El triatlón español pierde una de sus pruebas más emblemáticas. El Triatlón de Pálmaces, una cita histórica del calendario nacional, ha anunciado su despedida tras más de tres décadas de recorrido. La decisión llega a través de un comunicado cargado de emoción, en el que la organización explica los motivos de un adiós que pone fin a una etapa marcada por el esfuerzo colectivo y el arraigo en el territorio.
La organización reconoce que el desgaste acumulado tras más de 30 años sacando adelante la prueba ha sido determinante. Pálmaces, un pequeño municipio de la provincia de Guadalajara, ha sostenido durante todo este tiempo un evento que exigía un alto nivel de implicación logística y humana. Ese esfuerzo continuado ha llevado a considerar este momento como el adecuado para cerrar el ciclo.
El comunicado no esconde el componente emocional de la decisión. “Con un nudo en la garganta”, describen una despedida en la que conviven la satisfacción por lo construido y la dificultad de poner punto final a una historia que ha marcado a varias generaciones de triatletas. La prueba, que alcanzó las 30 ediciones, deja una huella profunda tanto en los participantes como en el propio pueblo.
Uno de los aspectos que subraya el texto es el carácter único del Triatlón de Pálmaces. La organización recuerda elementos icónicos del recorrido, desde las “olas” del embalse hasta el viento camino de Atienza o las exigentes cuestas de entrada al pueblo. Señales de identidad que han definido una prueba distinta dentro del calendario nacional.
Más allá del recorrido, el comunicado pone el foco en las personas. Triatletas, voluntarios, patrocinadores y vecinos han sido parte esencial de un proyecto que ha trascendido lo deportivo. “Mucho más que un triatlón”, resume la organización, destacando el componente social y comunitario que ha acompañado al evento desde sus inicios.
También hay un reconocimiento explícito a figuras clave en la historia de la prueba, con una mención especial a Ramón, al que se atribuye un papel fundamental en el desarrollo y continuidad del triatlón durante todos estos años.
La organización deja abierta la puerta a una posible continuidad, aunque sin certezas. A la espera de que alguien pueda tomar el relevo, la desaparición del triatlón afecta también a otras citas vinculadas al municipio, como la travesía y el trail del Picozo.
El cierre del Triatlón de Pálmaces supone así el final de una etapa significativa dentro del triatlón español. Una prueba que no solo ofrecía competición, sino también identidad, comunidad y una forma particular de entender este deporte. Su legado, construido durante más de tres décadas, queda ahora en la memoria de quienes formaron parte de su historia.
Fuente: Comunicado oficial del Triatlón de Pálmaces
Foto portada Triatlón Palmaces











