Con apenas unos días para el IRONMAN 70.3 World Championship en Taupo, Nueva Zelanda, Léo Bergère se encuentra en la recta final de su preparación para uno de los eventos más esperados del calendario. El francés, conocido por su consistencia y habilidad para adaptarse a diferentes escenarios, ha compartido cómo ha afrontado el desafío logístico y físico de este campeonato mundial, en un reciente vídeo de su cana de YouTube.
El desafío del viaje y la adaptación
Llegar a Nueva Zelanda no fue tarea fácil. Desde su partida en Nantes, tuvo que enfrentarse a varias escalas, incluyendo Roma y Shanghái, antes de aterrizar en Auckland. Un viaje de varios días con un desfase horario de 12 horas no es trivial para un atleta de élite, pero Bergère tiene claro que la clave está en mantenerse activo desde el inicio. “No dormí durante los tres primeros días, salí a tomar cafés y a entrenar suave para recuperar sensaciones,” Este enfoque le permitió adaptarse rápidamente al nuevo horario y minimizar el impacto del jet lag.
Una preparación calculada
Desde su llegada a Taupo, el triatleta de Cervélo ha concentrado sus esfuerzos en entrenar específicamente para las condiciones únicas del circuito. Su enfoque ha estado en sesiones de natación con bloques de intensidad progresiva, que le han ayudado a ajustar su ritmo en el agua y afinar detalles técnicos. “La natación aquí es un desafío, pero estas sesiones me dan confianza para el día de la carrera”
En ciclismo, ha realizado salidas de reconocimiento del circuito. El terreno de Taupo, caracterizado por un asfalto rugoso y vientos constantes, requiere ajustes precisos en la presión de los neumáticos y la elección del equipamiento. “He probado diferentes configuraciones para asegurarme de que todo esté optimizado, desde las ruedas hasta la posición aerodinámica”. Además, destaca la importancia de trabajar en los cambios de ritmo necesarios para las subidas cortas pero exigentes de la primera parte del recorrido.
En cuanto a la carrera a pie, ha combinado salidas suaves con algunos bloques de intensidad para prepararse para el segmento final. Los entrenamientos cercanos al lago Taupo no solo le han permitido disfrutar del entorno natural, sino también visualizar mentalmente el esfuerzo necesario para completar el Mundial 70.3 “Correr aquí es especial. El paisaje te da energía, pero también es un recordatorio constante de lo que nos espera el día de la carrera”
Mirando hacia la competición
Con el campeonato tan cerca, Bergère anticipa una carrera abierta debido al cansancio acumulado por los triatletas tras una temporada exigente. “Está claro que ganará quien haya gestionado mejor su energía” predice. Además, destaca la gran representación francesa en el evento, con más de 400 compatriotas presentes en Taupo.
Un estilo de carrera calculado
El francés no deja nada al azar. Ha probado diferentes combinaciones de ruedas y configuraciones para maximizar la aerodinámica sin comprometer la comodidad en el terreno rugoso. Incluso detalles aparentemente menores, como la longitud de su sistema de hidratación, son ajustados meticulosamente. “Son pequeñas cosas, pero marcan la diferencia en el día de la carrera”











