El triatleta francés habla de su preparación invernal, sus objetivos y cómo combina el deporte con su vida personal.
Leo Bergère, uno de los nombres más destacados del triatlón mundial, ha compartido detalles de su preparación para la temporada 2025, marcada por nuevos desafíos deportivos y personales. Tras finalizar 2024 con un tercer puesto en el Campeonato Mundial de 70.3 en Taupo (Nueva Zelanda), Bergère ha aprovechado el invierno para trabajar en su forma física, aunque reconoce que llega con ciertas reservas a su primera prueba del año en Singapur.
Entrenamiento con precaución
El francés admite que no se siente «ultra confiado» debido a un menor volumen de entrenamiento en carrera a pie, sumado a una molestia en el tendón de Aquiles que le ha obligado a ajustar su preparación. «No hemos querido quemar etapas; la temporada será larga y hay que ser paciente«, explica. Aun así, destaca su buen rendimiento en ciclismo y natación, donde ha realizado trabajos específicos de fuerza y potencia.
Además, el francés ha corregido su alimentación tras detectar una pérdida significativa de músculo en 2024. «Descubrí que consumía muy pocas proteínas. Incluso después de 10 años en el alto nivel, sigo aprendiendo».
Objetivos: Título Mundial y la Serie T1
Bergère tiene claro su objetivo principal: recuperar un título mundial en el Circuito Mundial de Triatlón (WTS), aunque también asumirá el reto de competir en la T100 Triathlon World Tour, un formato más largo que exigirá mayor resistencia. «Necesito un cuerpo sólido para aguantar toda la temporada», afirma.
Su primera prueba será el T100 de Singapur, donde espera rendir de manera inteligente: «No estaré al 100%, pero quiero un buen resultado sin arriesgar mi físico». Para adaptarse al clima extremo (30-34°C y 85% de humedad), ha incluido sesiones de aclimatación térmica en su rutina.
Equilibrio entre el deporte y la vida personal
Más allá del triatlón, Bergère valora su entorno personal como pilar fundamental. «No todo es entrenar y competir; necesito momentos que me recarguen», dice mientras habla de sus paseos con sus perros y su prometida, LJ, con quien pronto se casará. «Este año hay proyectos emocionantes, no solo deportivos».
Con una mezcla de ambición y prudencia, Leo Bergère afronta 2025 buscando brillar en el deporte sin olvidar lo que le hace feliz fuera de él.











