En un nuevo episodio del The Norwegian Method Podcast, Olav Aleksander Bu, arquitecto del rendimiento de los campeones Christian Blummenfelt (oro olímpico en Tokio 2020) y Gustav Iden ( campeón del IRONMAN Kona), desmenuzó cómo se adaptaron los perfiles de potencia en ciclismo de ambos atletas entre los Juegos Olímpicos (2021) y el Ironman de Hawái (2022).
Claves científicas del entrenamiento noruego
1. Dos carreras, dos filosofías
- Tokio 2021 (Triatlón Olímpico):
- Enfoque: Potencia explosiva para las 30-50 aceleraciones brutales (800W a 1,000W) típicas del draft legal.
- Curva de Potencia: Máximos valores en esfuerzos cortos (<90 segundos), con sesiones de intervalos repetidos (ej. 10 segundos a 800W cada 90 segundos) para estimular el sistema aeróbico sin fatigar.
- Fatiga: Blummenfelt mostraba caídas de hasta un 15% en potencia tras 2,000 kJ de trabajo acumulado (natación + ciclismo).
- Kona 2022 (Ironman):
- Enfoque: Eficiencia energética extrema. «En Kona, Christian pedalearía 4,000+ kJ tras nadar 1,500 kJ. La clave era reducir al mínimo la dependencia de la glucólisis», explicó Bu.
- Curva de Potencia: Más plana, con mayor énfasis en zonas de LT1/LT2 (ritmo sostenible por horas). Iden, por ejemplo, mantenía mejor su potencia en estado fatigado gracias a un entrenamiento específico.
2. Transferencia cruzada entre deportes
Bu destacó que los cambios en ciclismo no son independientes:
- Correr → Ciclismo: El volumen de carrera afecta la curva de potencia. «Si mantienes el mismo entrenamiento de running que para Tokio en un Ironman, colapsarás», advirtió.
- Natación: En Kona, los 3.8 km de nado (1,500 kJ) ya generan fatiga metabólica antes del ciclismo, lo que exige perfiles más «robustos».
3. Individualización extrema
- Blummenfelt: Requería más trabajo en zonas de LT2 (umbral anaeróbico) para mejorar su resistencia en Kona.
- Iden: «Gustav puede mantener potencia máxima con menos entrenamiento de alta intensidad, pero debe priorizar volumen en zonas específicas», reveló Bu.
4. Datos y pruebas
- Los perfiles se construyeron con esfuerzos máximos en entrenamiento, no solo tests formales.
- «Alimentar la curva»: Incluir esfuerzos cortos (<1 minuto) evita que el perfil subestime capacidades reales.
- Herramientas clave: Dispositivos como el V2 Master para medir consumo de oxígeno y eficiencia.
Conclusión: La ciencia detrás de la adaptación
Bu enfatizó que estos ajustes son un reflejo de demandas fisiológicas opuestas:
- Tokio = Sistema glucolítico + potencia neuromuscular.
- Kona = Oxidación de grasas + resistencia mitocondrial.
«El error sería copiar el perfil de Tokio en Kona. Son deportes distintos dentro del triatlón», sentenció.











