Mi primer año en el triatlón; el contexto

Me presento soy Rubén, una persona a la que le gusta estar activa, llevar una vida saludable practicando y disfrutando en el deporte y a la que le gusta tener ciertos retos deportivos asumibles para todo el mundo en el horizonte, algunos de estos “retos” han sido una carrera nocturna de 14km o una spartan, cómo veis retos que cualquier deportista popular podría completar, a fin de cuentas, soy una persona de lo más normal.

Espero que esta sea el comienzo de una serie de artículos en la que vaya hablando de mis experiencias en mi primer año entrenando a triatlón. En estos artículos encontrarás una visión personal de mis distintas vivencias, mis aprendizajes, errores cometidos y algunas anécdotas que espero puedan ayudarte si estas en ese mismo punto de querer empezar en este mundillo, o bien si quieres recordar y comparar como fueron tus comienzos en esto.

Primera parte: El contexto.

Triatlón, ese deporte de superhéroes que siempre había llamado mi atención y que siempre tenía en el horizonte como reto personal definitivo a completar al menos una vez en la vida, pero al que nunca me había atrevido a probar. Si que había tenido épocas en mi vida de ir bastante a la piscina, de coger mucho la bici o de ser bastante constante corriendo, pero nunca todo a la vez y nunca me parecía buen momento para empezar y realmente tampoco sabía cómo.

Pero algo cambio un día, conocí a un compañero de trabajo que se estaba preparando un Triatlón olímpico y rápidamente capto mi atención, lo primero que tuvo que hacer fue explicarme qué era un triatlón olímpico porque obviamente yo no tenía ni idea de las distancias. Empecé a preguntar cómo le iba, qué tal sus entrenamientos, qué cosas les mandaban hacer y tal. Según iba recopilando información confirme dos cosas que efectivamente estos eran los héroes que yo siempre había imaginado y el buen rollo que transmitían los triatletas.

Y creo que esto último fue algo clave, si yo hubiese conocido a un flipado o a un gilipollas seguramente no estaría escribiendo esto ni me hubiese atrevido a empezar esta aventura, pero he tenido la suerte de encontrar a grandes personas en este mundo, pero ya llegaremos a eso en futuros artículos.

Pues bien, los planetas se empezaban a alinear para que me atreviese a dar el paso, persona conocida dentro para que no me diese pereza ir solo, lugar de entrenamiento cercano a donde vivía, cabeza preparada y con ganas de empezar. Estando tan cerca de empezar en este mundo me vinieron los miedos y no me ví preparado, así que antes de probar quise empezar a retomar más de continuo el correr y la bici, que no quería llegar y hacer el ridículo.

Cuando me ví preparado le pedí permiso a este amigo para ir a probar y entrenar un día con ellos antes de dar el paso, quería estar seguro de ser capaz de aguantar el ritmo y ver un poco de que iba la cosa. Mi prueba y primer entrenamiento fue de correr, la disciplina con la que en ese momento menos disfrutaba y más pereza me daba y allí me vi yo, por primera vez en mi vida en una pista de atletismo con sol a más de 30 grados. La gente que conocí me pareció majísima y disfruté bastante el entrenamiento, creo recordar que tuve agujetas durante cuatro o cinco días.

El problema fue que esta prueba mía fue a primeros de junio y en julio y agosto no había entrenamientos, así que no me decidí a apuntarme y me propuse seguir entrenando ese verano por mi cuenta para llegar al inicio de la temporada en septiembre de la mejor forma posible.

Mi primer consejo para todo el que este interesado en este deporte o le llame la atención es: “Hazlo, prueba, el momento perfecto no existe, cuanto antes empieces más tiempo podrás disfrutar, da igual que estes preparado o no tengas suficiente tiempo para entrenar, cada persona lleva su ritmo, que eso no te impida luchar por tus sueños”-

¿Qué pasó en septiembre? ¿Conseguiría dar el paso o me inventaría nuevas excusas? Supongo que si has leído el título te imaginarás la respuesta, no obstante, estate atento al siguiente artículo y te seguiré contando como continua esta historia.

Rubén Cuesta un Triglobero en su primer año

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Un comentario en «Mi primer año en el triatlón; el contexto»

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