canal de YouTube los motivos por los que finalmente no estará en el próximo Campeonato Mundial IRONMAN de Niza.
Sanders reconoció que la fractura en el sacro es una de las lesiones más complejas para un triatleta. A diferencia de un accidente de bicicleta con fractura de clavícula o de hombro, donde la cirugía puede permitir un regreso relativamente rápido, el sacro requiere un proceso mucho más largo y delicado. “No puedes entrenar nada, tienes que ser extremadamente cuidadoso”, apuntó el canadiense.
Más allá del plano físico, Sanders puso el foco en una realidad poco visible del triatlón profesional: muchos atletas evitan hacer públicas sus lesiones para no afectar la relación con sus patrocinadores. En su caso, gracias a su actividad en YouTube, ha podido mantener su visibilidad incluso en periodo de recuperación, pero admitió que la mayoría de triatletas optan por no revelar estos problemas para “no perder apoyos económicos”.

Otro de los puntos destacados de su intervención fue la aclaración sobre el síndrome de déficit energético relativo en el deporte (RED-S). El triatleta admitió que en un vídeo anterior había contribuido a reforzar un mito: que solo los atletas con muy bajo porcentaje de grasa corporal pueden sufrir este problema. Tras consultar con especialistas, rectificó y explicó que lo determinante es una disponibilidad energética crónicamente baja combinada con el entrenamiento, independientemente del nivel de grasa corporal.
En cuanto a su planificación, Sanders reconoció que durante semanas se mantuvo la esperanza de competir en pruebas como Eagleman, Lake Placid o incluso usar Louisville como antesala de Niza. Sin embargo, con el paso del tiempo quedó claro que forzar el regreso sería demasiado arriesgado. “Sería un gran riesgo; el hueso aún no estaría totalmente endurecido y Niza es un recorrido exigente, con mucha escalada en bici y un maratón final que ahora mismo no puedo afrontar”, explicó.
Actualmente, Sanders continúa con un proceso de recuperación progresiva. Ha vuelto a la natación con pequeñas ayudas de flotación, rueda en bici a buen nivel y trabaja la fuerza en el gimnasio, aunque la carrera a pie todavía es limitada. Si todo evoluciona según lo previsto, espera estar entrenando las tres disciplinas con normalidad a finales de septiembre. Eso situaría su regreso a la competición en noviembre, cuando espera poder volver a la línea de salida en plenas condiciones.











