Hace menos de un mes Taylor Knibb estaba cruzando la meta de Kona después de más de ocho horas y media de competición. El próximo domingo 8 de noviembre podría estar peleando por una Copa del Mundo de distancia sprint en Iquique, Chile. Entre ambas carreras habrán pasado solo 29 días. Y aunque estemos hablando del mismo deporte, lo que le espera no tiene demasiado que ver con lo que acaba de vivir en Hawái.
La estadounidense, flamante campeona del mundo IRONMAN, aparece en la lista de salida publicada por World Triathlon para una prueba de 750 metros de natación, 20 kilómetros de ciclismo y 5 kilómetros de carrera a pie. Entre sus posibles rivales estarán las españolas Marta Pintanel, Ana Carballo y Noelia Juan.
La noticia llama la atención, pero no porque Knibb sea una desconocida en la corta distancia. Todo lo contrario. Este mismo año ganó la Copa del Mundo de Edmonton y fue segunda en Tiszaujvaros. La cuestión es otra: ¿cómo se pasa de preparar y ganar un IRONMAN a volver a competir a toda velocidad en apenas cuatro semanas?
Dos carreras que apenas se parecen
Para hacernos una idea, Knibb ganó Kona el pasado 10 de octubre con un tiempo de 8:36:29, después de nadar 3,8 kilómetros, recorrer 180 en bicicleta y terminar con una maratón. Una carrera en la que hay que saber dosificar, alimentarse, gestionar el calor y evitar que el cuerpo diga basta antes de llegar a meta.
En Iquique será prácticamente lo contrario. Apenas habrá tiempo para coger ritmo. Desde que suene la bocina, las participantes tendrán que nadar fuerte, salir bien colocadas del agua, encontrar su sitio sobre la bicicleta y llegar con piernas para correr cinco kilómetros a una intensidad altísima.
Es como pasar de conducir durante ocho horas por una autopista a meterse en una carrera de karts. En ambos casos hay que saber conducir, pero las exigencias son bastante diferentes.
Y no es solo cuestión de velocidad. Después de un IRONMAN el organismo necesita recuperarse de un esfuerzo enorme. El daño muscular, la fatiga acumulada y la recuperación general pueden necesitar bastante tiempo, aunque cada deportista responde de forma diferente.
No sabemos cómo ha organizado Knibb estas semanas ni cuál es su estado real de recuperación. Pero que esté inscrita en Iquique no significa necesariamente que llegue completamente recuperada ni garantiza que finalmente tome la salida.
La bicicleta puede ser su gran arma, pero primero hay que salir del agua
Si algo ha demostrado Knibb a lo largo de su carrera es que tiene unas piernas extraordinarias sobre la bicicleta. En Kona volvió a marcar el mejor parcial ciclista femenino, completando los 180 kilómetros en 4:40:07.
Pero en una Copa del Mundo sprint no basta con ser capaz de mover muchos vatios. La colocación, los cambios de ritmo y la capacidad para responder a los ataques pueden ser tan importantes como la potencia que una triatleta es capaz de mantener durante varios kilómetros.
Además, en este tipo de competición se permite rodar a rueda. Si una participante pierde el grupo delantero después de la natación, puede encontrarse con que delante varias rivales colaboran mientras ella tiene que gastar una buena cantidad de energía para intentar alcanzarlas.
Por eso los 750 metros iniciales pueden resultar decisivos. La salida será desde la playa, directamente al Pacífico, y Knibb necesitará colocarse bien si quiere aprovechar después sus cualidades ciclistas.
El recorrido anunciado es llano y poco técnico, dos características que, sobre el papel, podrían favorecer sus intentos de endurecer la bicicleta. Pero una cosa es tener capacidad para romper la carrera y otra conseguirlo frente a un grupo de especialistas acostumbradas a competir de esta manera.
Marta Pintanel no va a ponérselo fácil
Y aquí entra en escena Marta Pintanel. La española llega a Iquique después de conseguir su primera victoria en una Copa del Mundo, el pasado fin de semana en San Pedro de la Paz.
Lo hizo con una carrera a pie de 39:29 en los últimos diez kilómetros, el mejor parcial de la prueba, y cruzando la meta con 22 segundos de ventaja sobre sus perseguidoras.
Ana Carballo fue segunda en aquella competición, completando un magnífico doblete español, mientras que Noelia Juan también figura entre las participantes previstas para este domingo.
Pintanel llega con la confianza de haber ganado hace unos días y con la velocidad necesaria para disputar un final apretado. Si consigue bajarse de la bicicleta junto a las primeras, tendrá sus opciones.
Pero tampoco sería justo reducir la carrera a un enfrentamiento entre Knibb y Pintanel. Márta Kropkó, Carlotta Missaglia, Eva Daniels y otras especialistas también estarán en la pelea. En una prueba sprint puede cambiarlo todo una mala transición, una escapada o perder unos segundos en el momento menos oportuno.
La gran pregunta no es si Taylor Knibb tiene nivel para competir en distancia sprint. Eso ya lo ha demostrado. La incógnita es cuánto de ese nivel puede mostrar apenas 29 días después de ganar un IRONMAN.
¿Y qué podemos aprender los triatletas populares?
Más allá de quién gane el domingo, hay algo interesante en este cambio de distancias. Los triatletas aficionados solemos pensar que, si estamos preparados para hacer un IRONMAN, un sprint debería ser poco menos que un paseo.
Y no tiene por qué ser así.
Tener fondo para completar una prueba de larga distancia no significa estar preparado para soportar cambios bruscos de ritmo, nadar al máximo desde la salida o correr cinco kilómetros prácticamente sin margen para regular.
También ocurre al revés. Un deportista muy rápido en distancia sprint puede necesitar meses de preparación específica antes de afrontar una media o larga distancia con garantías.
En Trigloberos ya contamos cómo Knibb consiguió aquella victoria tan emocionante en Kona. Ahora tendremos la oportunidad de comprobar cómo se desenvuelve en un escenario completamente distinto, siempre que finalmente tome la salida.
Algo parecido ocurre cuando un deportista pasa de una prueba sin drafting a un triatlón sprint en el que se permite rodar en grupo. Las distancias se reducen, pero aparecen otras dificultades que requieren preparación y experiencia.
La Copa del Mundo de Iquique se disputará el domingo 8 de noviembre y la salida femenina está prevista para las 14:00, hora peninsular española. La competición podrá seguirse a través de TriathlonLive.
La presencia de Knibb deberá confirmarse definitivamente antes de la prueba. De momento, su nombre en la lista de salida oficial de World Triathlon ya plantea un reto deportivo de lo más curioso.
Porque un IRONMAN se puede ganar sabiendo cuándo levantar el pie. En un sprint, a veces, cuando quieres darte cuenta de que tienes que apretar, la carrera ya se ha marchado.











