IRONMAN ha puesto en marcha un proceso de evaluación que podría abrir la puerta a ampliar la distancia de la zona de drafting para profesionales hasta los 20 metros, frente a los 12 actuales. El debate no es nuevo, pero en las últimas semanas ha ganado tracción: hay pruebas con tecnología RaceRanger, análisis de datos en marcha y, en paralelo, una encuesta masiva entre triatletas de élite que apunta a un respaldo muy mayoritario al cambio.
En el circuito T100, los 20 metros forman parte del estándar desde hace tiempo y conviven con RaceRanger, un sistema pensado para aportar trazabilidad a la aplicación de la norma. Ese modelo —más separación y apoyo tecnológico— es el que muchos profesionales vienen reclamando para las pruebas M-Dot, especialmente en carreras con alta densidad de nivel en el agua y un ciclismo cada vez más rápido.
El foco principal está, inevitablemente, en el Mundial IRONMAN y su impacto sobre la lectura deportiva del segmento de bici. En los últimos años, la mejora del material y la evolución del rendimiento han comprimido diferencias: cuanto más alta es la velocidad media, mayor es la ganancia potencial de rodar en “zona gris”, incluso sin intención clara de rueda.
IRONMAN ha confirmado que está realizando un programa de pruebas para comparar el efecto de distintas distancias de zona de drafting (incluidos 12 m, 16 m y 20 m) con apoyo de RaceRanger. La organización ha indicado que habrá validaciones adicionales en condiciones de carrera y que, tras el proceso, se analizarán los datos para decidir una distancia “óptima” aplicable de forma consistente. :contentReference[oaicite:0]{index=0}
En ese contexto, una de las voces que ha impulsado el debate de forma más directa es Lionel Sanders. El canadiense explicó en su canal de YouTube que participó en un estudio financiado por IRONMAN en el que se midió el efecto del drafting con diferentes distancias, y defendió que el deporte necesita evolucionar si quiere preservar el carácter individual del larga distancia.
“Pude participar en un estudio de drafting financiado por IRONMAN… investigaron el efecto de la zona de drafting a 12, 16 y 20 metros, utilizando RaceRanger…”
Sanders también enmarca el problema en una idea sencilla: si el sector de bici se vuelve cada vez más determinante por la combinación de tecnología, velocidades y densidad de nivel, la zona de 12 metros puede quedarse corta para reducir el efecto aerodinámico real en grupo. Su tesis no es que exista una solución perfecta —lo reconoce explícitamente—, sino que aumentar distancia podría hacer la carrera “más justa” aun asumiendo nuevos matices: adelantamientos más complejos, más vigilancia y situaciones no previstas.
El siguiente paso clave será conocer qué conclusiones extrae IRONMAN del análisis de datos y si se traduce en un ajuste reglamentario (y cuándo). La organización, por ahora, mantiene el foco en completar el programa y validar hallazgos en escenarios de competición. :contentReference[oaicite:2]{index=2}
- Comunicado de IRONMAN sobre el programa de pruebas de zonas de drafting con RaceRanger. :contentReference[oaicite:4]{index=4}
- Vídeo de Lionel Sanders: “A Message to IRONMAN”. :contentReference[oaicite:5]{index=5}











