Hayden Wilde asegura estar “súper feliz” con su estado en este punto del año tras medirse esta semana a los mejores ciclistas del país en los Campeonatos Nacionales de Ruta Élite de Nueva Zelanda, un test exigente dentro de un 2026 que se perfila cargado de objetivos.
El vigente campeón del mundo T100 y medallista de plata olímpico abrió su temporada con una doble aparición en el campeonato nacional: primero en la contrarreloj y después en la prueba en línea. Dos días para tomar referencias, sumar kilómetros de calidad y comprobar sensaciones en un escenario ajeno al entorno habitual del triatlón.
Cuarto puesto en la contrarreloj, a cuatro segundos del podio
La contrarreloj se disputó el jueves sobre un recorrido de 44,2 km en una sola vuelta por carreteras alrededor de Cambridge, al sur de Auckland, en la isla norte. Wilde se quedó a un paso del podio: firmó la cuarta plaza, a +2:06 del ganador y a apenas cuatro segundos de la tercera posición.
Resultados destacados (Contrarreloj)
- 1º Finn Fisher-Black — 52:24
- 2º Glenn Haden — +1:11
- 3º Ben Oliver — +2:02
- 4º Hayden Wilde — +2:06
El gran favorito era Finn Fisher-Black, corredor del WorldTour con Red Bull–Bora–Hansgrohe, que defendía el título y volvió a imponer su ley con autoridad. En la lista de rivales por detrás de Wilde también apareció el nombre de George Bennett, dos veces olímpico, ahora en NSN Cycling.
188 km en ruta y una jornada sin concesiones
Dos días más tarde, el sábado 7 de febrero, llegó la prueba en línea: 188 km y 20 vueltas. Wilde finalizó 43º y fue el último en completar la carrera, en una jornada marcada por el desgaste y la sucesión de cambios de ritmo.
El triunfo fue para George Bennett, que se impuso en solitario en una victoria con carga emocional tras un periodo complicado. “He tenido 18 meses realmente difíciles, así que esto significa muchísimo”, explicó después, señalando además el Tour de Francia como gran objetivo del año y el valor simbólico de portar el maillot en ese escenario.
En su Instagram, Wilde resumió su enfoque: buscaba “ponerme a prueba y ver cómo estaba el cuerpo”, reconociendo que “atacar con tirones” en las primeras horas “no es lo más inteligente”, pero formaba parte del test.
El neozelandés cerró su balance con una idea clara: “Estoy muy contento con mi situación actual después de un mes en el bloque NZL”, una frase que sitúa esta experiencia como parte del trabajo de base, más que como objetivo en sí mismo.
Ofertas del pelotón y el ciclismo como alternativa real
Wilde ha contado recientemente que recibió propuestas para dar el salto al ciclismo profesional. En una intervención en Sport Nation NZ explicó que se planteó esa vía si no lograba volver a nadar tras el accidente sufrido el año pasado en Japón. “Incluso antes del accidente me ofrecieron varios contratos… pensé que sería muy divertido tomarme un descanso del triatlón y pasar unos años en el pelotón”, señaló.
El rendimiento en la contrarreloj nacional refuerza su perfil como uno de los ciclistas más fuertes del triatlón masculino, aunque el listón dentro del deporte también lo marcan casos de alto impacto en categoría femenina: Paula Findlay, múltiple campeona canadiense de contrarreloj; Taylor Knibb, internacional estadounidense en contrarreloj olímpica; y Maya Kingma, que firmó contrato profesional en carretera y centrará su primer semestre del año en el ciclismo.
Para Wilde, el mensaje es coherente con su momento: sumar horas de calidad, exponerse a un nivel altísimo y construir un 2026 con una base sólida sobre la bici.











