Nunca iba a ser un escenario cómodo para la PTO ni para el triatlón profesional tras lo sucedido en la carrera masculina del Dubai T100. La prueba cerró la temporada con un final marcado por la confusión y un ambiente de desconcierto que se extendió desde la línea de meta hasta las reacciones posteriores de los propios atletas. Puedes leer el análisis de lo ocurrido en la carrera masculina en el enlace disponible en nuestra cobertura previa.
Entre los protagonistas del conflicto se encontraba Marten Van Riel, vigente campeón masculino del T100 Triathlon World Tour. El belga, una de las figuras más sólidas del circuito, vivió en primera persona el desenlace que alteró el resultado final de la competición y derivó en una oleada de reacciones dentro del ecosistema profesional.
La PTO —la organización que agrupa y representa a los triatletas profesionales— ha construido sus últimos años sobre un objetivo claro: crear una estructura sólida, profesional y económicamente sostenible para el triatlón de élite. Sin embargo, lo ocurrido en Dubái reabrió el debate sobre la gestión y las garantías que deben acompañar a un circuito de esta magnitud.
La reacción de Van Riel
Horas después de terminar la prueba, Van Riel publicó un mensaje en Instagram que captó rápidamente la atención de la comunidad internacional. En él destacaba:
El belga dejaba entrever su descontento con una claridad poco habitual en el entorno profesional. Más allá de la cuestión económica, señalaba un sentimiento de ruptura con una estructura que él mismo había respaldado en los últimos años.
La mención directa a @ironmantri, en referencia a la IRONMAN Pro Series, añadió un componente simbólico: la alusión a la competición rival dentro del triatlón de media y larga distancia. En medio de una temporada en la que la coexistencia entre ambos modelos ha sido objeto de debate, el mensaje se interpretó como un aviso que abre nuevos interrogantes para 2025.











