El triatleta belga Jelle Geens, campeón del Mundo 70.3, ha aprovechado su estancia en Australia para realizar exhaustivas pruebas aerodinámicas en Melbourne. Con el objetivo de pulir su posición en la bicicleta de contrarreloj y ganar segundos valiosos, el deportista dedicó dos días a ajustar su equipamiento junto al equipo de Adaptive HP, combinando ciencia, tecnología y experiencia sobre el asfalto.
Entre la agresividad y la comodidad
Geens admitió que, en el pasado, optó por posturas demasiado agresivas que limitaban su potencia o, por el contrario, sacrificaban velocidad por comodidad. «El reto ahora es encontrar ese punto intermedio donde pueda ser rápido sin comprometer mi rendimiento en la carrera a pie», explicó mientras ajustaba el ángulo de su torso, reducido en 20 milímetros respecto a su configuración anterior. Las pruebas incluyeron cambios en el manillar, comparativas entre trajes de competición —el nuevo modelo mostró ventajas claras— e incluso ajustes milimétricos en la colocación de las calas de sus zapatillas.
Aprendizaje tras el tropiezo en Singapur
El atleta no eludió hablar sobre su reciente decepción en el triatlón de Singapur, donde los calambres en la fracción de running truncaron sus opciones pese a llegar en racha de tres victorias. «Creemos que fue un error en la gestión de los carbohidratos: el calor dificultó su absorción y pagué el precio», reflexionó. Sin embargo, lejos de desanimarse, Geens lo asumió como parte de su curva de aprendizaje en las distancias medias: «Es un recordatorio de que hasta los detalles pequeños, como la aerodinámica o la nutrición, marcan la diferencia».
Gold Coast, nueva base de operaciones
La noticia también dejó un apunte sobre su vida fuera de las competiciones. Tras establecerse en la costa australiana, Geens destacó las ventajas de vivir a solo diez minutos de sus compañeros del proyecto AllIn Triathlon. «Ahora podemos grabar podcasts presenciales sin lidiar con husos horarios locos», bromeó, aunque aclaró que no quieren convertirlo en una obligación semanal: «Lo haremos cuando surja, sin presión».
Con estos ajustes técnicos y la experiencia acumulada, Jelle Geens afronta la próxima cita en San Francisco —y el resto de la temporada— con un claro mantra: «Cada segundo cuenta, y hoy hemos ganado unos cuantos». Mientras, su bicicleta espera una última revisión: Rit pronto lanzará un nuevo modelo, y el belga ya anticipa que trasladar su posición optimizada será el siguiente rompecabezas.











