Sam Long, ha vivido en carne propia la importancia de un descanso bien merecido. En una temporada que lo llevó a competir en once carreras y consolidarse como el cuarto en el ranking PTO, Long reflexiona sobre su offseason más prolongada hasta la fecha y cómo esta pausa fue crucial para su bienestar físico y mental.
El descanso más largo de su carrera
Tras finalizar su temporada competitiva, Long planeó inicialmente dos semanas de descanso. Sin embargo, una serie de imprevistos, incluido un resfriado prolongado, extendió este periodo a un mes completo. Este tiempo fuera de los entrenamientos habituales le permitió reconectar con aspectos de su vida personal que había dejado de lado por la intensidad de su calendario deportivo.
“Literalmente odio descansar”, confiesa Long. En los últimos años, apenas había tenido ocho días libres al año, lo que lo llevó a acumular fatiga muscular y molestias persistentes en el isquiotibial y la pantorrilla. Durante las primeras semanas de su pausa, su cuerpo parecía resistirse al descanso, manifestándose con dolores generalizados y una necesidad inusual de dormir hasta diez horas diarias.
Un reset necesario
El descanso también permitió al triatleta de Trek reflexionar sobre su relación con el triatlón y su vida más allá del deporte. “Por mucho tiempo me pregunté qué sería de mí sin el triatlón profesional. Ahora me doy cuenta de que la vida también puede ser hermosa y divertida con las cosas simples, como llevar a mi hijo al parque o cenar con amigos”.
Esta pausa le ayudó a afrontar de manera más saludable las altas exigencias del triatlón profesional, un deporte que está viviendo un momento de transformación con la creación de nuevas series como el Pro Series y el T100. Estas competiciones no solo ofrecen oportunidades únicas para los triatletas, sino también elevan la exigencia física y mental de quienes buscan destacar en ambos circuitos.
El eterno reto de la natación
Uno de los mayores retos de Long ha sido mejorar su rendimiento en la natación. A pesar de recibir cientos de consejos y mensajes de entrenadores y atletas de élite, reconoce que el exceso de información puede ser abrumador. Actualmente, está trabajando con un equipo reducido de expertos, incluyendo un entrenador técnico y un especialista en fuerza y movilidad, para abordar su técnica y condición física de manera integral.
“La natación no es solo técnica. Si no estás en forma, serás más lento en el agua, independientemente de tu estilo”. Este enfoque multilateral le permite progresar sin sentirse abrumado, mientras filtra los consejos que mejor se adaptan a sus necesidades.
Una mentalidad renovada
Más allá de lo físico, el estadounidense ha aprendido a rendirse al proceso y confiar en su dedicación y recursos para alcanzar sus metas. “He llegado a un punto de rendición, de aceptar dónde estoy y trabajar desde ahí”, explica. Con una renovada gratitud por su familia y las pequeñas alegrías de la vida, está listo para afrontar una nueva temporada con energías renovadas y un enfoque equilibrado.
En palabras de Long, este descanso no solo fue una pausa necesaria, sino una oportunidad para redescubrir el equilibrio entre el alto rendimiento y el disfrute de la vida cotidiana.











