Alex Yee ha confirmado que su hoja de ruta pasa por volver al triatlón, pero ha dejado una puerta abierta a nuevos desafíos en el maratón después de su impresionante actuación en Valencia, donde paró el crono en 2:06:38 y se situó segundo en el ranking británico de todos los tiempos, solo por detrás de Sir Mo Farah.
El vigente campeón olímpico de triatlón firmó en Valencia una marca que le coloca en un territorio reservado para especialistas puros del asfalto. En un calendario pensado para explorar sus límites como fondista, Yee ha conseguido en poco más de media temporada transformar su perfil de triatleta de élite en el de uno de los maratonianos más rápidos de la historia de su país.
De Londres a Valencia: una mejora de más de cuatro minutos
Yee debutó en maratón en Londres en abril, con 2:11:08, en un estreno ya notable para un triatleta en activo. Sin embargo, el salto de calidad llegó en Valencia, donde rebajó su marca personal en cuatro minutos y 30 segundos hasta ese 2:06:38 que le coloca en la élite mundial de la distancia.
El británico, de 27 años, ha aprovechado la ventana entre ciclos olímpicos para centrarse en la carrera a pie y exprimir su potencial en los 42,195 kilómetros. Ese enfoque específico le ha permitido no solo mejorar sus registros, sino confirmar que su capacidad de rendimiento en larga distancia está muy lejos de haber tocado techo.
“Muy contento, muy sorprendido con este rendimiento”, explicó tras cruzar la meta en Valencia. “Llegaba a esta carrera con más velocidad y más volumen. Probablemente no tuve suficiente tiempo antes de Londres para prepararme por completo, pero sí antes de esta. Pude demostrar un poco más de potencial”.
Sus palabras reflejan la sensación de un trabajo aún en construcción: el maratón no ha sido un experimento aislado, sino un proceso meticuloso en el que ha ajustado volumen, ritmos y adaptación al esfuerzo prolongado sin perder la referencia de que su eje competitivo sigue siendo el triatlón.
Un plan claro: volver al triatlón sin cerrar la puerta al maratón
Tras su actuación en Valencia, Yee dejó claro que su prioridad a partir de ahora será de nuevo el triatlón, el escenario en el que ha construido su palmarés mundial y olímpico. Así lo expresó en declaraciones al canal La Bolsa del Corredor en la capital del Turia.
“El plan es volver al triatlón ahora. Veremos qué pasa en el futuro, pero me encantaría volver y competir en triatlón. Aunque definitivamente no descarto el maratón”.
La frase resume bien el momento de su carrera: el maratón entra en escena como un territorio conocido al que puede regresar cuando el calendario lo permita, pero el foco vuelve a estar en la triple disciplina. De cara a los próximos años, Yee quiere recuperar el protagonismo en los grandes circuitos y campeonatos, apoyado ahora en una base de carrera a pie mucho más sólida.
Para el mundo del triatlón, esa combinación es una noticia de enorme impacto: un campeón olímpico que se confirma capaz de correr el maratón al nivel de los mejores especialistas y que retorna a la distancia olímpica y a la media distancia con un plus evidente en su segmento más fuerte.
Más velocidad, más volumen: las claves de su preparación
El propio Yee detalló que la gran diferencia entre Londres y Valencia estuvo en el proceso de preparación. Con más semanas específicas, mayor carga de kilómetros y un trabajo de velocidad mejor integrado, llegó a Valencia con la sensación de controlar la distancia a otro nivel.
“Llegaba a esta carrera con más velocidad y más volumen”, subrayó. Ese ajuste en el equilibrio entre calidad y cantidad es clave para entender el salto de cuatro minutos y medio en su marca. Si en Londres la preparación había sido relativamente corta sobre el papel para un maratón de alto nivel, en Valencia el británico llegó con un bloque mucho más completo y adaptado.
Además del trabajo físico, el aprendizaje competitivo también ha jugado su papel. Gestionar el paso por los 30 kilómetros, tolerar el desgaste en los últimos diez y escoger mejor la táctica de carrera son factores que suelen requerir experiencia y que, en el caso de Yee, se han comprimido en dos intentos muy bien resueltos.
Un mensaje para el triatlón de alto nivel
El mensaje que deja Valencia va más allá de un crono sobresaliente. Para el circuito internacional, Alex Yee se reafirma como uno de los grandes referentes de la resistencia contemporánea: domina el triatlón al máximo nivel y demuestra que puede competir en maratón con marcas de clase mundial.
Su regreso al triatlón antes de 2026 llega, por tanto, con un perfil reforzado. La confianza que da un 2:06:38, la experiencia de manejar ritmos de maratón a ese nivel y la capacidad de soportar bloques de entrenamiento más exigentes pueden traducirse en un triatleta aún más difícil de batir en los próximos años.
De momento, Yee se marcha de Valencia con algo más que una marca histórica: se lleva la certeza de que su apuesta por el maratón ha ampliado su techo como deportista y la tranquilidad de saber que, cuando decida volver a los 42,195 kilómetros, lo hará sabiendo que ya pertenece a la élite de la distancia.











