El triatleta catalán Jordi Montraveta firmó una actuación memorable este fin de semana en IRONMAN Lanzarote 2025, donde logró una brillante segunda posición en una carrera marcada por la dureza del recorrido y la intensidad de la lucha por los primeros puestos.
“Estoy muy contento con el rendimiento y con el resultado, y sí que es verdad que me quedé muy cerca de la victoria, pero no puedo pedir más, porque lo di todo, absolutamente todo, hasta la meta”.
La mejor preparación de su carrera
Montraveta llegó a Lanzarote con una preparación específica que comenzó en octubre, acumulando meses de trabajo bien asimilado y una gran carga emocional.
«La mejor preparación de siempre. Muchos meses de mucho trabajo, preparándolo con mucho cariño, asimilándolo más que nunca y con los deberes hechos para la prueba», comenta Jordi, que afrontaba la cita con plena confianza.
Una natación complicada, pero sin perder la moral
En el segmento de natación, Montraveta salió en un grupo rezagado, algo por detrás de lo esperado. Sin embargo, lejos de desanimarse, convirtió la desventaja en motivación.
“Cuando me comentaron lo que perdí con el primer grupo me sorprendió mucho, pero en ningún momento me vine abajo. Todo lo contrario: me motivó más para hacer una buena bici”.
Ataque en solitario sobre la bici y liderazgo en la T2
Sobre las duras carreteras lanzaroteñas, el traitleta de Inverse mostró su mejor versión. Conocedor del terreno, dosificó esfuerzos hasta el ascenso a los Miradores, donde apretó el ritmo y alcanzó al grupo de cabeza.
“En los últimos quince kilómetros pude atacar para irme en solitario y llegar primero a la transición. Fue una sensación increíble; nunca me había bajado el primero en un IRONMAN”.
Una maratón de inteligencia y corazón
Ya a pie, el de Salomon tiro en solitario hasta el kilómetro 15 con un fuerte grupo que venía detrás hasta que se quedo en solitario con Petersen. A partir de ahí, la carrera se convirtió en una lucha táctica contra rivales de altísimo nivel. Resistió ataques, mantuvo un ritmo sólido y protagonizó un emocionante pulso final con Dylan Magnien que ataco en el kilómetro 35 y que acabaría arrebatándole la victoria en los últimos kilómetros por poco segundos.
«En el kilómetro 38 todo fue increíble: todos los voluntarios, los triatletas españoles que estaban corriendo la prueba me estaban animando a muerte, ya que tenía a Dylan a 30 segundos a falta de 4 km»
“ Lo di todo para ganar, pero al final no fue posible”.
Clasificación para el Mundial IRONMAN de Niza
El segundo puesto le valió el ansiado slot para el Mundial IRONMAN de Niza, que se celebrará en septiembre.
“Es la recompensa a todos estos meses de duro trabajo. A partir de ahora, el objetivo principal de la temporada será Niza”.
Una carrera inolvidable y una espina que aún queda clavada
Con una maratón de 2:41 y una de las carreras más reñidas que se recuerdan en Lanzarote, Jordi se marcha satisfecho, pero con hambre de más.
“Fue una carrera muy agónica de principio a fin, luchando siete triatletas por la victoria, algo no visto, yo creo, en un IRONMAN. Lo disfruté muchísimo y me quedo con la espinita un año más. Espero volver y dar un puntito más”.
Foto portada IRONMAN Lanzarote











