El canadiense Lionel Sanders ha reaparecido con un mensaje claro: volver a construir desde la base. Tras una temporada interrumpida, el triatleta de Windsor ha decidido poner el freno, dejar atrás la prisa competitiva y centrarse en lo que él mismo define como “la oportunidad de hacerlo bien”.
En su último vídeo, grabado en Oro Valley (Arizona), Sanders reconoce que la temporada se le dio por terminada el pasado 25 de mayo y que, desde entonces, su prioridad ha sido la salud mental y el trabajo aeróbico. “Estoy en un espacio mental mucho mejor que durante el campamento de Kona. Ha sido un proceso muy lento, pero intencionado”, explica.
“He aprendido que el sistema aeróbico no cambia en días ni en semanas”
El canadiense, uno de los triatletas más mediáticos del circuito, subraya la importancia de respetar los tiempos de adaptación: “El sistema aeróbico tarda meses en mejorar y, una vez que lo tienes, es resistente a la degradación. Así que estoy aprovechando este momento para hacerlo correctamente”.
Sanders confiesa que en otras temporadas cayó en el error de programar una carrera y comenzar a entrenar con inseguridad y prisas. “Pones una prueba en el calendario y de repente la tienes encima, empiezas a forzar el entrenamiento porque te sientes fuera de forma. Pero eso no es cómo funciona el cuerpo, sobre todo en el lado aeróbico”, reflexiona.
Una pausa para reconstruir
Después de descartar competir en Augusta 70.3 y en el Mundial IRONMAN 70.3 de Marbella, Sanders asume que no era el momento. “¿Podría acabar un 70.3 ahora mismo? Sí. ¿Podría estar en el Top-20 del Mundial? Tal vez. Pero eso ya no me motiva. No voy a cruzar medio mundo para pelear por un 15º puesto”.
También desechó la idea de debutar en IRONMAN Arizona sin la preparación adecuada: “¿Cómo iba a hacer un IRONMAN si ni siquiera estaba listo para una media distancia? Tenía que parar, aceptar la situación y volver a hacerlo bien”.
Construir con calma
El canadiense ha centrado su estructura de entrenamiento en una proporción 5:1 entre sesiones aeróbicas y de umbral: “Más del 80 % de mi trabajo ha sido en zona baja, construyendo una base sólida. No se trata de intentar más fuerte, sino de adaptarse mejor”.
Su último entrenamiento destacado fue una sesión de 6 × 2 km en un recorrido ondulado, guiado por potencia y frecuencia cardíaca. “La mejor repetición en cinco meses: 6:33 en 2 km. ¿Algo para presumir? No. ¿Bueno para mí ahora? Sí. Estamos avanzando en la dirección correcta”.
Mirando hacia Indian Wells y más allá
Sanders apunta su próximo objetivo en el IRONMAN 70.3 Indian Wells 2025, con la intención de llegar sin haber acelerado el proceso: “Quiero estar en la línea de salida sabiendo que no he apurado nada, que he construido bien, que he ganado potencia aeróbica real y que 2026 puede ser el mejor año de mi carrera”.
El triatleta quiere medir su progreso por la consistencia de los entrenamientos, no por resultados inmediatos. “Desde ahora me voy a evaluar según la regularidad de mi trabajo y mis carreras. Si hago esto bien, será una bendición disfrazada. Cada decisión reciente ha sido la correcta, y quiero mantenerlo así”.
Una lección para todo triatleta
El caso de Sanders resume algo que todos los triatletas de resistencia deberían recordar: el éxito a largo plazo se construye con paciencia, volumen controlado y respeto por el proceso. El canadiense vuelve a demostrar que, incluso tras años en la élite, seguir aprendiendo forma parte del camino.
“Hacerlo bien lleva tiempo, pero merece la pena. Esto no es solo volver: es empezar de nuevo, correctamente”, concluye.











